El Dengue es una enfermedad producida por un virus transmitido de una persona enferma a otra, a través de la picadura de mosquitos hematófagos conocidos como Aedes aegypti, principalmente; aunque también existe otro mosquito que transmite esta enfermedad conocido con el nombre de A. albopictus.
En el periodo de 1998 a 2002 se reportaron 69,082 casos de Dengue en México, incluyendo 3,222 casos de Dengue Hemorrágico.
De este total, el estado de Nuevo León notificó 15,444 casos (22.4%); Tamaulipas 11,733 (17.0%); Veracruz 10,100 (14.6%); Oaxaca 4,468 (6.5%); Guerrero 3,659 (5.3%); Colima 2,985 (4.3%); Tabasco 2,465 (3.6%) y los restantes 18,228 casos (26.3%), corresponden a 23 entidades.
Es decir, que en ese tiempo 30 de las 32 entidades federativas de nuestro país el Dengue no se había eliminado.
Actualmente los estados más afectados por esta enfermedad, són Veracruz y Guerrero. Particularmente grave es el mayor número de casos de Dengue hemorrágico que se encuentran en el estado de Colima; y que el grupo de edad más afectado por esta enfermedad a partir del año 2000, sean los niños de 5 a 14 años.
Con el paso de los años, se ha extendido más esta enfermedad, ya que el mosquito que la transmite a través de la saliva y la picadura cada vez se adapta más a zonas con mayor altura sobre el nivel del mar.
Inicialmente sólo se presentaba en las zonas cercanas a la costa y actualmente se han encontrado casos de esta enfermedad en zonas por arriba de los 1,800 mts. sobre el nivel del mar.
El Dengue es mortal cuando en los niños desnutridos se presenta como una condición previa a otras infecciones producidas por bacterias. O bien cuando tiene lugar una preinfección por otro serotipo del mismo virus y da como consecuencia el Dengue hemorrágico.
Durante la época de lluvias, las densidades de estos mosquitos se incrementan como consecuencia de la disponibilidad de un número mayor de criaderos, es decir, recipientes, charcos o cualquier fuente de agua almacenada.
Sin embargo, esto no debe tomarse como un parámetro definitivo, ya que el almacenamiento de agua, sea por circunstancias culturales, por deficiencias en la red del suministro de agua potable o porque se carece de éste, favorece el incremento de las densidades de mosquitos Aedes y el desarrollo de epidemias de Dengue, aun cuando el factor de la lluvia no esté presente, particularmente en las zonas pobres del país que son muchas.
Puede presentarse una erupción en la piel, molestia en relación a la exposición a la luz, insomnio, comezón, diarrea, náusea, vómito, dolor abdominal y falta de apetito, dolores generalizados, congestión faríngea y conjuntivitis.
Mientras tanto, a partir del año 2005, México ocupa el quinto lugar de América Latina, por la prevalencia de Dengue. Se presentaban cerca de 8 mil casos por año, de los cuales mil quinientos eran de Dengue hemorrágico.
Los intentos por disminuir su prevalencia y por contar con una vacuna, hasta ahora no han sido factibles, sólo se han enfocado en tratar de erradicar al mosquito con insecticidas, lo que hasta ahora tampoco ha funcionado.
Para el año 2007 el secretario de Salud, José Ángel Córdova, indicó que el dengue ha repuntado en el país debido a los cambios climáticos y hasta el momento se registran por lo menos 40 mil casos en el territorio nacional, 12 mil de ellos en Veracruz.
Claro, cuando las autoridades no son capaces de resolver un problema, la respuesta es el cambio climático ocultando que las verdaderas consecuencias provienen de las pésimas condiciones en las que nos encontramos viviendo.