Las organizaciones corporativas son el medio que la clase dominante y sus funcionarios establecen para aglutinar en torno a sí grandes contingentes de masas de todos los sectores de la población encauzándolas bajo su política y agrupándolas por los intereses mezquinos e individualistas del Estado y los partidos políticos oficiales de la burguesía, impidiendo así la organización independiente y democrática de las propias masas.
Entre los estudiantes existen organizaciones de este tipo estructuradas desde arriba para impedir la organización de la juventud por las legítimas demandas enarboladas en sus centros de estudio, agrupaciones que coadyuvan a la privatización de las facultades.
Lo anterior es particularmente evidente en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en la que a pesar de que rectoría y las autoridades aleguen que la Ley Orgánica no impide la existencia de organizaciones estudiantiles independientes de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos (FEUM), es sabido que en los hechos únicamente la FEUM es avalada como la instancia que “representa los intereses de la comunidad estudiantil”, y siempre existe la tentativa (desde la propia FEUM) por disolver toda manifestación de la incipiente organización democrática del estudiantado.
No es casual que esto sea así, eso es conveniente para los funcionarios y la autoridad ya que en la Federación se encuentran las personas más comprometidas con el régimen, sus partidos y la legislación universitaria restrictiva que los establece como los únicos garantes de los “intereses de la comunidad estudiantil”, cuando en realidad la dirigencia de la FEUM se haya casi completamente compuesta por personas que ni siquiera son estudiantes y que se encuentran en su puesto recibiendo un sueldo fijo -y ganancias “extraordinarias”- gracias a las componendas corruptas con el gobierno y las autoridades de la Universidad.
La forma de operar de la Federación es en esencia mafiosa y gansteril. La ya débil participación estudiantil en la vida universitaria a través de los mermados Consejo Técnico y Consejo Universitario se ve aún más restringida con la cooptación de estos espacios por la Federación y las direcciones de las facultades, las precarias condiciones de infraestructura y equipo se ven agravadas con la desmovilización burocrática de la FEUM entorpeciendo todo intento de los estudiantes por cambiar la situación por la vía institucional.
La violentada autonomía de la universidad se ve aún más afectada por la política de la FEUM de mantener a la policía en el campus y la tímida independencia de la institución con respecto al gobierno se ve empeorada cuando el rector, la FEUM y Adame Castillo marchan frente al Congreso para otorgar al Congreso la reforma a la ley orgánica.
A lo anterior se suma el hecho de que FEUM es la plataforma de afiliación juvenil para los partidos políticos de la burguesía, haciendo evidente el vínculo entre los intereses de estas instituciones y los porros de la universidad, quienes para lograr la movilización de los estudiantes recurren a las típicas formas de acarreo de personas sobre la base de repartir cervezas, alimentos, etc.
Frente a esta corrupción rampante e impune con la que la FEUM controla la mayoría de las facultades es necesario levantar organismos independientes que verdaderamente representen los intereses del estudiantado. Los consejos establecidos en la ley universitaria no son suficientes para representar a los miles de estudiantes, la intromisión de las direcciones en los procesos de elección de los consejeros son ilegales y la FEUM no representa nuestras aspiraciones, ellos no están ligados a los intereses de quienes estudiamos en la UAEM.
Sólo nosotros, los estudiantes organizados democráticamente, podremos lograr las diversas demandas por facultades, lograr que en Biología no se cobre por el uso del camión de la facultad o que en la Unidad Biomédica haya instalación de los necesarios faroles que iluminen las escaleras, que la Facultad de Artes cuente con un edificio propio, o que los caros libros de medicina sean subsidiados por la institución, también podemos oponernos a las altas cuotas que se nos cobran semestre a semestre en el proceso de privatización de nuestra Universidad, establecer comedores económicos, ampliar la matrícula, etc., etc.