Número 250 semana del 22 al 28 de octubre de 2007
Los imperialistas frente
a Latinoamérica

-Costa Rica competirá para ser parte del Consejo de Seguridad de la ONU: un buen premio por impulsar el TLC.

-Trabajadores pagan los platos rotos: son perseguidos y amenazados con ser despedidos.

-Bachelet -presidenta de Chile- ante voces de protesta, utiliza los métodos de Pinochet: la represión.

S upeditados históricamente al imperialismo, los gobiernos latinoamericanos, han aplicado planes y programas en contra de la clase obrera y el pueblo trabajador, lo cual ha traído como consecuencia el hambre y la represión para los pueblos latinoamericanos.

Distintas han sido las formas de presión que los países imperialistas utilizan para lograr imponer la política económica que deben seguir los países latinoamericanos, éstas van desde amenazar con el retiro de inversiones o de ayuda humanitaria, el no otorgarles más créditos o no promoverlos a nivel internacional como buenos lugares para la inversión extranjera. Así mismo, a aquellos gobiernos que siguen las indicaciones imperialistas y las llevan a la práctica, se les otorgan ciertos beneficios o representatividad ante organismos internacionales.

Política monopolista


En el marco de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los gobiernos costarricense y yanqui, en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se declaró que Costa Rica, competirá a principios del próximo año, para formar parte del Consejo de Seguridad de la ONU, esto resulta un buen premio al gobierno de Oscar Arias por impulsar el TLC.

Mientras el imperialismo, da dádivas al gobierno costarricense, los trabajadores son los que pagan los platos rotos, dado que, dirigentes sindicales que han emprendido una lucha en contra del TLC, son perseguidos y amenazados con ser despedidos, tal es el caso de, Luis Salas Sarkis, y Alicia Vargas Obando, Secretario General y responsable de la Secretaría de la Mujer respectivamente, del Sindicato de Empleados del Instituto Nacional de Seguros, cuya única falta ha sido viajar a Nicaragua para empaparse de las experiencias de lucha de los trabajadores y pueblo nicaragüense en contra del Tratado de Libre Comercio que Estados Unidos negociara con Centroamérica. Cabe mencionar que uno de los rubros que entrará primero a la política de libre comercio es el de los seguros, por lo que no es de extrañarse que se quiera acabar con la combatividad en el Sindicato del Instituto Nacional de Seguros.

Sin duda, uno de los ejemplos más significativos de la aplicación de las políticas imperialistas, es el caso de Chile, país en el que a partir de 1973, se comenzaron a implementar las llamadas políticas neoliberales, a partir del golpe de Estado, encabezado por Pinochet, situación que no ha cambiado con la llegada de la democracia chilena, dado que la actual presidente de Chile, Michelle Bachelet, es una fiel impulsora de las políticas imperialistas, y en cuanto oye voces de protesta, las apaga utilizando los mismos métodos que Pinochet, es decir, la represión.

En lo que va del gobierno de Bachelet, las grandes empresas han obtenido beneficios, no así los obreros mineros, dicho sea de paso, todas las empresas beneficiadas son trasnacionales, principalmente provienen de capital español, mismas que se están posicionando en el mercado latinoamericano, dichas empresas son: Copec, Endesa, Enersis, Falabella, Santander Chile, AntarChile, CMPC y Cencosud, dedicadas a la minería y la producción de electricidad principalmente.

En tanto que los planes sociales aplicados para disminuir la pobreza, son hechos por compañías contratadas por el gobierno chileno, las Afores fueron creadas en Chile y ahora se pretende implementarlas en toda América Latina.

Conocido como el modelo de desarrollo chileno, la aplicación de las políticas neoliberales, trajeron consigo, mayor pauperización, explotación, y represión de la clase obrera chilena, y de las masas populares, este es el modelo que se quiere imponer a los pueblos latinoamericanos, el cual tiene beneficios, pero pare el desarrollo de los monopolios y las empresas transnacionales que extraen ganancias acosta del sudor y esfuerzo de los proletarios.

Un hecho que no se puede dejar de lado, es que después de la manifestación del 11 de septiembre en Chile, la cual fue reprimida brutalmente por los carabineros, el discurso del gobierno chileno, se refirió a que la manifestación en sí no fue reprimida, sino que se actuó en contra de los violentos y los grupos de narcotraficantes que se encontraban en la marcha, y que fueron ellos, quienes comenzaron los desmanes, he aquí el argumento bajo el cual se pretende apagar la llama de la lucha en contra de los designios del imperialismo, nuevamente, el pretexto de la lucha contra el narcotráfico es utilizado para criminalizar la lucha popular.

Así mismo, durante las huelgas mineras, los funcionarios chilenos, cerraron filas con la patronal, mostrando que es consigna en América Latina la política patronal y antiobrera. Otras de las políticas impulsadas por Bachelet, han sido, el alza de precios a los combustibles, el aumento de tarifas en el transporte público, y por supuesto, ni un centavo de incremento a los míseros salarios de hambre que perciben los trabajadores chilenos.

Presiones fondomonetaristas

También los organismos financieros hacen lo propio como instrumentos del imperialismo, para ejercer presión a los gobiernos latinoamericanos, una forma de hacerlo, son los resultados de los estudios que hacen sobre el comportamiento de las economías latinoamericanas, con ello se pretende que al ser analizados los datos en cuanto a pobreza, alimentación, salud, vivienda, educación y otros, se consideren las reformas estructurales como forma de solucionar estos problemas.

En el último estudio dado a conocer por el Fondo Monetario Internacional (FMI), se menciona que este año en promedio la economía de América Latina, debe crecer un 5%, dado que los problemas financieros están impactando a los países latinoamericanos.

Así mismo, se ha dado a conocer que Colombia, pasó a ser el quinto país con mayor inversión extranjera en América Latina, con lo cual se deja ver que efectivamente el Plan Colombia esta cumpliendo su función, no para llevar paz a los colombianos, sino para que los monopolios y las transnacionales inviertan sin mayor problema en territorio colombiano, esto a costa de una mayor violencia ejercida en contra del pueblo y una cada vez mayor injerencia política y militar de los yanquis.

Ante la situación política que vive América Latina, es decir, ante la llegada de gobiernos populistas, algunas transnacionales han decidido retirarse de territorio latinoamericano, esto, como medida de presión para que cambien las políticas de estatización y para evitar que otros países sigan el camino de Venezuela y Bolivia, dichas empresas son: France Telecom, Verizon, Bank of America, Total, Shell y Bellsouth, que mantienen inversiones en los rubros de, telecomunicaciones, sector financiero y petróleo. Ante tal situación, la Comisión Económica para América Latina, recomienda mayor vinculación entre el gobierno y el sector privado.

Por su parte, el Banco Mundial, en su estudio “Mejorar el aprendizaje de los estudiantes en América Latina: El desafío del siglo XXI”, llama a los países latinoamericanos a mejorar la calidad de la educación, obviamente esto implica tomar medidas tales como la participación activa del sector privado en los sistemas educativos públicos de los países, en otras palabras, avanzar en la privatización de la educación.

Esto, en tanto que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación, menciona que América Latina esta en un buen momento para erradicar el hambre de los pueblos latinoamericanos, dado que en la región se esta viviendo una bonanza económica, esto considerando los estudios del FMI –con ello quieren demostrar que las políticas implementadas en los últimos años si funcionan–, sin embargo, en dichos estudios no se menciona que el crecimiento de la economía de los países, no beneficia en nada a los trabajadores y las masas populares.

La Organización de Estados Americanos, hace lo propio, al mencionar que los países latinoamericanos donde impera la democracia, son los que han tenido mayores beneficios en cuanto a crecimiento económico y erradicación de problemas sociales, y ofrecen buenas perspectivas para la inversión extranjera, en otras palabras, la democracia burguesa, garantiza la defensa de los intereses de la gran burguesía y la oligarquía financiera, dejando totalmente de lado los intereses de la clase obrera y las masas populares, a quienes reprimen sin más, cuando osan atentar contra la sacrosanta propiedad privada.

También los organismos internacionales encargados del tema de los energéticos, hacen su labor para presionar a los gobiernos latinoamericanos a que permitan la inversión extranjera en hidrocarburos y energéticos, esto, para aprovechar mejor los recursos y crear fuentes de empleo, lo cierto es que de permitirse la explotación de estos recursos los monopolios obtendrán mayores ganancias, y los gobiernos permitirán un mayor saqueo de los recursos de los pueblos latinoamericanos.

Organizaciones ambientalistas, en santa alianza con los países imperialistas y organismos internacionales, hacen llamados para que se deje de lado el uso de energéticos y se comience la producción de biocombustibles, esto, según sus argumentos, “para evitar mayores daños al medio ambiente debido al cambio climático”; pero, no se menciona que la producción de biocombustibles es otra forma de deteriorar el ambiente, traería como consecuencia la apropiación de enormes extensiones de tierra por parte de las compañías productoras, así como el que se les tenga que dotar de grandes cantidades de agua para el riego de los cultivos de maíz, caña de azúcar, que por lo pronto es de donde se pretende producir el etanol.

Guerra económica entre imperialistas contra Latinoamérica

Por su parte, el imperialismo europeo, ejerce presión sobre los denominados países andinos, sobre todo en las zonas más pobres y con mayor población indígena, ello con el pretexto de ayuda humanitaria, dado que la Unión Europea (UE), para el caso de América Latina, aporte el 60% en la llamada cooperación para el desarrollo.

Con el argumento de erradicar la pobreza en esta zona del continente, la UE, esta participando en el megaproyecto económico denominado, “Iniciativa de Integración de la Infraestructura Regional Suramericana”, uno de los principales objetivos, es la producción de agrocombustibles. Dicho proyecto, trae como consecuencia la invasión de territorios de los pueblos indígenas, y la criminalización de las demandas de estos pueblos para que sean respetadas sus tierras, esto ocurre principalmente en Perú y Colombia. En ambos casos, los respectivos gobiernos han hecho caso nulo a las demandas de las comunidades indígenas.

Estos casos, que son solo un ejemplo de las distintas formas de presión que ejerce el imperialismo sobre los gobiernos de América Latina, los cuales, se supeditan a los intereses de la burguesía y no vacilan al aplicar medidas económicas y la represión contra los pueblos, la cual cada vez es más brutal, con lo que se demuestra la descomposición del sistema que pretende permanecer a sangre y fuego para seguir con la acumulación de capital.

Ante esta descomposición de los gobiernos latinoamericanos, que se dan en el marco de la presión e injerencia de los imperialistas en los países latinoamericanos, la lucha obrera y popular, no se hace esperar y hace su aparición en el escenario de la lucha de clases: las huelgas nacionales, los paros, las tomas de carreteras y un sinnúmero de manifestaciones; esto demuestra que los trabajadores y las masas populares están dispuestos a luchar por sus intereses.
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