Para el movimiento popular, se dibujan nuevos escenarios, nos encontramos en un periodo en que requerimos echar un vistazo a los avances y a las tareas que se han trazado. Observar la manera en que se cumplieron los trabajos y hacer de manera crítica un balance de los mismos. Es importante retomar tareas que se han dejado de lado, revisar los acuerdos de cada referente, los planes de trabajo y analizar la manera en que se les debe dar continuidad.
El movimiento cuenta ya con importantes bases surgidas de la Promotora de Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, el Frente Sindical Campesino, Indígena Social y Popular, los Cuatro Diálogos Nacionales y ahora los diferentes referentes que a nivel nacional unifican las luchas y empujan a la movilización.
No se trata pues de reeditar las discusiones, en ese aspecto, se dieron grandes pasos analizando la situación actual de los trabajadores, los sectores explotados y oprimidos, el papel del Estado, de sus partidos electorales, sus políticas de hambre, así como de la necesidad de la movilización, la organización y la unidad más amplia. De lo que se trata, es de ubicar estos esfuerzos en el periodo actual, a partir de ello trazarnos nuevas rutas de trabajo.
En este sentido, corresponde a las organizaciones, sindicatos, colectivos, etc., ir construyendo la organización de la lucha de clases. Vivimos en un sistema que socaba y minimiza los derechos del trabajador, que reprime y golpea las luchas sociales, que legaliza sus bárbaras formas de dominación y que esta cimentado en un régimen de terror; por lo que, aún hace falta involucrar a todos los sectores afectados en la lucha popular, aún hace falta que las masas oprimidas vean reflejados sus intereses en los programas de los diferentes referentes de lucha, que sientan la necesidad de salir a las calles y de elevar las banderas de la unidad.
Avanzar y derrotar las caducas doctrinas de la burguesía, sus viejas formulas que ya no le dan para mantener sometido al trabajador, a la par, tenemos que combatir la dispersión y el desanimo que las posiciones socialdemócratas pretenden sembrar en el movimiento, nuevamente pretenden atraer a los trabajadores con discursos mediatizadores, para frenar las acciones en las calles, contener aunque sea por un periodo el descontento, pero de lo que no quieren darse cuenta, es de que este se desborda, en todos los rincones del país, la necesidad, el hambre, la explotación, la represión y el sometimiento, toman forma de organización.
Es momento de trazarse nuevas rutas, de retomar los trabajos de las diferentes comisiones y aceitar los engranes del proceso de convergencia. Tan sólo para estos últimos meses del año se tiene ya en puerta la realización del Congreso del Pueblo, acuerdo del IV Dialogo Nacional, para que esta tarea se cumpla de manera exitosa debemos ir ya discutiendo la ruta, la metodología, el temario, los objetivos y las tareas que deben emanar de él, esto nos ayudará a no llegar a discutir en vacío, sino aportar a la organización del movimiento.
También está una tarea importante, que es la realización de la Huelga Nacional, que paralice los centros de trabajo, que haga salir a las calles a miles de asalariados, que ponga en la palestra las necesidades del pueblo, pero ante todo, que demuestre la fuerza y capacidad del trabajador organizado.
Estas, son las tareas para el presente periodo, es deber de todo el movimiento popular, garantizar la exitosa realización de todas y cada una de ellas, de tal forma que nos dejen enseñanzas para los futuros combates contra el régimen. |