Número 250 semana del 22 al 28 de octubre de 2007
Articular las fuerzas
del movimiento popular
-A pesar de la aparente laxitud cada espacio de convergencia se mantiene vigente y se prepara para futuras luchas.

-No todas las luchas ni todos los sectores afectados confluyen en el proceso unitario: es tarea indispensable incorporar ese descontento en un solo proceso nacional.

- Como brazos de un solo proceso, los espacios se erigen para dar forma al frente único contra el capital.

A
contecimientos de la última semana son un indicador del momento por el que atraviesa la lucha de clases: la venta de Aeroméxico, los escándalos sobre la corrupción de quienes ostentan el poder y el seguimiento que le ha dado el gobierno a las fuerzas armadas, equipándolas y entrenándolas, son la forma en que el régimen vuelve realidad sus promesas de campaña, dando más a los explotadores y empobreciendo -aún más- al trabajador, entregando a los intereses trasnacionales y monopólicos todas las herramientas para afianzar la dictadura del capital.

Por otra parte, los espacios de convergencia se mantienen y con sus reuniones y acciones dan continuidad a las tareas y discusiones. A pesar de la aparente laxitud cada espacio se mantiene vigente y se prepara para futuras luchas.

Parte de ello son las tareas que le darán forma al segundo plan semestral, desde la segunda etapa de amparos y el carácter político del que se le debe dotar, de manera que estos nos ayuden a acercar a los trabajadores afectados por la Ley del ISSSTE, a dar continuidad al proceso iniciado este año con la entrega masiva de amparos, a demostrar la capacidad de organización del trabajador y que le ayude a plantearse nuevas rutas de la mano de grandes movilizaciones y acciones de rechazo a la nueva Ley. A fin de cuentas los amparos no son más que una herramienta de concientización, movilización y organización; las movilizaciones que se avecinan para inicios del próximo año por parte de los trabajadores del campo, hasta la huelga nacional, a la que le darán forma y contenido los comités, asambleas y consejos del pueblo trabajador y sus sectores aliados.

Pero en este plan semestral no podemos obviar las necesidades inmediatas de los trabajadores, de los estudiantes, de los campesinos pobres, de los colonos y de los diferentes sectores, que recienten las políticas anti-populares del gobierno federal (ejemplo de ello es el gasolinazo y los sucesivos aumentos que se han dado en diversos productos); estas demandas son las que dan sustento a numerosas movilizaciones, jornadas y espacios, la mayoría de los cuales hoy confluyen en los diferentes referentes nacionales y que han logrado avanzar en ejes programáticos, ubicando al sistema capitalista, la burguesía, y sus representantes en el poder como el sistema y la clase contra la que hay que luchar irreconciliablemente.

Claro está, no todas las luchas ni todos los sectores afectados confluyen en el proceso unitario, y es precisamente esa una tarea del movimiento nacional: incorporar todo ese descontento en un solo proceso nacional, para ello debemos valernos de los objetivos comunes del movimiento, contra la represión y contra las nuevas reformas, que tienden a reducir al mínimo las condiciones de vida del trabajador.
Ya sea bajo el nombre de Dialogo Nacional, de Promotora de Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, de Consejo Nacional de Huelga, de Frente Nacional contra la Represión, de manera indirecta La Otra Campaña, se aporta al proceso nacional, desde diferentes ópticas, como la de las reformas estructurales, contra la represión, por un proyecto alternativo de nación o en defensa de la soberanía nacional: pero todos los referentes apuntan a la construcción de espacios de lucha y acciones que confronten al régimen burgués. Como brazos de un solo proceso, los espacios se erigen para dar forma al frente único contra el capital.

Si bien algunas de estas expresiones están en construcción, ya colocan al frente del debate las necesidades más sentidas del pueblo trabajador, y con sus matices, avanzan a la consolidación del movimiento nacional y sus expresiones estatales tales como: la Asamblea de Referentes de Morelos, las Asambleas Populares de los Pueblos de Guerrero y Morelos, el Frente Amplio Opositor a la Minera San Javier o el movimiento de familiares de los Mineros en Pasta de Conchos, entre otros.

Las organizaciones ya coinciden en el terreno de la acción, y encaminan sus fuerzas a la caída del impuesto Felipe Calderón. Todavía podemos avanzar en concretar las discusiones programáticas que hasta hora son fruto de todos los procesos. A pesar de aún no tener un nombre determinado, todas las fuerzas coinciden en la necesidad de un gobierno de y para los trabajadores, en el rechazo a los principales planes del imperialismo, tales como: el Plan Puebla Panamá, el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el Acuerdo de Seguridad para América del Norte; en la conformación de una nueva constituyente.

En oposición a las fuerzas de la reacción, al reacomodo de sus fuerzas, al endurecimiento del régimen bajo las expresiones más descompuestas como lo es el fascismo, y ante sus embestidas, el pueblo se organiza y rearticula sus fuerzas para cerrar este año e iniciar el que sigue con objetivos más desarrollados y debates que le ayuden a orientar sus quehaceres. Incluso las que parecieran ser derrotas para el movimiento o muestra de debilidad, son enseñanzas, que ayudan a la maduración del movimiento, que le incitan a cualificar y cuantificar sus fuerzas revolucionarias.
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