-Los voceros del gobierno dicen que casi nadie gana sólo un salario mínimo,
pero 5 millones 273 mil trabajadores lo perciben.
Continúan los golpes para la economía popular, esta situación se traducirá sin duda en un ahondamiento de la crisis social que se expresa en el aumento de la delincuencia y otras formas de descomposición social capitalista. A esto agreguemos el descrédito de las instituciones, las ligas con el narcotráfico y sobretodo la ilegitimidad de origen del gobierno.
Con una inflación anualizada de casi el 4 por ciento (3.9%), los salarios mínimos aumentarán en 2008 apenas el cuatro por ciento, lo que representa unos dos pesos en términos reales para el salario mínimo de la zona económica “A”, que es la más alta del país. Es decir, el salario diario de un trabajador está amarrado para aumentar dos pesos.
Los voceros del gobierno dicen que casi nadie gana sólo un salario mínimo, pero los datos del INEGI arrojan que 5 millones 273 mil trabajadores perciben hasta un salario mínimo, mientras que 8 millones 660 mil asalariados ganan de 1 a 2 salarios mínimos; sumados representan 32.5% del total de la población con un empleo en el país. De los trabajadores registrados en el IMSS, el 31.25% ganan dos salarios mínimos.
El alza de precios expresa una contradicción por demás evidente del capitalismo, porque mientras se defiende la liberalización de precios y se combate el “proteccionismo”, los salarios mínimos se amarran en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, institución que supuestamente tiene una representación de los trabajadores y que ahora hasta los mismos charros reniegan de ella.
En el último periodo los salarios fueron reduciéndose de la siguiente manera:
En el año 2000 el aumento fue del 10%, al siguiente de 6.5%, para 2002 de 4.5%, en 2003 de 3.6%, en 2004 se quedó igual; en 2005 en 3.9% y en 2006 y 2007 el aumento fue de 3.9%.
Mientras este es el panorama para el trabajador, para Felipe Calderón el Presidente de la oligarquía, su sueldo neto mensual es de 150 mil 530 pesos, que más compensaciones, se ubica en 232 mil 431 pesos brutos. Los secretarios de Estado en total se llevan 228 mil 599 pesos brutos.
Por un lado los salarios de hambre, pero la pinza se cierra con los aumentos que ya se anunciaron y los rebotes inflacionarios que de ahí se derivan.
Uno de los principales detonadores de los aumentos es la entrada en vigor del Capítulo agropecuario del Tratado de Libre Comercio de América del Norte a partir de este 2008. Esta sección del TLCAN acelerará la bancarrota del campo; además de que con el recrudecimiento de los controles migratorios del imperialismo norteamericano, enfocan sus baterías al descenso de los salarios en los Estados Unidos.
Ante este panorama desolador, el gobierno inicia campañas mediáticas para promover el campo, en una de ellas una burguesita campeona de golf sale diciendo que “el campo del que más se siente orgullosa es del campo mexicano”.
El otro detonador del alza de precios ya anunciado es el gasolinazo. A fines de septiembre Calderón decretó demagógicamente el freno a los combustibles para evitar un repunte inflacionario. La verdad de las cosas es que ante el inminente aumento a la gasolina entrando el 2008, era una válvula de escape necesaria para el gobierno, para contener el descontento popular.
Según lo aprobado en la Cámara de Diputados el aumento a la gasolina y diesel será del 5.5%, distribuido cada mes. Con este aumento se impactará directamente a toda la circulación de mercancías. Está claro que a quien más pegará esta alza de precios es a los trabajadores, tanto activos, como del ejército industrial de reserva (desempleados); que con trabajo o sin él, tienen que alimentar a sus familias.
La situación ya de por sí era más que crítica. De acuerdo con la Facultad de Economía de la UNAM, el costo de una Canasta Alimenticia Recomendable es de $100.69 pesos diarios a precios de septiembre del 2007, y según la PROFECO en los últimos 12 meses la canasta básica aumentó 35 por ciento de precio, ya que en diciembre de 2006 los 42 productos y alimentos que la componen se compraban con $818.44, pero ahora se necesitan $1,103.63 para adquirirlos.
Regresando a los salarios, en la tan cantada competitividad a la que supuestamente se deben igualar los trabajadores mexicanos con los de otros países, la regla tampoco aplica para igualar salarios. Según la agencia de noticias imperialista CNN, en la región de Asia-Pacífico se espera que los incrementos reales alcancen el 6.6% y que los aumentos por encima de la inflación lleguen a niveles del 3.3%. La India espera un 14.1% de aumento salarial..