La miseria y explotación que produce el sistema capitalista representa un amplio terreno para la organización popular, un campo fértil para la construcción de organizaciones de masas obreras campesinas y populares, que pongan al centro la defensa de sus intereses; aquí el trabajo practico, cotidiano, nos plantea una serie de problemáticas y tareas que necesariamente deben ser resueltas con el fin de avanzar en la lucha popular.
Actualmente, el estado de Morelos tiene en el escenario a un gran numero de sectores populares inconformes con la política de empobrecimiento que el régimen ha implementado, en este sentido vemos colonias, trabajadores activos y jubilados del campo y la ciudad, que salen a las calles demandando solución a sus problemas pero que al mismo tiempo, estos, son presa de diferentes mecanismos con los que cuenta el Estado para desviar, controlar o desmovilizar a las masas, por ejemplo la corporativización de gran numero de trabajadores campesinos ejercida por organizaciones como: Antorcha Campesina, la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas o la Confederación Nacional Campesina.
El control que aún conservan los partidos políticos en muchas colonias populares se consolida a través de controlar las planillas que discuten las ayudas municipales y a través del fortalecimiento de figuras caciquiles. Lo mismo ocurre con las federaciones de transportistas que en más de una ocasión se han desenmascarado como grupos de choque y que sirven solo para el enriquecimiento de sus líderes.
El control no podía dejar de hacerse presente, entre los obreros industriales de Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca, Xalostoc, o de las maquiladoras clandestinas del municipio de Emiliano Zapata que son controlados de forma importante por la Confederación de Trabajadores de México, Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, Nuevo Grupo Sindical, la Unión Nacional de Trabajadores, organizaciones sindicales neocharras y un sin fin de corporaciones patronales.
Por otro lado, observamos en un importante número de sectores populares, dispuestos a la lucha, que aún mantienen la expectativa de que sus problemas inmediatos puedan ser solucionados por algún funcionario de alto rango, por lo que sus luchas son desarticuladas con una simple audiencia con el gobernador o el secretario de gobierno dejando de lado la solución inmediata de sus demandas.
Del mismo modo, un obstáculo que a cada momento frena la labor organizativa entre las masas es la penetración profunda en la conciencia popular de la ideología burguesa generando: individualismo, egoísmo, creando desunión y diseminando la capacidad organizativa de las masas; sin dejar de lado el amplio periodo de tiempo en que las organizaciones democráticas y revolucionarias de Morelos han dejado pasar sin hacer una labor cotidiana y sistematizada al seno de la masas populares, bien sea por demandas inmediatas o más elevadas.
Esto constituye de manera general algunos de los obstáculos con los que a cada momento tropezamos al desarrollar nuestra labor, pero que al mismo tiempo nos plantea una serie de nuevas tareas y ritmos de trabajo que es necesario desarrollar, entre las que podríamos resaltar las siguientes: 1.- Realizar un trabajo conciente, cotidiano, sistematizado y guiado por el conocimiento de las condiciones concretas de cada sector; 2.-Difundir entre el pueblo morelense el elemento consciente y la necesidad de organizarse para defender sus derechos; 3.-Promover la defensa de los recursos naturales y del medio ambiente, utilizando herramientas -como la legal- que pueda ayudar a lograr pequeñas victorias, desentrañando en cada una su carácter de oposición de los intereses populares con respecto a los del régimen, promoviendo la lucha. |