Más de 20 mil maestros marcharon el pasado 6 de junio en Tijuana, Baja California. Esta movilización junto con la pasada del 15 de mayo en Mexicali han sido las demostraciones de fuerza más grandes de los profesores del norte desde 1989. En casi veinte años no habían salido a la calle en esa proporción y ánimo.
El grueso de los manifestantes fueron maestros de la Sección 2 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) de todo el estado, acompañados por algunos padres de familia. Pero comparada con la de mayo, la manifestación de la semana pasada fue cualitativamente superior, ya que la mira fue contundentemente política. En mayo se movilizaron hacia el edificio central del Sindicato y no se fusionaron con la manifestación de Bachilleres y la Sección 37 del Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación (SETE). Pero los acontecimientos y la cerrazón del gobierno los han hecho madurar en condiciones de combate. En mayo los del SETE-Sección 37 vestían camisas rojas en alusión a su compromiso con Hank Rhon como candidato a la gubernatura; ahora los mentores sacaron el acuerdo de no vestir de rojo ni comprometerse con ningún partido político, en la marcha, por ejemplo, se tenía el resolutivo de rechazar propaganda de los partidos de la burguesía.
Además, la manifestación se dirigió a la línea internacional, misma que bloquearon por más de cuatro horas en todos los sentidos, tanto de ingreso a México, como de ingreso a Estados Unidos y el cruce peatonal. La frontera más cruzada del mundo fue paralizada por los maestros en rechazo a la nueva Ley del ISSSTE y en repudio del charrismo sindical de Elba Ester Gordillo y sus agentes locales.
Sin duda todavía quedan tareas pendientes, como la de elevar el ánimo de la demostración con mejores consignas, con mayor apertura a que se integren contingentes del pueblo simpatizante y las organizaciones. Los elementos ya están en germen, puesto que las bases rebasaron a su dirigencia, a pesar de ser “disidencia” de los oficialistas, pero al no estar a la altura de las circunstancias, nuevos cuadros dirigentes se pondrán al frente, por lo pronto la dirigencia “light” busca conservar los privilegios que a modo y conformidad de los charros han mantenido.
En otras acciones, ese día los profesores del Colegio de Bachilleres (COBACH) en lucha por la reinstalación de 13 compañeros y en rechazo al director de un plantel, tomaron la Dirección del COBACH Siglo XXI, contando con la simpatía de los estudiantes. Por su parte en otro plantel de San Felipe, fueron los padres de familia los que expulsaron a la directora y tomaron las instalaciones con el apoyo de todo el pueblo; llegando incluso a que el candidato a Gobernador del PAN se comprometiera con ellos a que no seguiría de directora. Al cierre de esta edición los profesores del Plantel Siglo XXI mantenían las guardias las 24 horas al día y la directora de San Felipe seguía fuera.
Nuevos vientos soplan en Baja California, hoy son los maestros, mañana serán los obreros y todo el pueblo.
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