-Eclosiona el fascismo por un régimen dictatorial basado en mafias políticas
que toman cuerpo en partidos políticos burgueses con intereses oligárquicos
e imperialistas.
La forma que el régimen capitalista está tomando en nuestro país descubre rasgos muy parecidos a las dictaduras fascistas que han sojuzgado a los trabajadores en aras de mantener los privilegios de la clase burguesa cuando esta se siente amenazada.
Cuando hablamos que existe un proceso de fascistización no damos por sentado que en su totalidad el régimen se encuentra dominado por la política fascista, ni que las características de las anteriores experiencias históricas encajan como piezas de rompecabezas en esta situación; sin embargo el hilo conductor que nos permite hacer la contextualización es la forma autoritaria y represiva con que las necesidades de los capitalistas se imponen a la mayoría de la población trabajadora.
La forma en que eclosiona el fascismo no es igual en todas partes, pero en esencia persigue, más que un cambio de gobierno, la sustitución de la forma estatal de dominio capitalista, en el caso de nuestro país la suplantación de la forma tradicional de la república burguesa por un régimen dictatorial basado en mafias políticas que toman cuerpo en partidos políticos burgueses con iguales interés oligárquicos e imperialistas.
El fraude electoral que desplazó a una parte de la burguesía que no comulgaba en su totalidad con las nuevas exigencias capitalistas es un ejemplo de la violación de la propia democracia electoral burguesa, la oligarquía por medio de sus partidos PRI, PAN y PRD se atrincheró momentáneamente en las leyes para mantener el mando.
Para enfrentar al movimiento popular de inmediato de propusieron la reforma judicial que sustentara por medio del parlamento las revitalizadas formas de opresión policiaca y el espionaje político, para conseguir este objetivo y también para enfriar a la fracción obradorista, las primeras medidas de esta reforma judicial (que consisten en la detención de personas y el cateo de casas habitación sin orden judicial) fueron intercambiadas por una reforma electoral al Frente Amplio Progresista.
En México los partidos que impulsan estas medidas no cuentan con un amplio consenso entre la población, en todo caso el PRI mantiene el aparato corporativizado de sindicatos por medio de dádivas a los lideres charros y ejerciendo la antidemocracia y la violencia a las bases de trabajadores. El caso de Elba Ester Gordillo en el sindicato nacional de trabajadores de la educación es el mejor ejemplo; con esta correlación de fuerzas la oligarquía y los fascistas se mantienen en los márgenes del parlamentarismo trabajando de diversos modos por destruir a sus contrincantes.
Por parte del PAN este emprende sus trabajos entre las masas erigiéndose como el campeón de la seguridad y las buenas costumbres (ayudado por la Iglesia católica) sus labores las ejecutan organizaciones de fachada como ProVida, que durante la polémica en torno al aborto desplegaron toda su capacidad financiera y mediática sin conseguir buenos resultados.
Pero en particular la línea de fascistización que más continuidad tiene es sin duda la militarización del país, en días recientes el ejército se atribuyó de facto labores de investigación y procuración de justicia.
La Secretaría de la Defensa Nacional, en la segunda Región y Zona Militar, en Tijuana Baja California Norte, publicó una invitación para denunciar conductas delictivas como: venta de drogas, secuestros, movimientos de grupos de personas armadas u otros actos ilícitos que perturben la tranquilidad de la población, supuestamente con la finalidad de coadyuvar en la disminución de los actos ilícitos, los cuales son una violación a la ley en sus diferentes erogaciones, aclara que no se harán interrogaciones. Finalmente sentenció: “Tenga usted la seguridad de que nosotros… sí vamos”.
Acompañado a este hecho el ex comandante de la misma zona militar comentó que es la incapacidad de las autoridades judiciales lo que orilla a que el ejército intervenga en la procuración de justicia, por lo que sugirió que se modifiquen las leyes para que el ejército intervenga contra el crimen organizado sin violar la ley, como lo ha hecho hasta ahora.
Las acciones de investigación del ejército se realizaron nuevamente en el estado fronterizo de Tamaulipas, allí el ejército ocupó las instalaciones de seguridad pública, acuarteló cerca de mil policías, revisó el armamento y los vehículos de la corporación.
Más al sur, el director de Protección Civil Municipal del puerto de Veracruz, Isidro Cano Luna, informó que durante los desfiles del carnaval de esta entidad se contará con la presencia de elementos de la Policía Federal Preventiva, Ejército Mexicano y Armada de México.
Así pasamos de la cacareada lucha contra el narcotráfico a actividades de vigilancia de manifestaciones culturales de la población civil. Incursión militar en la vida cotidiana de la población que inculca la costumbre a que militares nos vigilen y sean la figura de impartición de justica y seguridad.
Es destacable que en la agenda del gobierno la reforma judicial sea en estos días una de las prioridades, tanto del secretario de gobernación Juan Camilo Mouriño y de Felipe Calderón este último llamó a los líderes parlamentarios del Partido Acción Nacional (PAN) en la Cámara de Diputados y en el Senado a cabildear para que se apruebe lo más pronto posible la reforma en materia judicial.
Esto es un lineamiento derivado de la estrategia antinarco elaborada por el Consejo de Seguridad Nacional (CSN), integrado, por el presidente de la República, los secretarios de Gobernación, Defensa, Marina, Seguridad Pública, y por el titular de la Procuraduría General de la República, según la Ley de Seguridad Nacional.
De tal manera el proceso de fascistización este año estará fortaleciendo los espionajes y las detenciones arbitrarias, legalizando la centralización del control de la población en las fuerzas armadas.
Mientras la llamada oposición de “izquierda” se preocupa por ajustar los escenarios electorales, las tendencias fascistas continúan tejiendo la transformación del aparato burgués para aplicar una política de terror a efecto de salvaguardad los intereses capitalistas.