Mientras los personeros del régimen y la gran burguesía siguen enfrascados en una clara pelea por sacar sus reformas, ganar cotos de poder y mejores prebendas para sus intereses de grupo, diferentes sectores del pueblo salen a las calles del Distrito Federal para manifestarse contra la reforma energética y toda la política neoliberal del régimen.
Muestra de ello son las miles de personas que han salido al Zócalo y a las calles a manifestar su repudio y descontento contra las políticas pro imperialistas del régimen, que en una sola voz demandan que las grandes transnacionales yanquis, europeas y de todo el mundo saquen sus voraces garras de Pemex.
Así mismo, en estas consignas, el pueblo va dando muestras de no contentarse únicamente con echar para atrás dicha reforma, sino que va dando visos, -aunque todavía en un menor grado- de elevar el nivel de su lucha económica o reivindicativa, a una verdadera lucha política que de al traste con el régimen capitalista.
Es en este mismo sentido que tanto trabajadores como, amas de casa, maestros y estudiantes han sitiado la cámara de senadores para presionar a la politiquería burguesa y echar para abajo las intenciones del gran capital. Estas luchas van educando a estos contingentes acerca de sus capacidades y potencial. Dada esta situación el Estado ha movilizado a su aparato represivo, mismo que desde hace varios días cuida las espaldas de los esbirros (diputados y senadores) que pretenden sacar a como de lugar sus reformas.
En todas estas manifestaciones de descontento popular, se oyen con mas fuerza las consignas que llaman a la unidad del pueblo en general y a tirar al gobierno de Felipe Calderón, consignas que denotan que el espíritu de las masas se va inclinando por la unidad ubicando a un enemigo en común; mas estas consignas todavía distan mucho de encontrar el punto nodal de sus verdaderos intereses; pues todavía creen que con cambiar a los “títeres de la burguesía” que se encuentran en el poder, sus malas condiciones de vida desaparecerán; cuando en realidad todos los males que aquejan al proletariado y a las amplias masas populares terminaran, siempre y cuando sea eliminado el sistema capitalista que nos aqueja y sea sustituido por un gobierno de obreros y campesinos pobres.
De allí la importancia que nosotros, comunistas, revolucionarios y progresistas que nos encontramos en el movimiento organizado y el aún no organizado, dirijamos nuestras miradas y nuestro accionar para estar en primera línea por la defensa de los recursos energéticos que por legitimo derecho pertenecen pueblo trabajador y a las amplias masas populares.
Para esto es necesario demostrar con hechos la justeza de nuestra política, de nuestras propuestas, luchando y organizándonos hombro con hombro con todos aquellos que luchen contra la política neoliberal y reaccionaria del régimen, pertenezcan a organizaciones revolucionarias, progresistas o socialdemócratas, estudiando cotidianamente en la lucha contra el régimen y por la causa del proletariado y de las masas oprimidas.
Hay que poner especial atención en elevar el nivel político de los elementos de la socialdemocracia que se inclinen por una política de oposición al régimen, a través de una ardua educación política, tanto teórica como practica, trabajo que no será del todo fácil, pero que sin duda no debemos dejar para el mañana, sino poner inmediatamente manos a la obra. Otro sector que actualmente se viene movilizando en la capital son los vendedores ambulantes, que han sido golpeados por la política burguesa del gobierno local, así como por sectores reaccionarios de las capas medias de comerciantes y de los grandes oligarcas monopolistas de las grandes cadenas de autoservicios.
Primeramente se intento desalojar tanto a los pobladores como ambulantes del “barrio bravo de Tepito”, so pretexto de combatir a la delincuencia y el crimen organizado, hecho que provoco la respuesta combativa de los habitantes y de los vendedores por la defensa de sus viviendas y medios de trabajo; posteriormente se desalojo a los vendedores ambulantes del Perímetro “A” del centro histórico, no sin antes oponer resistencia a los intereses de la burguesía.
En este mismo sentido, los desalojos y despojos siguen, muestra de ello son los últimos desalojos en el Perímetro “B” del Centro Histórico, específicamente a los ambulantes que se ubican en las inmediaciones del Eje Central y de la Merced. En contraposición a esto, los comerciantes se van dando cuenta que sólo luchando de forma unida y organizada podrán defenderse de las políticas anti populares del régimen.
Precisamente en esta última semana una manifestación de comerciantes de la Merced que tenía como propósito defender su medio de vida fue reprimida violentamente, dejando un saldo de nueve vendedores ambulantes presos.