SEl día 4 del mes en curso, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México (Marcelo Ebrard) presentó su Programa General de Desarrollo 2007-2012, en el cual, entre otros aspectos, resalta la ampliación del sistema de transporte público y de obras de vialidad en el Distrito Federal (DF) y zona conurbada con el Estado de México (Edomex). Este Programa es muy parecido al Programa General de Desarrollo Urbano establecido en diciembre del 2003, del cual conocemos sus escasos resultados.
Infraestructura vial y transporte público
Se contemplan obras que requerirán la cooperación entre los gobiernos del DF y del Edomex, como la construcción de una autopista metropolitana de cuota, el Viaducto Metropolitano “Rio de los Remedios”, la cual unirá la zonas poniente y oriente del Valle de México desde Puente de Vigas, en Tlalnepantla hasta Peñón Texcoco, muy cerca del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).
Este proyecto se había contemplado desde los años 70's y se habría retomado hace algunos años ya que sería “estratégica” para su frustrado aeropuerto de Texcoco. Que casualidad, su proyección, ahora que Ebrard anuncia su interés por concesiones y ampliaciones en el AICM.
La longitud de dicha autopista, será de 24.5 kilómetros y se estima a 12 carriles (6 carriles cada sentido), lo cual según, permitirá cruzar de un lado a otro de la ciudad en “20 minutos”. El costo actual del total de la construcción se estima en cinco mil 253 millones de pesos –lo que equivaldría a detener la ejecución de obras secundarias y la conservación de carreteras durante 5 años- provenientes de recursos tanto del Edomex como del Distrito Federal, aunque en su mayoría será financiada y administrada por la Iniciativa Privada (IP), y será una autopista de peaje con un costo de 1.20 pesos por kilómetro.La Secretaría de Comunicaciones mexiquense, a cargo de Gerardo Ruiz, prevé una segunda vialidad de nueve kilómetros de longitud que una Puente de Vigas con la autopista Chamapa-Lechería.
Enrique Peña Nieto, en entrevista con Mario Vázquez Raña (dueño y director de la Organización Editorial Mexicana, principal monopolio de la industria periodística en México), a la pregunta de si no traerá reacciones adversas el hecho de que vaya a ser la primera autopista de cuota dentro de la zona metropolitana del Valle de México, responde: “Es probable que algunas personas se abstengan de utilizar esta autopista y habrá quienes evalúen el costo-beneficio, ya que, sin lugar a dudas, será un gran atractivo y una ventaja real el poder cubrir el trayecto de Periférico Norte, a la altura de Naucalpan, hasta Ecatepec en tan sólo 20 minutos…Contamos con encuestas que nos muestran que existe una preferencia por un sector importante de la sociedad a pagar autopistas de cuota”. Habría que ver esas encuestas, su metodología, su tendencia en la elaboración de las preguntas, los sectores entrevistados, etc. ¿Por qué a pesar de que contamos con sistemas de autopistas federales de cobro que reducen hasta en 70% de tiempo, sigue habiendo gran afluencia en las carreteras “libres”?
Otro proyecto que contempla el Plan es la creación de 10 líneas del Metrobús y la ampliación de la Línea Uno (que recorre Avenida Insurgentes), en dirección sur, hasta las inmediaciones de la Caseta México-Cuernavaca - implica la construcción de nueve estaciones y una terminal en la zona del Monumento al Caminero-; cuyo objetivo final es lograr 240 kilómetros de líneas de este transporte, 40 kilómetros más de lo que se tiene construido de Metro. “De manera que va a cambiar todo el transporte en la ciudad cuyo objetivo es reducir emisiones de contaminantes en la ciudad y mejorar sustancialmente el servicio público que implicaría la sustitución de microbuses por Metrobús”, dijo Ebrard. Entonces, si de lo que se trata es de reducir las emisiones de contaminantes, ¿por qué no se prioriza el uso de transporte eléctrico como el Metro, el trolebús o el tranvía?
Una Línea es la proyectada sobre el Periférico desde el Toreo hasta Bordo de Xochiaca, contempla una ruta de 50 kilómetros en tres etapas; se sacarían de la circulación a 800 unidades del transporte público que circulan diariamente por esta vía. Habría que preguntarles a los ex microbuseros de Insurgentes ¿Cuál es su fuente de trabajo actual?, si es que la tienen; ¿cuál fue la respuesta del gobierno capitalino cuando ejercieron su derecho a la manifestación?, que no fue otra que la represión; a los usuarios ¿Cuál ha sido la comodidad y el beneficio a sus bolsillos con el uso del Metrobús?
También se contempla el proyecto de la construcción de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, que tendrá 23 estaciones, 40 trenes y correrá de Mixcoac a Tláhuac; la zona de influencia sería: Iztapalapa, Tláhuac, Coyoacán, Benito Juárez, Xochimilco y Álvaro Obregón. La construcción de esta nueva Línea y el mantenimiento en las otras, lleva -según el director del Sistema de Transporte Colectivo, Francisco Bojórquez Hernández- a replantear la tarifa del Metro, “que se encuentra subsidiada en un 225 por ciento respecto de su costo real de 6.50 pesos”, informó; asimismo propuso incrementar a 6 millones de pasajeros el uso de la tarjeta electrónica multimodal, que será válida tanto en el Metro, Tren Ligero, Trolebús y Red de Transporte de Pasajeros; e inclusive, abrió la posibilidad de que se utilice en el servicio concesionado. Cómo no lo iba a proponer, pues, a dos años de fomentarse su uso en el Metrobús el número de tarjetas vendidas creció de 2 millones a 3 millones 300 mil tarjetas, las cuales producen 3.5 millones de viajes y significa "tres grandes negocios": los ocho pesos por la compra del plástico, el manejo financiero del ingreso de 250 mil usuarios diarios y la compra de viajes a futuro.
Entre otras obras de “rehabilitación” están contempladas: la glorieta de Insurgentes, que incluirá la edificación de un inmueble multiservicios de seis niveles, la construcción de un puente vehicular y el “rescate” de espacios comerciales y publicitarios, Francisco Bojórquez señalo que los 56 mil usuarios y 40 mil peatones –que arriban diariamente a la glorieta- podrán hacer uso de los espacios comerciales que se construirán, donde se ubicarán oficinas, restaurantes y cafeterías, entre otros; y el paradero de Chapultepec, donde se edificará un inmueble multiservicios de dos niveles, con un vestíbulo subterráneo y paradero en dos niveles, para facilitar la entrada y salida de unidades se construirían tres deprimidos de acceso al subterráneo, desapareciendo las actuales bahías y el comercio informal en ambos proyectos, pues con esto tratan, también, de acabar con el “problema” del ambulantaje en la red del organismo, problema que en este caso se ha reproducido por la corrupción de las administraciones, pero que tiene su complicación central en la falta de empleos dignos y sustentables.
No podemos negar la necesidad de la ampliación de la infraestructura vial y de transporte público masivo, tampoco que se han hecho esfuerzos –con sus particularidades, algunas de ellas mencionadas ya-, pero el problema es el carácter dual de inversión, financiamiento y administración de ésta, pues puede llegar a la subordinación tecnológica hacia capitales extranjeros, crecimiento de la deuda pública, nulos avances en la reducción de contaminantes, deterioro en los bolsillos de los trabajadores por alza de costos en las tarifas (y ahora en la autopista metropolitana), carecimiento de sistemas modernos de control de tránsito, desempleo de miles de transportistas, anulación de fuentes de trabajo (aunque estas sean en el “empleo informal”), subordinación de las construcciones a los tiempos políticos, entre tantos otros.
Foro de Liderazgo de la Ciudad de México
Con la participación de 650 empresarios y representantes de organismos financieros de 12 países, el Gobierno del Distrito Federal ofertó, en el Foro de Liderazgo de la Ciudad de México –realizado los días 13 y 14 del mes en curso el Hotel Sheraton Centro Histórico-, 25 proyectos de infraestructura vial, turismo, transporte, vivienda y medio ambiente con un costo superior a los 5 mil 800 millones de dólares, que se realizarán mediante diversos esquemas de inversiones público-privadas.
Se contempla: la bursatilización de ingresos futuros, fideicomisos de infraestructura y bienes raíces, concesión de derechos de cobro, arrendamiento financiero o la venta de bonos de carbono, así como la aplicación de subsidios y reducciones fiscales de hasta 100 por ciento en los impuestos predial, nómina y adquisición de inmuebles; todo esto, según Marcelo Ebrard Casaubón, “sin caer en la contratación de deuda o la privatización de los servicios y canalizando los recursos públicos a obras de carácter social”.
Cabe cuestionarse la veracidad de estas afirmaciones, ya lo hemos revisado en anteriores números de nuestro periódico Vanguardia Proletaria, la privatización de los servicios públicos en el DF ha avanzado silenciosamente, es decir, el GDF propicia desde ya varios años el avance de las políticas neoliberales, delegando funciones propias a empresas privadas.
Ebrard mencionó en el foro que los proyectos de inversión ofrecidos son “rentables”, como la concesión de algunas áreas de agua, transporte, manejo de basura y en lo que será el nuevo relleno sanitario, pero, dice: "protegiendo a quienes no puedan pagar una nueva tarifa". Proyectos de inversión “rentables”, ¿Para quién? La misma palabra lo dice: hacer que algo sea productivo, redituable o provechoso; es decir, son proyectos que le ofrecen a los empresarios jugosas ganancias, viniendo estas del sector público.
Entonces, cómo va a proteger a quienes no pueden pagar las nuevas tarifas, si estaríamos a expensas de los vampiros capitalistas. Ebrard nos contestaría: “dando vales de transporte a familias de escasos recursos”, pero, estos recursos al final de cuentas irían a las arcas de los empresarios y no al financiamiento de obras sustentables.
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