-Para la burguesía la seguridad social tiene que desaparecer: que los recursos de los trabajadores acrecienten los capitales bancarios.
-Utilizando la ideología nacionalista se revisten como celosos defensores de los intereses populares.
-Discurso nacionalista y paliativos: utilizados para contener el empuje de la lucha de clases contra las secuelas del capitalismo.
El Foro de la Izquierda Proletaria saluda y se suma a los trabajos de esta Reunión Nacional de Organizaciones y Sindicatos.
Actualmente los diversos espacios confluyen ante la necesidad de enfrentar la ofensiva del régimen, así lo demuestran los consensos tanto en las consignas, ejes programáticos y en unidad de acción, logrados en el Diálogo Nacional, en el Consejo Nacional de Huelga, el Frente Nacional Contra la Represión, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y otros espacios unitarios de la lucha popular, al cual sumamos nuestro propio esfuerzo como Foro de la Izquierda Proletaria.
La lucha de los trabajadores y el pueblo contra la Ley del ISSSTE, contra la carestía de la vida, en defensa de las libertades democráticas, por vivienda, educación, por un nuevo programa agrario y contra la represión, son luchas que identifican de manera clara al sistema capitalista y sus representantes en el poder como el enemigo común.
Las expresiones de descomposición del régimen cada día son más sustanciales y evidentes, a la par que profundiza una política económica de corte neoliberal, va agudizando el desarrollo del fascismo y terrorismo de Estado, ejemplo de ello es la reciente represión a los normalistas y egresados de Ayotzinapa. Los gobiernos estatales y federales pretenden callar las voces del pueblo descontento como en el caso de nuestros compañeros de Atenco, a los cuales se les dicta una excesiva y arbitraria condena, el caso de Oaxaca, en donde se otorga impunidad a Ulises Ruiz o el de Puebla, en donde se evidencia el papel de las instituciones y el sistema en franco proceso de descomposición con el caso de Mario Marín.
Pero, mientras el régimen socaba y limita al máximo los derechos del pueblo, demostrando lo irreconciliable del programa del trabajador y el programa de la burguesía, la unidad amplia se va forjando en las calles, ya no como una consigna, sino como una necesidad material de movimiento. En las calles, en los mítines, en las reuniones y en los piquetes, confluyen las demandas y consignas de quienes con su fuerza impulsan y construyen referentes proletarios.
Sin embargo, no basta con hacer invitaciones para sumarnos a las actividades de cada referente, hoy el movimiento requiere un solo programa, que con las banderas de cada espacio ayude a unificar en uno solo al movimiento
Hoy estamos ante una disyuntiva, permitir que cada referente impulse su propio plan de acción para la coyuntura de enero con las implicaciones que esto conlleva, o articular en uno solo las tareas del movimiento, diseñando un plan de acción único, que no haga del movimiento esfuerzos dispersos y que golpeé como uno solo al régimen capitalista.
Parte de estas tareas, es también la labor para sumar a los trabajadores no organizados, a otros esfuerzos estatales que luchan contra las difíciles condiciones en las que los coloca el sistema. La unidad más allá de lo declarativo, deberá darse en las calles, en las jornadas unitarias, contra el régimen y su política, por un programa anti neoliberal y anticapitalista, poniendo en primer plano la movilización, organización y los ejes políticos de unidad.
¡Viva la unidad de la lucha popular!
¡A impulsar, fortalecer, cuidar y dar continuidad al proceso unitario!