A mediados de diciembre de 2007, días antes de iniciar el período vacacional, en el gabinete del gobernador Juan Sabines se consumó un hecho previamente anunciado: la renuncia de Herminio Chanona y el nombramiento de Javier Álvarez Ramos como Secretario de Educación.
Este nombramiento pudo haber sido uno más, de no ser por el nefasto historial del “flamante” nuevo Secretario de Educación y por lo que representa en perspectiva para el movimiento democrático magisterial de Chiapas.
Y es que Javier Álvarez se ha destacado por su abierta y agresiva labor hacia el magisterio democrático, por su actitud servil hacia el charrismo, particularmente hacia Elba Esther Gordillo Morales, la espuria dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Corría el año 1987, una vez concluido el paro de 65 días, con la derrota a cuestas, con la imposición de una Comisión Ejecutiva, con el asesinato del compañero Celso Wenceslao López Díaz por parte de los charros de “Vanguardia Revolucionaria”, con la represión económica, administrativa y laboral encima, el movimiento magisterial tuvo que enfrentar un problema más: la labor de sabotaje, boicot y divisionismo desarrollado por el grupo denominado “Reflexiones” encabezados por Julio Peralta, Javier Álvarez, Arturo Novillo, Gilberto Aguilar, entre otros.
“Reflexiones”, fue el primer grupo que se pasó abiertamente a las filas del charrismo comandado por Elba Esther Gordillo. Este grupo no era numeroso (13 de 360 delegados efectivos en el Congreso de 1991), sin embargo, era el más servil e incondicional hacia Elba Esther. Este hecho les valió para que en 1991 el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del SNTE -o sea Elba Esther Gordillo- impusiera como Secretario General de la Sección VII a Julio Peralta, aún cuando los otros grupos charros (Línea Proletaria, Populistas y Vanguardia Revolucionaria) tuvieran más delegados que ellos.
Al igual que todos los charros, Javier Álvarez, cobijado por Elba Esther ha sido “aviador” durante más de 20 años pues, sin ningún nombramiento de base, ha estado durante los últimos años “comisionado” en el Sindicato Nacional. Así pues, ¿con qué moral viene hoy a dirigir la educación en Chiapas?, ¿Qué futuro promisorio puede tener la educación de Chiapas con personajes tan corruptos y oportunistas como Javier Álvarez?
Más allá de estos antecedentes, ¿Qué significa la llegada de Javier Álvarez a la Secretaría de Educación?
1°.- Significa que a pesar de todos los recursos, de toda la infraestructura, de toda la campaña contra el movimiento magisterial, el charrismo no ha podido someter ni destruir la lucha de los trabajadores de la educación; que a pesar de la corrupción y el trabajo sucio de Espacio Colectivo y demás grupos charros y gobiernistas el movimiento sigue en pié de lucha.
2º.- Representa el pago de la factura por los recursos económicos y los operadores políticos que desde el CEN del SNTE se destinaron para la campaña de Juan Sabines a la gubernatura, por el servicio prestado por Elba Esther Gordillo y su Partido Nueva Alianza en las pasadas elecciones del 7 de octubre de 2007, donde se eligió un Congreso Local y Presidentes Municipales a modo con los planes, intereses y necesidades del Gobernador Juan Sabines.
3°.- Significa la institucionalización del charrismo en Chiapas, pues se le otorga todo el poder de una secretaría a la nefasta y asesina Elba Esther Gordillo; una secretaría clave para sus intereses en el futuro inmediato, desde donde seguirán traficando con las contrataciones, cambios, ascensos, interinatos, prestaciones; desde donde tratará de consolidar su poder en Chiapas a partir de la corrupción, el compadrazgo y el clientelismo.
4°.- Constituye una maniobra para mantener intacto el control sobre la Sección XL, para conservarla como botín político, como centro de corrupción y violaciones laborales, para manejar a su antojo el dinero de los maestros sin rendirle cuentas a nadie (como el caso de la Caja de Ahorro en donde el fraude y el desfalco han quedado en la impunidad).
5°.- Forma parte de toda una estrategia del charrrismo y el gobierno del estado orientada a coronar la cruzada contra el movimiento magisterial iniciada desde el gobierno de Pablo Salazar, a consumar la labor de zapa desarrollada por Espacio Colectivo, a tomar por asalto la dirección formal de la sección VII y ponerla en manos de la gente más comprometida con Elba Esther Gordillo.
6°.-La llegada de Javier Álvarez pone en evidencia la alianza del gobierno del estado y Elba Esther Gordillo para reposicionar a los charros de cara a los congresos de las secciones VII y XL. Este acto, se constituye en una franca provocación contra el magisterio democrático de Chiapas.
En este contexto, seguramente se liberarán de grupo a decenas de charros y gobiernistas a quienes se les otorgarán los recursos económicos y la infraestructura (casas, autos, etc.) necesaria para preparar las condiciones hacia la imposición del Comité Ejecutivo en la Sección VII de Chiapas.
Tampoco será raro que a las delegaciones sindicales empiecen a llegar los emisarios de Elba Esther con préstamos de todo tipo, “obsequios”, la cartera llena para organizar convivios, juergas con los que comprometerán y comprarán conciencias; todo con tal de garantizar el nombramiento de delegados efectivos incondicionales, afines a sus intereses.
Frente a esta complicada situación, hoy los trabajadores de la educación democráticos debemos recurrir a la gran experiencia que hemos acumulado en estos 28 años de lucha para hacer frente y derrotar los planes del charrismo y el gobierno.
Solamente la unidad, la organización y la decisión de defender nuestro movimiento nos permitirá, al igual que en los tres Congresos Seccionales anteriores, derrotar de manera contundente a los charros, a los gobiernistas, a los oportunistas, a los arribistas y a toda la sarta de traidores que han tratado en vano entregarle al gobierno a este gran movimiento magisterial por el que cientos de compañeros han entregado lo mejor de su vida.
La llegada de Javier Álvarez es un intento más del Estado burgués para destruir o, cuando menos, controlar nuestra lucha. La imposición de este nefasto charro está ligada a la imposición de la Ley del ISSSTE, a la imposición de las reformas estructurales y a la entrega de la soberanía nacional. Esta maniobra del Estado está orientada a fortalecer su aparato de control sobre los trabajadores, a sabotear los intentos de unidad con otros sectores de explotados, a evitar que siga creciendo el descontento y la organización de la clase trabajadora hacia la Huelga Nacional.
Por tal motivo, el repudio y la protesta ante la imposición de Javier Álvarez no debe convertirse en un acto aislado; debe ligarse a la lucha por la abrogación de la Ley del ISSSTE, a la lucha por un Congreso Democrático y sin condiciones, a la lucha por mejores condiciones de vida y de trabajo, a la lucha por la defensa de nuestros derechos y conquistas, a la lucha por una sociedad más justa con igualdad y democracia verdaderas.