Bajo el pretexto de que Irán es un vecino peligroso para la estabilidad de los iraquíes, el gobierno yanqui, pretende seguir teniendo injerencia sobre la sociedad de Irak, esto a pesar de las últimas declaraciones de George W. Bush, a cerca de que en el 2008, se hará un retiro de las tropas yanquis de Irak.
Pensar en un retiro total de tropas yanquis de Irak, no sería posible, esto, considerando que aún quedan cuentas pendientes con el gobierno de Irán; permanecer en territorio iraquí, para el imperialismo yanqui, significa mantener permanentemente vigilada y controlada la zona, que geográficamente es estratégica, debido a que por un lado se mantiene cerca de la reserva petrolera de Kuwait y por otro lado mantiene una vigilancia mayor sobre Irán.
A la par que se habla de la retirada de las tropas yanquis de Irak, se continua con las acusaciones sobre el apoyo del gobierno iraní a grupos rebeldes iraquíes, a quienes supuestamente se encargan de suministrar armas, de otra forma, según palabras de David Petraeus –comandante en jefe de Estados Unidos en Irak-, no podrían haberse realizado tantos ataques en contra de las tropas estadounidenses.
Ante las comparecencia de Petraeus ante el Senado estadounidense, los senadores demócratas criticaron duramente el hecho de que a la guerra contra Irak se han destinado enormes recursos y no se han visto resultados, pues la paz sigue sin llegar para los iraquíes, cabe mencionar, que estas críticas se dan en medio de la contienda interna del Partido Demócrata para elegir al candidato que en el 2008, compita por ganar las elecciones a la presidencia de Estados Unidos.
Otras de las críticas van en el sentido de que no se ve compromiso por parte de los políticos iraquís para avanzar hacia una verdadera estabilización y paz en Irak, esto mientras los soldados estadounidenses dan la vida, sin duda los políticos yanquis, tratan de ganarse al sector de la población estadounidense que está descontento con la guerra, aunque, no mencionan las muertes de civiles iraquís producidas desde la ocupación de las tropas imperialistas, ni lo crímenes que esos soldados estadounidenses cometen contra la población iraquí, violando sus derechos humanos y políticos.
Ante las críticas de los senadores, el embajador yanqui en Irak, dijo, que es gracias a la escalada militar que se emprendió en meses pasados con el envió de más efectivos militares que se logró mantener cierta estabilización en territorio iraquí. Cabe mencionar, que hasta la fecha, hay 168, 000 efectivos militares yanquis en Irak, de los cuales 30,000 fueron enviados en la escalada militar de enero y junio.
Como una forma de tratar de salir avante de las críticas, Petraeus, propuso reducir el número de efectivos militares yanquis en Irak, más no un retiro de tropas como anunciaron en diferentes medios de comunicación, lo cual causo grandes expectativas incluso sobre el fin de la ocupación yanqui en Irak, por lo que los atropellos en contra del pueblo iraquí continuaran.
Por su parte los senadores demócratas, plantearon su desacuerdo a la reducción de tropas, pues a pesar dicen que el hecho de reducir los efectivos militares a 130,000 no significa nada, de lo que se trata, es de cambiar la estrategia que debemos seguir, es decir, finalmente, se desenmascaran y dejan claro que no es que estén en contra de la guerra, sino más bien, están en contra de lo que hasta ahora se ha realizado por parte de los republicanos. Es digno de mencionarse, que este debate se da en el marco para la discusión de la propuesta de una ley en materia de Defensa, dicha iniciativa, es lanzada por los senadores republicanos, y no se llegará a concretar, si es que los senadores demócratas no están de acuerdo, ya que como es sabido, estos últimos son mayoría en el congreso yanqui.
Bajo su lógica belicista, el gobierno yanqui sigue viendo en Irán un enemigo, de tal suerte, que ahora se le acusa de estar al frente de una organización político-militar compuesta por iraquís, por lo llamo a los países vecinos a presionar a Irán, al mismo tiempo, que llama a presionar también a Siria para que deje de proteger y dar ayuda a grupos extremistas, dicho sea de paso, ni los gobiernos de Siria ni Irán se supeditan del todo al imperialismo yanqui, luego entonces, eso los convierte en enemigos para sus intereses, por lo cual es menester acabar con ellos. Ante esta situación no han tomado posición los demócratas, dejando ver, que no atacan del todo la política de Bush en torno a la continuación de la guerra contra el terrorismo.
Como se verá, primero y antes que nada, están los intereses del imperialismo yanqui, los cuáles se encuentran bien resguardados gane quien gane en la contienda electoral, pues a final de cuentas, tanto demócratas como republicanos, en el fondo mantienen el mismo proyecto, por otro lado, sigue la ambición de los monopolios yanquis sobre las reservas petroleras de los países de Medio Oriente y Oriente Próximo.
Mientras se sigan resguardando los intereses del imperialismo y los partidos estadounidenses se disputen la mejor representación de éste, no importa que el pueblo iraquí viva cada vez más en condiciones paupérrimas, no importa que miles de iraquís tengan que vivir en campos de refugiados, donde carecen de las condiciones mínimas para sobrevivir, finalmente, el capitalismo no respeta la soberanía de los pueblos. |