El pasado sábado 25 de agosto a las 11:30 de la noche fueron reprimidos los profesores del Movimiento de ResISSSISTEncia Estatal, integrantes de la Sección 2 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que realizaban su guardia en las instalaciones sindicales.
Los edificios sindicales en todo el estado se encontraban tomados desde el 15 de mayo, en rechazo a la contrarreforma a la Ley del ISSSTE y contra el charrismo sindical que comanda Elba Esther Gordillo. Desde ese entonces se realizaron grandes movilizaciones, destacando la del día del maestro en la ciudad de Mexicali, donde se concentraron decenas de miles de docentes de todo el estado, y la de Tijuana el 6 de junio donde cerraron la garita internacional (la más grande del mundo) por varias horas y en todos los sentidos.
En el último periodo los profesores se venían movilizando, pero hay que reconocer que el movimiento estaba en reflujo, sobre todo durante el periodo vacacional donde las guardias menguaban, sumado a esto estaba el proceso electoral, donde una banda de porros a las órdenes de Elba Esther Gordillo hizo presencia en las casillas electorales para presionar el voto por la alianza PAN-PANAL. De esta forma las condiciones se preparaban para una embestida, los rumores sobre las órdenes de aprehensión era la noticia.
Así se dieron los hechos: el jueves 23 de agosto, el pueblo entero de San Quintín (al sur de Ensenada, mayoritariamente indígena) junto con los profesores de base secuestraron a los secretarios generales aliados de los charros y los retuvieron dentro de las instalaciones sindicales del pueblo, cuando llegó Argelia Galarza Villarino (Secretaria General Estatal) no se atrevió a entrar al edificio, habló desde afuera y pronto fue abucheada y a punto de ser linchada. Salió huyendo con sus esbirros y fueron seguidos por varias poblaciones. Los charros lo tomaron de pretexto para justificar la represión.
El sábado por la noche se dio de manera simultánea el desalojo de las instalaciones sindicales y fueron resguardadas por los charros elbistas. En Mexicali y Tijuana fueron los desalojos más violentos por la policía Ministerial que incluso llegaron encapuchados, en Tijuana se registraron dos heridos: la maestra Blanca Yesenia Chávez Rocha y el maestro Eliud Valdez, jubilado, que requirió hospitalización. En Ensenada se llegó a un acuerdo en donde la resistencia desaloja el edificio pero los charros no entran.
El movimiento se reagrupó el domingo 26 con asambleas donde determinaron el paro indefinido, pero la tibieza se impuso. Para el lunes 27 la dirigencia maniobró para que se echara atrás la medida.
La tarea pendiente para las bases es preparar a los relevos dirigentes que sean capaces de levar a buen término la lucha, es imperioso ampliar la representación dirigente del movimiento, abiertamente pasar a acciones contundentes y superar el sectarismo que domina. |