Por diferentes medios, los burgueses y su Estado, han incentivado el debate, adulando los “inmensos beneficios” que traería consigo la Reforma Fiscal que les urge implantar para acelerar el acrecentamiento de sus ganancias.
Claro, han aprendido que tienen que ir pavimentando el terreno si no tienen un consenso entre los diferentes sectores de la burguesía y sus respectivos partidos. Les es urgente adormecer al pueblo, para lo cual cuentan con todo su arsenal de formadores de opinión pública: medios masivos de comunicación, centros de investigación, personalidades, etc.
Por ejemplo, Raúl Feliz Ortiz (profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas), señaló -al participar en un encuentro con medios con la conferencia: Consideraciones sobre la reforma fiscal en México-, que si este año se aprobara una reforma fiscal habría un impacto inflacionario de aproximadamente uno por ciento, pero también se podría elevar el coeficiente de inversión de la iniciativa privada.
Se trata de implantar un régimen fiscal que beneficie, aún más, a los grandes monopolios nacionales e internacionales, ellos, son los más interesados en que se apruebe, cuanto antes, una reforma fiscal con tales perspectivas.
Presión de los monopolios
El mismo día en que Felipe Calderón presentó el Plan Nacional de Desarrollo (PND) 2007-2012, empresarios sancionaron que si no pasaban las reformas estructurales, este Plan no lograría el éxito esperado por el gobierno federal. El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Armando Paredes Arroyo, enjuició que la meta de crecimiento del 5% pronosticado en el Plan es "conservador", al considerar que el país puede crecer a tasas de 7% con las reformas fiscal y energética, volviendo a las patrañas del foxismo.
Para el CCE, la clave está en “lograr una reforma fiscal que garantice ampliar la base de contribuyentes, que todos paguen impuestos y se elimine el comercio ilegal, donde está 60 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA)". El propósito es hacer “utilidad” de los millones de mexicanos que forman parte del ejército industrial de reserva, es decir, que la base de la recolección de impuestos siga siendo el exprimir al máximo al pueblo trabajador mediante impuestos como el Impuesto Sobre la Renta (ISR) o el Impuesto al Valor Agregado (IVA), entre otros. Es por esto que, a continuación del enjuiciamiento, le recuerda al gobierno mexicano que cada año el país requiere incorporar al mercado laboral a un millón 200 mil personas, esto según sus cálculos para que sea rentable el país para la inversión privada.
A su vez, Héctor Rangel Domene (presidente del Consejo de Administración de BBVA Bancomer), dijo que “se requiere no sólo de una estrategia de largo plazo sino también recursos económicos para aplicarlos en infraestructura, educación, modernización y desregulación”. Otra muestra clara de la presión de los monopolios.
Tras esto, Enrique Trejo de Uriarte (director de cambios de Grupo Financiero Ixe), comentó, que “los inversionistas están rompiendo la piñata (hay fiesta) en los mercados, todo en torno al optimismo por la reforma fiscal, que trajo muchísimos flujos: la bolsa voló y las tasas de los bonos cayeron varios puntos base," A Felipe Calderón no le queda otra más que mostrarse optimista –aún sabiendo que hay una fuerte resistencia de los trabajadores organizados- sobre una pronta reforma fiscal, lo que da cuenta de que apresuran a que la propuesta sea enviada en los próximos días al Congreso.
La CCE también manda sanciones para el Congreso, aclaró que la aprobación de las reformas fiscal y energética, en este año, dependerá de la “responsabilidad” de los partidos políticos representados en el Congreso de la Unión: "Creo que hay un buen ambiente en el Congreso y las expectativas son muy altas a que se actúe con responsabilidad para que ayuden a los cambios que necesita el país para su modernización", dijo.
Contradicciones en el parlamento
Jorge Estefan Chidiac (presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados) y Armando Salinas Torre (subsecretario de Enlace Legislativo de la Secretaría de Gobernación), expusieron que el gobierno federal –a través de la Secretaría de Hacienda- no incluirá en su propuesta de Reforma Fiscal la aplicación del IVA sobre alimentos y medicinas.
Tanto el gobierno federal como los partidos del Congreso saben que tienen que actuar con alfileres y encubrir con una cortina de humo el proceso para aprobar la Reforma Fiscal que impulsarán; lo saben porque ya han sufrido –y las están sufriendo en este momento- las consecuencias de un pueblo trabajador cada vez más organizado y con acciones contundentes en las calles. Los mismos monopolios entienden que se puede desatar un levantamiento social, en este sentido Chidiac señalo, que, hay un consenso entre otras instancias, como los organismos empresariales “de que en este momento no se debe tocar el IVA”
El mismo vicepresidente del Congreso del Trabajo (CT), Víctor Flores Morales, recordó que durante el sexenio de Vicente Fox se propuso gravar las prestaciones sociales, pero la iniciativa finalmente fue desechada por mayoría debido a la oposición que generó; y esto les preocupa a los charros debido que las últimas movilizaciones han despertado a grandes contingentes de sus bases, saliéndose de control para sus intereses corporativistas.
Por tal motivo, el PAN y el PRI no presentarán ninguna iniciativa en la materia –claro, la propuesta de la Secretaría de Hacienda los representará-; la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes, ratificó que su partido, por acuerdo de Asamblea Nacional, no aprobará el IVA en alimentos y medicinas –recordemos los grandes desprendimientos que han sufrido los charros priistas, como fue el caso de las organizaciones sindicales que dieron vida a la Unión Nacional de Trabajadores y, recientemente la CROC, por lo que se ve obligado a cuidar sus bastiones de masas con lo que aún cuentan- y; el PRD anunció que su proyecto será dado a conocer en un par de semanas, pero, por otro lado, el líder del PRD en la Cámara de Diputados, Javier González Garza, aseguró que su bancada está en la mejor disposición de intercambiar opiniones al respecto.
Sin embargo, a pesar de que no han podido impulsar –por las grandes batallas de los trabajadores que han dado en las calles- la mayor parte del paquete de reformas estructurales, entre la que destaca la fiscal, los monopolios han encontrado formas de adecuar el fisco a sus intereses, ya sea por medio de pequeñas modificaciones en los artículos regulatorios, o por medio de la corruptela (las empresas destinan hasta 60 mil millones de pesos en sobornos, según un reporte del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado).
Este panorama nos muestra que, no es en el Congreso donde debemos fincar nuestras esperanzas para revertir las reformas lesivas a los trabajadores, sino en nuestra propia organización; como se demostró cuando se dio al traste con la Reforma Energética, con la Reforma del IVA a alimentos y medicinas, con la Reforma al ISR, como se está demostrando contra la reforma a la Ley ISSSTE.
|