-Mientras que la jornada laboral aumenta, el salario sigue siendo el mismo; el patrón exige cada vez más de los trabajadores bajo la amenaza de arrojarlos a la calle.
Por más que los analistas burgueses se empeñen en gritar a los cuatro vientos que las economías latinoamericanas van al alza, que cada día se fortalecen más, estos supuestos logros no se ven reflejados en los bolsillos y menos aún en el poder adquisitivo del pueblo trabajador.
Lejos de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores latinoamericanos, estas se van mermando día a día, no sólo el desempleo es un mal que aqueja a las masas populares, también lo es la contención salarial y la escalada de alza de precios de los productos básicos de consumo para el sustento diario lo que pauperiza las condiciones de vida y trabajo.
Ante la falta de un poder adquisitivo que permita sostener a las familias trabajadoras con un solo sueldo, todos los miembros de la familia tienen que buscar alguna fuente de ingreso, lo cual implica en las más de las ocasiones encontrarla mediante el subempleo, donde el ingreso que se percibe es por mucho inferior al mínimo, además de que se carece de prestaciones, seguridad social y estabilidad en el trabajo.
Las condiciones de vida del pueblo latinoamericano empeoran, se estimaba que en el 2006, por lo menos 88 millones de latinoamericanos se encontraban en la indigencia, esto mientras el desempleo aumentaba y según cifras oficiales ascendían a 17.5 millones esto, tan sólo en las áreas urbanas de América Latina, por su parte el subempleo se hace cada vez más factible como una fuente de ingreso, al igual que la migración.
Mientras que la jornada laboral aumenta, el salario sigue siendo el mismo, el patrón exige cada vez más de los trabajadores bajo la amenaza de arrojarlos a la calle a aquellos que no rindan lo suficiente en el trabajo, las prestaciones, los Contratos Colectivos de Trabajo, las jubilaciones, van desapareciendo o bien se van modificando a favor de la patronal bajo el auspicio de los gobiernos quienes son fieles servidores del capital.
Ante las movilizaciones y protestas por parte de los trabajadores, diversos gobiernos como el argentino y el mexicano, han decidido llamar a los trabajadores a formar pactos sociales o civiles, con el fin de contener la lucha que amenaza con desbordarse ante la ofensiva capitalista, así mismo se llama a contener los ánimos por el bien de todos, por el bien de la nación, llamando así a los trabajadores a hacer un lado sus intereses de clase y pactar en términos favorables a la burguesía.
Por su parte la socialdemocracia como en el caso de Paraguay frena el descontento de las masas populares, a quienes promete que el cambio se dará mediante las urnas, con ello implícitamente esta llamando a no movilizarse y menos aún avanzar en una forma de organización independiente y de clase, pues sabedora que si la correlación de fuerzas se pone del lado de los trabajadores, perderán las prebendas y privilegios otorgados por la burguesía, por lo tanto cierran filas contra el pueblo trabajador.
A pesar de los reveses sufridos en los últimos meses, organizaciones políticas y sociales paraguayas, sienten ya la necesidad de seguir con el proceso de unidad de los distintos sectores populares, dado que se requiere prepararse más y mejor con el fin de enfrentar ralamente al régimen sin miramientos ni conciliación entre explotados y explotadores.
El pueblo hondureño también se ve sumergido en la miseria ante las medidas económicas y políticas empleadas, por el momento, el estancamiento del salario real, así como el alza de precios de los productos básicos que entro en vigor este año ha hecho ya estragos en el nivel de vida del pueblo trabajador, además el gobierno hondureño amenaza con elevar el precio de la electricidad y eliminar todo tipo de subsidios al transporte, servicios públicos y combustibles.
No conformes con el escenario actual y sabedores delos riesgos de no hacerle frente a la burguesía, los trabajadores hondureños al servicio del Estado, preparan ya las discusiones sobre el qué hacer ante esta situación, pero más allá de quedarse en la discusión, comienzan ya a tejer los lazos para llamar a otros sectores a movilizarse, contando para ello con las experiencias del año pasado que lograron la unidad más amplia, que se expresara en un gran paro nacional el 27 de agosto del 2007.
Por el momento, se preparan ya para que el Plan de Lucha emanado del 1er Encuentro obrero, campesino, comunitario y popular, se materialice en las calles, se plantea también la movilización permanente contra los planes del Estado hondureño y la burguesía. Sistemáticos han sido los llamados a conformar un solo referente unitario que ponga en el escenario de la lucha de clases la fuerza del pueblo unido contra el capitalismo y sus partidos políticos burgueses, aquí es importante recalcar que al igual que en otros países latinoamericanos, en Honduras se avanza en ejes programáticos comunes que den contundencia a la unidad en la acción.
Uno de los pueblos más castigados por la entrada de las políticas económicas neoliberales a América Latina, ha sido el pueblo argentino, quien, ahora con la llegada de un nuevo gobierno no ve mejoras en su nivel a de vida a pesar de los discursos que se dejaron escuchar durante las pasadas elecciones, y a pesar del supuesto giro progresista, el gobierno de Cristina Kirchner, pide moderación a los justos reclamos salariales y paz social por dos y hasta cuatro años, como si con los llamados a calmar los ímpetus del pueblo trabajador fueran a desaparecer el hambre y desesperación ante la nula mejoría del nivel de vida del pueblo trabajador argentino.
Pero, aún y cuando se les este llamando a la conciliación con el Estado y los patrones, los trabajadores argentinos hacen gala de su combatividad, ya demostrada, y se aprestan para defender sus conquistas, por el momento emprenden diversas luchas contra despidos masivos y por la democratización de sus sindicatos, lucha que no flaquea a pesar de las intentonas del gobierno por intimidarlos, de hecho ya están viendo las formas en cómo llamar a otros sectores populares a manifestarse en contra de las medidas anti populares adoptadas por Kirchner.
Continuando un poco con loa gobiernos llamados “progresistas”, Lula, ya ha declarado que en Brasil la prioridad es detener la inflación, así se tenga que aplacar los reclamos por mejores salarios, aumentar las tasas de interés y restringir el crédito al consumo. Evo Morales no se queda atrás, pues los salarios en Bolivia son de los más que perciben los trabajadores latinoamericanos sin que hasta ahora se vea una propuesta por mejorarlos, en el caso de Venezuela, a pesar de que el 1º de mayo del año pasado se anunciaba un ostentoso aumento salarial, ahora esto queda rebasado ante el anuncio de la liberalización de precios de productos básicos. En este sentido, no es de extrañarse que en los tres países arriba mencionados se vean luchas de los trabajadores por exigir aumento salarial y por detener el encarecimiento de la vida.
Así, el pueblo trabajador de Paraguay, Honduras, Argentina y México, van entrelazando sus luchas y resistencias en cada país, llamando a manifestaciones, paros y huelgas nacionales, dejando ver que la lucha contra el capitalismo avanza, pues las condiciones de miseria y explotación a que se encuentran sometidos los pueblos latinoamericanos, llama a estar prestos en el combate contra el enemigo de clase, contra la burguesía y sus personeros.