Número 233 semana del 25 de junio al 01 de julio de 2007

Monopolios de la construcción
en Tecámac

El pasado 3 de Mayo, en la fiesta anual de los trabajadores de la construcción, que se realizo en el conjunto habitacional Los Héroes Tecámac, desarrollado por Grupo Sadasi y ubicado en el Municipio de Tecámac, Estado de México, Felipe Calderón Hinojosa anunció, que su gobierno otorgará un subsidio del orden de 25% respecto a la capacidad de crédito de los trabajadores de menores ingresos.

Lo cual permitirá que un trabajador que perciba 600 pesos semanales, obtenga un crédito para adquisición de vivienda de 145,000 pesos, además de un subsidio de 35,000 pesos más, que le permitirá comprar una casa de 180,000 pesos; según Calderón, con esto se pretende propiciar mejores condiciones de vida para los: albañiles, peones, mureros, electricistas, pintores, tierreros, plomeros, yeseros, carpinteros y herreros que participan en la obra, al reconocer la injusticia que implica que muchos de quienes trabajan construyendo casas no tengan una casa propia.

Su discurso tiene toda la intención de confundir a los trabajadores; Calderón pretende hacer creer a la población que con su administración los ingresos reales de las familias y de los trabajadores han aumentado, que con su gobierno se ha avanzado en la reducción de la pobreza, que hoy la gente pude adquirir más y mejores viviendas, así como adquirir diversos bienes.

Pero la realidad es otra, el gobierno mexicano ha estado implementando en materia de vivienda, una política que beneficia al capital inmobiliario y financiero. Todos los recursos del Instituto del Fondo Nacional de Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) han generado grandes problemas en las condiciones en las que se otorgan los créditos: al poco tiempo las familias no los pueden pagar. Los monopolios inmobiliarios han construido con recursos públicos y de los trabajadores tantas viviendas que ya no existen personas que puedan adquirirlas, lo que conducirá irremediablemente a la creación de un rescate inmobiliario, que se convertirá en una deuda pública, que, después se pedirá que el pueblo pague el “rescate”.

Al generar este problema financiero, el gobierno y el capital inmobiliario están enganchando con los créditos a familias de menores ingresos. En el Fondo de vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) y el Fondo Nacional de Habitaciones Populares (FONHAPO) los subsidios federales han sido canalizados para la construcción de vivienda de interés social promovidos por las seis más grandes empresas inmobiliarias del país: Ara, Geo, Sadasi, Urbi, Homex y Sare, que han monopolizado el mercado, y lo único que han buscado es la ganancia que les pueda producir y no mejorar la calidad de vida de las familias.

Con esto queda más que claro que el mandatario mexicano lo único que pretende es seguir beneficiando a los grandes ricos, así como a las empresas inmobiliarias, a cambio de empobrecer aún más al pueblo. Curiosamente en el evento conmemorativo de los constructores participaron: Carlos Gutiérrez Ruiz, director de la Comisión Nacional de Vivienda; Víctor M. Borras Setién, director general del Infonavit; Beatriz Zavala, secretaria de Desarrollo Social; David Vainer Zonenzain, presidente de la delegación Valle de México de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda; Enrique Peña Nieto, gobernador del Estado de México, y; Sergio Octavio Germán Olivares, presidente municipal de Tecámac.

Precisamente, este último quien asumiera su cargo el pasado 18 de agosto del 2006, y cuya principal promesa de campaña, fue no autorizar más conjuntos habitacionales en el municipio, luego de que su antecesor, el priista Aarón Urbina Bedolla, durante su segunda administración (2003-2006) autorizara unas 75 mil casas habitación en la reserva territorial de la localidad, ocasionando con esto problemas a futuro a los compradores y a los habitantes como: escasez de agua, tierras sin cultivo, sobrepoblación, contaminación, falta de empleo, inseguridad, problemas de vialidad, transporte y educación, solo por mencionar algunos casos.

Desde la toma de protesta del panista Sergio Octavio Germán Olivares, a la fecha se han autorizado en Tecámac, por las autoridades estatales y avaladas por el ayuntamiento, cinco nuevas unidades habitacionales, es decir, más de 122 mil casas. La acelerada edificación de viviendas lejos de ofrecer cientos de casas al alcance de todos los bolsillos, así como de generar beneficios sociales y económicos a la población, conducirá irremediablemente a una grave saturación urbana en la localidad, agudizando aún más el problema del agua, ya que uno de los problemas principales que enfrentarían los pueblos y colonias aledañas a las unidades habitacionales, sería el devasto del liquido vital, que de por si se carece, ya que la realización de dichos proyectos ocuparán un gran porcentaje en el abastecimiento del agua.

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