Número 259 semana del 14 al 20 de enero de 2008
Lucha contra el narcotráfico, lucha contra el pueblo

-Haciendo gala de sus buenas intenciones, despliegan tropas yanquis a lo largo y ancho de América Latina.

Arrecia la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada en América Latina, liderada por el imperialismo yanqui, quien ahora se preocupa por los excesos que se cometen a raíz del tráfico de armas, pues este suceso, lleva consigo que los carteles de la droga cada vez más, cuenten con mejores armas.

Tan sólo el año pasado, la política yanqui para los países latinoamericanos se enfoco a la promoción de los Tratados de Libre Comercio (TLC), así como en la lucha contra el narcotráfico, se reforzó el Plan Colombia y se dieron los primeros pasos para el Plan Mérida con la denominada Iniciativa Mérida.

Por lo pronto, la Iniciativa Mérida ha dado sus primeros resultados en cuanto a rendir informes, en días pasados se dio a conocer un reporte en el cual se menciona que se requiere poner fin al tráfico de armas, cabe mencionar que este se da sobre todo de Estados Unidos hacia los países latinoamericanos, lo cual se debe a que es Estados Unidos, uno de los mayores fabricantes de armas en el mundo.

Por el momento, el gobierno de Calderón, ha señalado que es responsabilidad de agentes aduaneros corruptos el que se pasen las armas sin problema alguno, no sólo de Estados Unidos a México, sino también de México a países de Centroamérica, con ello, no hace, sino lavarse las manos y quitarle responsabilidad a los gobiernos yanqui, al propio y a los centroamericanos.

El imperialismo yanqui, considera su deber luchar contra los males que acarrean a los pueblos latinoamericanos el terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia organizada, por lo que haciendo gala de sus buenas intenciones, despliega tropas yanquis a lo largo y ancho de América Latina, ello lo ha logrado a través de acuerdos binacionales, multilaterales y en las más de las ocasiones unilateralmente ha decidido velar por la seguridad de los países, pasándose por alto la soberanía de los pueblos, además las pláticas excluyen a las autoridades civiles, pues sólo se realizan entre mandos militares.

En esta lucha emprendida por el imperialismo yanqui, contra el terrorismo, ha sido descrita como una lucha sin cuartel, sin temporalidad, con alcances globales, donde los enemigos son variados: islamistas, narcotraficantes, populistas radicales, delincuencia organizada, inmigrantes ilegales, bandas juveniles, organizaciones terroristas, las cuales se encuentran expandidas por en todos los países de América Latina, con lo cual pone en la mira, no a los narcotraficantes con quienes además mantienen grandes negocios, sino a los pueblos latinoamericanos, dejando ver que para mantener su dominio y control, requieren al ejército.

En este sentido, nos encontramos con que, existen comunidades musulmanas en la llamada triple frontera, que comprende, Argentina, Brasil y Paraguay; mientras que en el marco de las organizaciones terroristas, entran todas las organizaciones políticas, sociales y populares que estén en contra del régimen establecido; dentro de la inmigración ilegal, se encuentran millones de latinoamericanos en distintos países de América Latina, en espero de ir avanzando hacia el “sueño americano”, en pocas palabras, la supuesta lucha contra el terrorismo, tiene de fondo mantener el sojuzgamiento sobre los pueblos latinoamericanos.

Recordemos que parte de la lucha contra el terrorismo, lleva consigo, el mantener la “democracia” en el mundo, el cual debe estar libre de autoritarismos, por lo que la lucha contra el populismo y las posicione radicales están en primer orden, ante esta situación, ante esta situación, es que entran también en la denominación de terroristas a las organizaciones políticas y sociales populares, pues representan un peligro, pero para la imposición de los planes imperialistas, esta es la causa por la que se debe luchar contra aquellos grupos que no estén de acuerdo con el actual estado de cosas.

Uno de los objetivos que se persigue al pugnar por una América Latina “libre y democrática”, esto como parte de los planes yanquis, tiene que ver con hacer de la región una de las más competitivas y productivas del mundo, de tal forma que la oligarquía financiera internacional, al igual que los grandes monopolios estén dispuestos a invertir sus capitales en los países latinoamericanos, esta situación traería consigo una mayor explotación, expoliación y pauperización de la clase trabajadora latinoamericana y las masas populares.

Ahora bien, tanto el imperialismo como sus peones latinoamericanos se han encargado de sembrar en la población el sentimiento de inseguridad mediante la utilización de escenas violentas y notas amarillistas, eso por una parte, y por otra un sentimiento de que pueden confiar en las instituciones estatales transmitiendo noticias sensacionalistas sobre detenciones de narcotraficantes o decomisos de droga a través de los medios de comunicación burgueses.

Sin duda, existe un clima de inseguridad a nivel general, debido a la delincuencia que se ha acrecentado en los últimos años, pero debe quedar claro que esto es parte de la propia descomposición y podredumbre del sistema capitalista burgués, que cada día es más deshumanizante y permite se cometan atrocidades tales como los robos, secuestros, etc.

Los discursos contra los violentos han también tratado de permear en la población, de lo que se trata es de mantener la figura del ejército como institución salvadora, no sólo en México, sino a nivel de América Latina en general. Esta situación, no pretende otra cosa que seguir manteniendo el estado de cosas y acallar cualquier voz de protesta.

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