En Oaxaca, los trabajadores del sector industrial se encuentran sindicalizados, pero sus sindicatos tienen una dirección charra que obedece a los intereses del patrón, ejemplo de ello son el Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, el Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana, la Sección 75 de Sindicato de Telefonistas de la República Mexicana.
La característica de estos sindicatos es que están totalmente corporativizados, aunque hay esfuerzos al interior de ellos de generar procesos de democratización, tal es el caso de los electricistas y los telefonistas, en donde hay sectores que pretenden jalonar al sindicato hacia la lucha popular; sin duda hace falta trabajar, también, para construir por un sindicalismo de clase y revolucionario.
Los obreros de la construcción, son los menos sindicalizados, y la pequeña porción que forma parte de algún sindicato, esta corporativizado por la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM); sin embargo, hay un número importante de estos trabajadores que se han incorporado a la lucha popular, pero sin organización propia.
Los manufactureros han estado ausentes en el movimiento popular, por una parte los trabajadores de algunos ingenios establecidos en el estado y de fábricas embotelladoras, tienen sindicatos charros, corporativizados fundamentalmente por la CTM, mientras que los trabajadores de las maquiladoras y los productores del mezcal, son presa de sindicatos blancos, por lo que son representados por dirigentes sindicales que nunca han conocido.
La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación-Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, uno de los sindicatos más grandes y combativos, aglutina a cerca de 70 mil trabajadores de la educación, encabeza una larga lista de sindicatos del sector servicios, además de ser la columna vertebral que ha sostenido la lucha de los trabajadores y el pueblo de Oaxaca. Su importancia radica en la historia democrática y asambleísta, su número y la cobertura de todo el territorio Oaxaqueño que tiene en las más de 13 mil escuelas en que está presente.
Entre los sindicatos nacionales que aglutinan a trabajadores del sector servicios son: la Sección 25 del Sindicato Nacional de Trabajadores de Seguro Social, la Sección 28 del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE, la Sección 35 del Sindicato Nacional del Trabajadores de Salubridad y la Sección 73 del Sindicato de Trabajadores del Paludismo, el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, el Sindicato de Trabajadores de los Tres Poderes del Estado de Oaxaca, el Sindicato Libre de Trabajadores del Municipio de Oaxaca de Juárez y el Sindicato Tres de Marzo de Trabajadores de la Limpia del Municipio de Oaxaca, son los principales sindicatos a nivel estatal y municipal.
La característica de estos sindicatos es que se ha dado una lucha interna por parte de diversos sectores al interior, sin embargo, desarrollan una lucha aislada, aún en los marcos gremialistas, economicistas y espontáneos, por lo que se deben sentar las bases para que los trabajadores arrebaten para sus intereses de emancipación estos sindicatos y los conviertan en instrumentos de clase para la revolución.
Los empleados de los hoteles, restaurantes y otros servicios turísticos son los trabajadores más vulnerables del sector servicios, pues forman parte de los trabajadores afiliados a los sindicatos blancos, los cuales son inventados por esquiroles, quienes se roban las cuotas sindicales sin que por ningún lado estos defiendan los derechos de los empleados frente al patrón. Aunque empiezan a asomarse visos de conciencia de clase por parte de estos trabajadores, pues en los últimos 2 años ya se han estallado algunas huelgas, principalmente por empleados de algunos hoteles de la ciudad.
Los sindicatos como instrumento de la clase obrera y las masas explotadas en su lucha cotidiana contra del sistema de explotación y opresión empieza a esclarecerse por parte de los trabajadores, pues el número de emplazamientos a huelga ha crecido durante los últimos años, que para el 2007 ascendió a 96 emplazamientos formales.
Hacer el análisis sobre la situación de la clase obrera en Oaxaca, no es suficiente si no esclarecemos el rol que debe jugar esta durante el presente periodo, por ello, una de las tareas de los comunistas y revolucionarios, es impregnar la conciencia de clase en las filas del proletariado, como condición fundamental para convertirla de una “clase en sí”, en la “clase para sí”, organizando cada fabrica, delegación sindical y centro de trabajo, construir corrientes democráticas, revolucionarias, al interior de todos los sindicatos e impulsar la sindicalización de los trabajadores que aún no lo están.
Estas corrientes deben de ser escuela de combate revolucionario para las masas trabajadoras, que les eduque en la propaganda y agitación, en la teoría revolucionaria; que les imprima el ímpetu revolucionario, para ganar la dirección de los sindicatos, democratizarlos, y así destruir el corporativismo en que los ha mantenido el régimen.