Obreros de por lo menos unas siete compañías filiales de Grupo Arcelor Mittal (antes SICARTSA) han comenzado un movimiento en lucha por sus derechos laborales, cansados de tanta humillación, y de que al ser cambiadas de razón social, estas compañías filiales evadan la liquidación y derecho de antigüedad.
Ha comenzado la lucha con una manifestación el 18 de septiembre y continuando el día 21, llevando a cabo una falta colectiva de por lo menos unos 800 obreros, exigiendo reparto de utilidades, aumento al aguinaldo y fondo de ahorro entre otras demandas, así como el respeto a la antigüedad.
Los cantos de sirena que auguraban que con el cambio de patrón explotador -siendo antes los hambreadores de Grupo Villacero y ahora, Grupo Arcelor Mittal- las cosas cambiarían, y que serian respetados los derechos de los obreros de las compañías filiales han sido sólo eso una ilusión.
Los mismos motivos que llevaron a la huelga en tres secciones del Sindicato Minero contra Grupo México en Cananea, Sonora; Sombrerete, Zacatecas y; Taxco, Guerrero por mejores condiciones de seguridad e higiene, de vida y de trabajo, hoy sin estar enlazadas estas luchas finalmente son las mismas, pues la voracidad de la burguesía por acumular ganancia la lleva a la creación de compañías filiales para deshacerse de los derechos de los obreros para su supervivencia.
La lucha proletaria surgida en el 2004, por los obreros de GAMA, filial de SICARTSA del Grupo Villacero, que se limitaba a esta parte del complejo siderúrgico, hoy engloba a por lo menos 3500 obreros de compañías filiales en todo el complejo siderúrgico propiedad de la trasnacional Arcelor Mittal.
La importancia de esta lucha radica en la fuerza que pueda adquirir en los próximos días ante la embestida que ya prepara la patronal para ahogarla o llevarla al desgaste; sin embargo, los obreros más concientes preparan propuestas para hacerse escuchar en los tribunales laborales y presionar por todos los medios a la patronal y al gobierno para la solución a sus múltiples demandas y, aún más, se va entendiendo que ante las luchas aisladas hace falta la unidad del movimiento obrero y sindical, en donde confluyan el Frente Común de NKS (de obreros despedidos y trabajadores de confianza), los obreros de las Compañías Filiales de Arcelor Mittal, el magisterio democrático, el Frente Popular Revolucionario y otras organizaciones hacia un Frente Único contra la política antiobrera y antipopular, implementada por la patronal y el régimen, contra el pueblo trabajador. |