El 18 de Mayo de 2007, Felipe Calderón, dio a conocer en un acto ante las representaciones oficiales y sindicales de la junta directiva del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) su “Plan de 10 puntos para reimpulsar” al instituto el cual pretende, “terminar con el rezago que padece en materia de medicamentos, atención médica, infraestructura y servicios quirúrgicos.”
Dicho plan, que debería ser realizado en un plazo no mayor a 90 días, tiene el objetivo de mediatizar la opinión pública en general y de la derechohabiencia de la institución en particular acerca de los resultados de la nueva Ley impuesta de manera facciosa al ISSSTE en marzo pasado, reforzando la campaña propagandística que los medios masivos de comunicación han venido realizando a fin de desinformar a los afectados por la nueva Ley.
Los puntos que señala el plan de Calderón son los siguientes:
Punto uno: En un máximo de 90 días, programar las 10 mil intervenciones quirúrgicas y estudios que se han diferido por años para que en tres meses se practiquen las operaciones.
Punto dos: Otorgar las 18 mil consultas pendientes a los derechohabientes que han solicitado la atención de un especialista y que no vuelva a haber rezago.
Punto tres: En 90 días, cumplir con el abasto de medicamentos.
Punto cuatro: En coordinación con el sindicato, establecer un programa de profesionalización y ampliación de personal médico, a fin de que concluya este año.
Punto cinco: Que se integre un plan rector, que la ley prevé, para racionalizar los recursos para infraestructura.
Punto seis: El gobierno federal entregará 8 mil millones de pesos más para mejorar el servicio de salud, ya sea en obras, equipo, ampliación o construcción de nuevos hospitales.
Punto siete: Para el siguiente ciclo escolar abrir más lugares en las guarderías del instituto para los hijos de las madres trabajadoras que están en lista de espera.
Punto ocho: Además de los 8 mil millones de pesos, el gobierno aportará 2 mil millones de pesos adicionales para facilitar 100 mil préstamos adicionales que se añaden a los programados para 2007.
Punto nueve: Impulsar el otorgamiento de créditos hipotecarios a pensionados y jubilados.
Punto 10: Crear un proyecto para incluir a los 300 mil trabajadores del instituto que hoy no cuentan con servicio social alguno.
No obstante, la situación que guarda el instituto y la administración federal, continúan siendo absolutamente cuestionables por donde quiera que se vea, dado que el proceso de descapitalización de que ha venido siendo objeto el ISSSTE desde hace más de dos décadas, se mantiene invariable en lo fundamental, máxime cuando el gobierno federal impone la abrogación de la Ley anterior que establecía en su Articulo 177 “que si llegare a ocurrir en cualquier tiempo que los recursos del Instituto no bastaren para cumplir con las obligaciones a su cargo, el déficit que hubiese será cubierto por las dependencias y entidades en la proporción que a cada una corresponda”. Esto contrasta con la esencia de la nueva Ley que en términos concretos obliga al trabajador a cargar en sus espaldas el peso de la crisis que atraviesa el instituto, no sin abrir la oportunidad a la banca privada de especular abiertamente con el dinero de los trabajadores, lo que finalmente terminará por liquidar lo que queda del ISSSTE.
El recurso destinado para el ejercicio 2007 del instituto es tan solo de $80,919,900.00 pesos de los cuales luego de las designaciones administrativas que realiza la junta directiva del ISSSTE para cada uno de sus gastos, mas al realizan las mismas entidades federativas, lo que queda en realidad para los trabajadores al servicio del Estado es poco en materia de salud, servicios sociales, pago salarial y por concepto de jubilaciones y pensiones entre otros, lo que nos lleva a concluir que los 10 puntos de Calderón, no son más que un acto de propaganda, una farsa más de la derecha por reposicionarse en la aceptación.
Por lo que a sus diez puntos, los trabajadores del ISSSTE, contestamos:
1.- Las 10 mil intervenciones y estudios contemplados por el pan simplemente han sido maquilladas con la labor cotidiana que realizamos los trabajadores del ISSSTE aún en la precariedad que se encuentra el instituto desde hace décadas y en muchos de los casos siguen sin ser cubiertas debido a la falta de recursos.
2.- Las consultas de especialistas siguen su misma dinámica ante la falta de personal que existe y que el Estado simplemente no tiene interés en resolver.
3.- El abastecimiento de medicamentos sigue siendo a cuenta gotas y cada día es peor la situación debido a la falta de atención a la salud que existe por parte del gobierno federal.
4.- No existe coordinación entre el ejecutivo federal y el sindicato, esta relación la oligarquía la entiende como una relación de cúpula con Joel Ayala Almeida al frente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado y no con las bases del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE que nos amparamos contra esta nueva Ley.
5.- No existe un plan rector, como Calderón le llama para “racionalizar los recursos”.
6.- Tampoco han llegado los más de 8 mil millones de pesos para mejorar el servicio, de ser así, tendríamos medicamentos, especialistas, infraestructura, etc.
7.- La apertura de nuevas guarderías para madres trabajadoras es solo un acto publicitario, pues continúa bajo el mismo esquema burocrático que le da la parte oficial del instituto a su administración y control.
8.- Nada se sabe de los 2 mil millones de pesos adicionales para los préstamos de los trabajadores. 9.- Además de que los créditos hipotecarios para los jubilados y pensionados son una cortina de humo para ocultar la terrible situación en que se encuentran.
10.- El proyecto de incluir a los más de 300 mil trabajadores del ISSSTE que no cuentan con servicio social no da garantía a estos de basificación y estabilidad en el empleo.
Los resultados luego de los 90 días del programa de los “10 puntos” hablan por si solos. Esto nos demuestra que la Ley impuesta al ISSSTE, junto con las reformas estructurales que están en puerta, representan en términos concretos el asidero de la oligarquía y sus esbirros para socavar las históricas conquistas de los trabajadores quienes durante estos últimos meses hemos sabido identificar al enemigo de clase en la lucha contra sus políticas antipopulares.
Lo anterior se viene confirmando con la creciente movilización popular a lo largo y ancho del país con cientos de actividades que involucran a miles de trabajadores, como la promoción de los amparos contra esta nueva ley, la consulta para el estallido de la Huelga General, la formación del Consejo Nacional de Huelga, los cuatro Paros Nacionales realizados hasta hoy, el plebiscito que se impulsa contra la nueva Ley del ISSSTE en varios estados del país y por su puesto la organización misma de los trabajadores en cada sindicato y la búsqueda de un lenguaje común que nos permita crecer nuestra lucha política en contra de la derecha y construir un gran Frente Único de Trabajadores, bajo una perspectiva sindical de clase y revolucionaria como la que hoy venimos impulsando en la Coordinadora de Trabajadores del Sector Salud. |