Número 247 semana del 01 al 07 de octubre de 2007
Tendencias políticas en América Latina
Analizando el mapa político latinoamericano, nos encontramos, con que hoy en día, los gobiernos dicen ser emanados de procesos democráticos y por lo tanto ser representantes de sus respectivos pueblos y de sus intereses; sin embargo, todos ellos siguen supeditándose a los designios de capitalismo y poco o nada, confrontan al imperialismo realmente, dejando así, que el imperialismo siga dictando las normas a seguir en materia económica, política y social.

La situación de explotación y opresión que impera en América Latina, es aprovechada por las fuerzas socialdemócratas, “progresistas”, de “izquierda”, para acercarse a las masas durante sus campañas proselitistas, haciendo uso de la demagogia hablan de luchar desde el parlamento por mejores condiciones de vida, aunque lejos de representar a las masas -a las que utilizan conforme sus intereses y los de la fracción burguesa que representan- una vez en el poder, negocian sus derechos y dan entrada a las políticas antipopulares y reaccionarias en contra de la lucha popular.

Por un lado, tenemos las tendencias populistas, que bajo discursos incendiarios en contra del imperialismo yanqui, buscan ganarse el apoyo de las masas, pero dichos discursos distan de enfrentar al imperialismo, dado que si bien confrontan verbalmente a los yanquis, también buscan tener el visto bueno de los imperialistas europeos y asiáticos, a quienes abren sin mayor problema las puertas de los países para la inversión extranjera, lo cual, lejos de mejorar las condiciones de vida de los pueblos, traería como consecuencia, una mayor explotación y pauperización, pues el imperialismo -sea yanqui, europeo o asiático- lo que busca es extraer mayores ganancias, a costa del sudor y la vida de la clase obrera.

Así mismo, anuncian grandes programas sociales, con lo cual buscan neutralizar la combatividad del trabajador, mediatizar la lucha por mejores condiciones de vida, con lo cual, los gobiernos populistas, hacen su papel de bomberos de la revolución.
No sólo buscan ganarse a las masas de sus países, también buscan el apoyo internacional, por lo que recurren a lanzar proyectos de integración regional, ello, con el objeto de hacerle contrapeso a los planes de libre comercio en América Latina. Los planes de integración que propone, van de la mano con los planes que tienen las burguesías nacionales de expandirse, de esta forma, dejan ver su verdadero rostro, que no es otro, que el del capitalismo, aunque se empecinen en maquillarlo de progresista y revolucionario.

Por otro lado, tenemos a los gobiernos de tendencia socialdemócrata, que se dicen emanados de la voluntad popular, es decir, han sido electos conforme la democracia burguesa, por lo que se reivindican como representantes del pueblo, aunque en la vía de los hechos, implementan políticas antiobreras y antipopulares, siguiendo al pie de la letra, la política económica del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

En este espectro de tendencias políticas, también nos encontramos con partidos que se dicen “socialistas”, sin embargo, no sólo carecen de un programa obrero, sino que una vez en el poder, actúan de la misma forma que los gobiernos más reaccionarios; es decir, utilizan los aparatos represivos del Estado cuando el descontento popular se hace sentir en las calles.

Es por esta situación que el imperialismo yanqui, ve a estos gobiernos como un obstáculo para sus propósitos, pues de formar un bloque de gobiernos latinoamericanos de “izquierda”, esto implicaría una merma en las ganancias yanquis, lo cual de ninguna manera se puede permitir, toda vez, que América Latina, debe cumplir fielmente su papel de neocolonia yanqui.

Algunos de los gobiernos que se dicen progresistas, buscan formar parte de organizaciones internacionales, las cuales bien se sabe, forman parte de los aparatos de dominación imperialista, ejemplo de ello, es que varios gobiernos latinoamericanos, buscan un lugar, ya sea como miembros permanentes u observadores en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas.

Estas tendencias políticas que existen en América Latina, buscan hacer un contrapeso al imperialismo yanqui, de tal forma que las burguesías latinoamericanas sean participes de las ganancias que se extraen de los trabajadores latinoamericanos, mediante la explotación, luego entonces, lejos de ver por el bien de los trabajadores latinoamericanos lo que buscan es vivir de ellos y ofrecer su mano de obra al mejor postor.

La situación que vive América Latina, no hace sino demostrarnos que la clase obrera y los pueblos latinoamericanos, requieren de una organización de clase independiente, que elabore un programa que plasme verdaderamente sus intereses y que en las calles afronte la lucha por defender los derechos de la clase obrera y las masas populares, así pues, se requiere del partido comunista, que haga frente tanto a las posiciones reaccionarias, como a aquellas que buscan engañar al pueblo haciéndose pasar por defensores de sus derechos.
En este
247
Editorial
Nuestro Movimiento
Nacional
Obrero-Sindical
Lucha popular
Internacional
Sabes quién fue:
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vanguardiaproeltaria@gmail.com