Medio y Próximo Oriente son dos regiones que han estado en las noticias internacionales, no hay día que no se hable de los atentados con bombas en Irak, de los muertos a causa del conflicto palestino-israelí, las invasiones a Afganistán y los conflictos entre grupos étnicos y religiosos.
Sin embargo, poco se vincula el tema de que estos conflictos son añejos, que tienen sus causas y en ocasiones su agudización en decisiones que han tomado los países imperialistas, ya que al pretender tener el pleno dominio de esta región, considerada como estratégica, política, económica y militarmente, no les importa dividir grupos étnicos y formar países, con el fin de que su dominio sobre los pueblos de la región se les facilite.
De hecho las delimitaciones de Medio Oriente y Oriente Próximo, no la han hecho los países que pertenecen a esta región geográfica, los cuales, salvo Irán, son de reciente creación, dicha delimitación geográfica se ha hecho conforme los intereses imperialistas.
Siglo XX
Podemos considerar el término de la Primera Guerra Mundial, como el inicio de la historia moderna de lo que hoy conocemos como Medio Oriente y Oriente Próximo. El Imperio otomano, se alió con otras potencias, lo cual dio paso a la división por países de Medio Oriente, posteriormente en 1948, se formó el Estado de Israel. Esto mientras las potencias europeas, sobre todo Francia y Reino Unido, se veían mermadas tras el paso de la Segunda Guerra Mundial, mientras que Estados Unidos ampliaba su influencia en el mundo.
Cabe mencionar que en los países de esta región del mundo, se encuentran grandes reservas de recursos naturales, especialmente gas natural y petróleo, tras de estos, el agua es sin duda otro de los recursos naturales que más aprecio genera entre la oligarquía financiera internacional, por lo que los imperialistas han implementado diversas estrategias para apoderarse de ellos.
Las grandes extracciones de petróleo en la región, comenzaron en 1945: Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Irán, y Emiratos Árabes Unidos, fueron los países de donde se extraían grandes cantidades de petróleo, en momentos en los que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), estaba dirigida por países de Medio Oriente.
Después de la segunda guerra mundial y con la llamada “guerra fría”, tanto los Estados Unidos, como la Unión Soviética (para ese entonces socialimperialista), ambas potencias se disputaban la influencia y los recursos de la región, por ello, alentaban la violencia entre grupos étnicos y proveían de armas, alimentos y recursos económicos a aquellos que se sometían a los intereses de uno u otro país, sin importar que como consecuencia de ello las personas se vieran desplazadas, fueran masacradas en los ataques o fueran heridas debido a los bombardeos, ataques aéreos o balas perdidas, situación que prevalece en la actualidad.
Debido a la situación, podríamos decir, de guerra constante que se vive en la región, el contrabando de armas, productos agrícolas, industriales y medicamentos: se ha convertido en una constante, incluso para algunos de los habitantes de la región es algo “normal”, cabe mencionar que esta situación es propagada también por los imperialistas.
Tratados de paz, para beneficio del imperialismo
Diversos han sido los intentos por estabilizar la situación política de Medio Oriente y Oriente Próximo, sin embargo, hasta la fecha todos han fracasado, y ello no se debe a la falta de voluntad de los pueblos por vivir en paz, sino, porque de por medio van grandes intereses económicos y políticos, al imperialismo y sus propósitos de obtener grandes ganancias, no conviene que los pueblos de la región convivan en paz, pues de esta forma, no sería fácil mantenerlos bajo su dominio, además de que estados Unidos y la Unión Europea, hoy día se están disputando el control de la región.
Actualmente se habla de una comisión para Medio Oriente, en la que figura el ex primer ministro de Reino Unido, Tony Blair, quien fuera uno de los aliados más cercanos a Bush, en cuanto a la invasión a Afganistán e Irak.
Más que hablar de la paz y de estabilizar la región para beneficio de la población, las nuevas propuestas sobre la paz en Medio Oriente, van enfocadas a cuestiones económicas, en primer lugar, se habla, de una reconstrucción de la infraestructura de las ciudades destruidas con el fin de reactivar el comercio, hacer atractivos los países hacia la inversión extranjera y el turismo, de hecho, se está llamando a que grandes empresas de construcción sean partícipes de la reconstrucción de los países, sin embargo, no hablan de que esto tenga algún beneficio para la población, no mencionan quién ayudará a los miles de desplazados a regresar a su país, ni quiénes construirán las viviendas destruidas en los barrios pobres.
Por el momento la Unión Europea, ha decidido estar más al tanto de los conflictos en Medio Oriente y Oriente Próximo, cuestión que ha puesto en alerta a los gobiernos israelí y yanqui, quienes no ven con buenos ojos que los imperialistas europeos metan las manos en un territorio que, por lo menos en la segunda mitad del siglo XX y lo que va del presente, habían mantenido una fuerte influencia económica, política y militar en los países de la región.
Presencia militar en la región
Prácticamente todos los países de la región cuentan con presencia militar yanqui, de las fuerzas de paz de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), esto con el supuesto fin de salvaguardar la paz en la región y el evitar que se produzcan conatos de violencia entre los países en conflicto, lo cierto es que al mantener una fuerte presencia militar en estos países, el imperialismo asegura el control y el dominio no sólo de la población, sino de los gobiernos, muchos de lo cuales son sostenidos por los imperialistas.
Desde 1991 existe una fuerte presencia militar yanqui en Arabia Saudí, Líbano, Siria, Afganistán, Irak, Yemen, sólo por mencionar los casos más representativos, son países de la región en los cuales la población vive bajo el constante asedio de tropas militares extranjeras, lo cual lejos de llevar la paz a estos lugares, han agudizado con su presencia las escenas de violencia.
A manera de conclusión
Uno de los objetivos de la lucha contra el terrorismo, es implantar la “democracia” en Medio Oriente y Oriente Próximo, lo cual resulta absurdo, pues no se puede llevar a la democracia a los países a base de la fuerza y con la invasión militar.
Considerando las agresiones, humillaciones, vejaciones, violaciones a los derechos humanos, violaciones sexuales y un sinfín de atrocidades que trae consigo la guerra imperialista hacia los pueblos de Medio Oriente y Oriente Próximo, no resulta extraño que la población cansada de todo esto, busque la forma de repudiar y repeler las agresiones de que son objeto, por ello no es raro que se vea como una alternativa de la población el apoyo a grupos extremistas, los ataques a las tropas invasores y las miles de manifestaciones en repudio a la invasión, esta situación se ha convertido en un problema para los imperialistas.
No será el llamado cuarteto, Estados Unidos, la Unión Europea, la ONU y Rusia, quienes pongan fin a los conflictos que viven los países de la región, ya que ellos son los principales interesados en que los pueblos no gocen de libertad, ni se solidaricen unos con otros, no podemos tener confianza en ellos.
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