En la mira de la oligarquía financiera está en los derechos del pueblo trabajador, una a una las embestidas del régimen están encaminadas a suprimir las pocas conquistas que las luchas de los trabajadores a lo largo de la historia nos han legado. Las recientemente aprobadas reformas no son más que la legalización del saqueo y pauperización de quienes con su trabajo construyen día a día este mundo.
Para el sistema la única forma de sostener estas imposiciones es por medio de la fuerza, no es casual el pase de revista a los efectivos del ejército, Fuerza Aérea y Armada de México que Felipe Calderón hizo este 16 de septiembre. La pasarela por la que desfilaron las fuerzas especiales, de infantería, los cadetes, los vehículos blindados, los cañones de todos calibres, los marineros y aviadores, no es más que la manera en que las fuerzas armadas refrendan lealtad a su comandante supremo, es el demostrar cuales son las fuerzas y las armas que el Estado utilizará contra quienes se organicen y luchen.
Mientras el impuesto Felipe Calderón posa junto a las fuerzas armadas, en el país las fuerzas revolucionarias, progresistas y democráticas discuten y avanzan en la lucha popular, si bien los anteriores paros cívicos nacionales, manifestaciones, pronunciamientos y eventos no lograron contener las reformas estructurales, sí lograron movilizar a grandes sectores a nivel nacional, lograron paralizar zonas importantes del país, involucraron a nuevos contingentes a la lucha y hoy son la base de nuevas tareas que el movimiento se traza.
Parte de estas tareas es la realización de un V Paro Cívico Nacional, que aceite los engranes de la organización popular y que saque a las calles a los miles de afectados por las impuestas reformas del Estado.
Para este 1 y 2 de octubre tenemos la tarea de salir a las calles, de recordar esta fecha en la que el gobierno mexicano cometió un crimen de lesa humanidad, y sumar a la indignación de este hecho el rechazo a las reformas estructurales, la defensa de la educación publica, gratuita, además de la necesidad de fortalecer todos los espacios del pueblo trabajador organizado, vinculando cada uno de estos y convirtiéndolos en herramientas efectivas para luchar contra este régimen. Cada espacio aporta en este sentido importantes elementos que se complementan entre si.
Es precisamente ante este escenario que la próxima conformación del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR) es de gran importancia para el movimiento popular, se requiere de un espacio amplio, unitario e incluyente en el que confluyan las fuerzas nacionales que luchan contra las políticas fascistas del régimen burgués, si bien existen diferentes referentes en los que se agrupan las fuerzas democráticas, progresistas y revolucionarias, es un hecho que la represión es una política que afecta no sólo a las organizaciones si no al pueblo en general.
La lucha contra la represión, por la libertad de todos los presos políticos y sociales, la presentación con vida de todos los desaparecidos, el cese a las torturas y las formas bárbaras con las que el sistema pretende doblegar a quienes luchan por un mundo justo, contra la creciente militarización del país, contra la persecución a los luchadores sociales; es en este momento un eje aglutinador del movimiento que debe ayudar a abordar ese campo de la lucha de clases, este debe ser complemento del resto de luchas que en el ultimo periodo se han venido desarrollando.
Este 2 de octubre la jornada de lucha puede ir más allá de la reivindicación del movimiento estudiantil, en estos momentos, todos los sectores podemos avanzar en conjunto, levantemos las banderas de todas las luchas y hagámoslas nuestras.
En resumen, hoy día la labor cotidiana es mantener los espacios de lucha, darles nuevos elementos, incrementar su accionar. Ir creando las condiciones que nos hagan arribar a la Huelga Nacional, la cual no es solo una consigna, es una necesidad del movimiento. |