Número 248 semana del 08 al 14 de octubre de 2007
Conflicto intersindical en Cervecería Modelo
La ofensiva de la empresa Cervecería Modelo en contra del Contrato Colectivo de Trabajo y que comenzó por eliminar prestaciones de los trabajadores del departamento de ventas, para posteriormente imponer la política de polivalencia y flexibilidad laboral en el área de producción, llevo a la rebeldía y paro de labores por parte de los obreros y la posterior destitución del Comité Ejecutivo del sindicato, no sin que antes interviniera la Confederación de Trabajadores de México (CTM) para calmar los ánimos y pudiera resolverse el conflicto sin que llegara el conflicto a cambios profundos.

Cervecería Modelo, S.A. de C.V. de Grupo Modelo, es el mayor líder en ventas en el ramo, no sólo en el mercado interno, sino, además en la exportación, lo que incluso le llevó a comprar las empresas Cervecería del Pacifico y Montejo, para competir en condiciones de mayor ventaja con Cervecería Moctezuma, S.A. de C.V. del Grupo Femsa. Sin embargo, esto no ha sido suficiente para los empresarios y acorde a los tiempos actuales en que se aplica una política de parte de la burguesía en contra de los trabajadores para mutilar prestaciones de los Contratos Colectivos de Trabajo y tomando como antecedente, que en este centro de trabajo y de explotación se cuenta con un contrato avanzado, producto de la lucha de los trabajadores en 1990, cuando en aquel tiempo se pretendía mutilar del mismo modo dicho contrato para subir de 25 a 35 años la edad para la jubilación y que culminó dicha lucha con el despido de la mayor parte de la planta laboral, es que los Directivos de la empresa hoy optaron por cambiar la forma para imponer sus condiciones laborales.

La estrategia de los capitalistas consistió en comenzar con despidos en el área de ventas, donde los trabajadores se encuentran más divididos, producto de la competencia de que son objeto, al tener que cumplir con un estándar y por los incentivos por venta, de tal manera, que quienes ingresaran a laborar a la empresa y producto de los altos índices de desempleo, la pretensión consistiría en que tomaran una actitud de agachados ante los designios de los empresarios.

Pero, cuando se comenzó a despedir a los obreros del área de producción donde existe mayor unidad, las cosas se empezaron a complicar para la empresa, pues las sobrecargas de trabajo que exigían a los asalariados, a lo que se sumó la asesoría a los despedidos, produjo que al sindicato de empresa perteneciente a la CTM se le exigieran las cuentas que nunca había rendido y puso en verdaderos aprietos a los líderes sindicales.

Precisamente y producto de que el sindicato con quien tiene firmado el Contrato Colectivo de Trabajo la Cervecería Modelo existen compromisos, es que entonces los trabajadores buscaron asesoría por fuera y cayeron en manos de asesores sindicales también de la CTM, cosa que auguraba que las cosas no llegaran a buenos términos. Conociendo los empresarios como es que se conduce el sindicalismo entreguista cetemista, es que tanto empresarios como los asesores de los trabajadores descontentos hicieron los contactos necesarios a través de los dirigentes de la CTM, Gamboa Pascoe y el senador Aceves Del Olmo, para conducir la lucha sin que trascendiera realmente a algún cambio profundo, sino sólo de forma. La manera que encontraron ambas partes para resolver las cosas y poder controlar el descontento, consistió entonces en cambiar a los personajes del sindicato y máxime si las elecciones para cambio de Comité se encontraban cerca.

Es precisamente en los despachos de la Sección 15 de la CTM, dirigidos por la familia Del Olmo donde se encargaron de conducir y entregar la lucha de los trabajadores de la Cervecería Modelo, que tiene como antecedente ser donde se controlaban los contratos de protección de la gran mayoría de los talleres de costura que sucumbieron tras los sismos de 1985. Estos antecedentes mas otros mas, y que desconocían los trabajadores descontentos de la empresa cervecera, fue lo que los condujo a confiar en la asesoría de este despacho. Esta circunstancia los llevó a un triunfo efímero con el cambio del Comité Ejecutivo del sindicato de empresa controlado también por la misma central sindical, de la cual no podemos esperar revierta las violaciones al Contrato Colectivo de Trabajo, a pesar de que la nueva directiva de la organización sindical se desgañite en promesas y mas promesas de reinstalar a los despedidos y defender el contrato laboral.

Sin embargo, y a pesar de los argumentos ya planteados, no podemos decir que las cosas hayan quedado igual que antes. Hoy la clase obrera que labora en esta empresa, donde por cierto se dan condiciones de trabajo verdaderamente infrahumanas, propias del cocimiento de la materia prima del producto, se ha dado cuenta del importante papel que juega como clase social en la producción, de la fuerza que les da su número y su unidad, de la voracidad de los capitalistas por engordar sus bolsillos a costa de la clase obrera, y al darse cuenta de que los nuevos dirigentes sindicales colocados por la CTM al frente del sindicato juegan el papel de comparsas de la patronal y que sus discursos son pura demagogia, tendrán que plantearse la necesidad de cambios profundos, donde ya no caben luchas a medias tintas, ni cambiar unos charros sindicales por otros, donde no pueden esperar que alguien haga por ellos lo que a ellos mismos corresponde hacer.

La trascendencia de la lucha de los trabajadores de La Modelo no consiste en los efectos propagandísticos, que por cierto no se dieron por el caso omiso que hicieron los medios de comunicación a esta lucha, a pesar de los paros de labores y marchas alrededor de la planta ubicada en la colonia Anahuac. La trascendencia se da por ser uno de los contratos controlados por la CTM en el que a esta central se le dificulta imponer los intentos flexibilizadores de la política laboral de la burguesía, en el cual a pesar de las manipulaciones seguirá existiendo resistencia y donde de mantener estas intentonas por pisotear los derechos laborales, los trabajadores habrán de reorganizarse incluso fuera del control del charrismo sindical.

De darse esta situación, solo una política sindical clasista y revolucionaria podrá conducir la lucha por el camino que logre inculcar una rebeldía consciente y organizadora, no sólo por cambiar la situación de sobreexplotación de este centro de trabajo, sino de toda la clase trabajadora. Pero los trabajadores cerveceros no la tienen del todo fácil, se tienen que enfrentar a la patronal que por el momento se encuentra mejor organizada, a una situación de división de la clase trabajadora, producto del desempleo y de toda una estrategia laboral diseñada precisamente para evitar la unidad de la clase obrera y los trabajadores, al control corporativo del charrismo sindical, y a un sinfín de ardides que hasta el momento han logrado que la burguesía imponga sus condiciones laborales. Por ello, es deber de los comunistas, de los sindicalistas revolucionarios y de toda organización y fuerza que se denomine progresista, apoyar toda lucha contra el capital, inculcar una conciencia de clase y solidarizarse sin condiciones con los trabajadores que, a pesar de las penurias que esto conlleva, se han decidido por luchar contra sus patrones.
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