Desde hace cuatro años, cuando entró a la dirección del sindicato un Comité democrático, los profesores de Colegio de Bachilleres en Baja California han iniciado una dura etapa de lucha.
Este subsistema de educación media superior fue creado en la entidad con el objetivo de cercenar las preparatorias de la universidad pública, con todo lo que ello conlleva: pérdida de derechos laborales, cese al pase automático, control estudiantil, etc. Todo esto se tradujo en un desbalance salarial muy grave, a tal grado que un profesor titulado con igual formación y horas semejantes de servicio, laborando en el Colegio de Bachilleres (COBACH), tenía la mitad del ingreso salarial que un profesor normalista en el sistema de educación básica (Secc. 37 del SNTE).
Iniciando con formas elementales de lucha, puesto que había temor en la base, se empezó con gafetes en los que se decía trabajar bajo protesta; se pasó a la ofensiva con plantones, movilizaciones y en mayo del 2006 se llegó a la primer huelga en la historia del COBACH en el estado. Producto de esta huelga, se lograron prestaciones que traducidas en salario representaban un mes de sueldo aproximadamente, y algunas de ellas le tomó al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) décadas lograr.
La dirección sindical gestionó un presupuesto extraordinario para el sistema a nivel nacional, y como la patronal lo intentaba aplicar a su arbitrio privilegiando a directores, sin considerar antigüedad y cantidad de horas de trabajo; se determinó combatir esta medida. Así, para octubre se acordó en la Unión Nacional de Sindicatos de Colegios de Bachilleres estallar un paro nacional.
El paro empezó y se prolongó por cinco semanas. Durante esta larga jornada se presentaron descuentos por no laborar, llegando en algunos casos a registrar cheques en ceros, se despidió también a cinco profesores. Esta fue una dura prueba, puesto que la inercia de dos décadas y media de letargo y sumisión pesaba fuerte. Los esquiroles se deslindaron ya que en la huelga anterior no se atrevieron a evidenciarse ante el duro rechazo que enfrentarían. Ahora tenían el pretexto: “los paros son ilegales”, “no estamos consiguiendo nada”, y cantaletas por el estilo. Por el lado de los estudiantes también estaba en el aire su participación; durante la huelga había entre los profesores posiciones del viejo esquema de lucha en relación a que aquellos se debían mantener al margen, incluso cuando ellos ofrecían el apoyo. En el desarrollo de la jornada de lucha se realizaron varias manifestaciones, en los municipios como a nivel central en la capital (Mexicali), donde los estudiantes se integraban. El prejuicio se iba superando.
El paro se levantó con un ánimo de lucha, a pesar de que se contaba con 5 profesores sin reinstalar. Para mayo de 2007, en el marco de la revisión de tabuladores salariales se vuelve a emplazar a huelga. Las condiciones políticas externas estaban a favor de los profesores, puesto que este año se renueva el Congreso local y sale el Gobernador, además las movilizaciones magisteriales de las disidencias del SNTE se dejan sentir en el rechazo a la nueva Ley del ISSSTE. Aunado a esto, el Estado dispone de unos 37 millones de pesos para salario de personal de COBACH que fueron canalizados a nivel federal.
La táctica para el aumento salarial inició con el emplazamiento a huelga desde finales de marzo, de común acuerdo con el Sindicato de Trabajadores Administrativos y Manuales. Se hicieron acuerdos para reestablecer a los profesores despedidos y se preparó el estallamiento.
Justo antes de estallar la huelga, el sindicato de administrativos firmó el acuerdo y salió de la alianza, los agentes del patrón se abrieron y pasaron a tácticas de todo tipo: desde pagar desplegados de miles de pesos en los periódicos, sacar firmas de rechazo con engaños y llamar abiertamente a romper la huelga. El día del estallamiento (miércoles 9 de mayo) se negaban a salir de los planteles, los directivos regresaban a los alumnos a salones, les aplicaban exámenes, repartían boletas y guías de estudio, todo con el fin de que no se desalojaran planteles.
En algunos planteles se quedaron esquiroles encerrados, en otros azuzaron a estudiantes para que agredieran profesores. La patronal llegó a retirar puertas de la dirección general y algunos planteles, con el fin de que no se pudieran asegurar las puertas. A los profesores menos firmes les ofrecieron dinero y privilegios. Al segundo día de la huelga un grupito de esquiroles rompió las cadenas de aseguramiento y se metió a un plantel. Le dieron a la Junta de Conciliación los elementos para declarar inexistente la huelga.
Preparados para el fallo, se previeron las guardias en las puertas y se delineó la nueva estrategia. El fallo debía darse a las 10 horas del sábado 13 de mayo, pero la Junta y la patronal retrasaron la decisión doce horas, de hecho su intención era no darlo sino hasta el lunes o martes, con el objetivo de desgastarnos y confrontarnos con los padres de familia y estudiantes. En el fallo de inexistencia de la huelga se presentaron irregularidades evidentes.
Para el lunes 14, que era el regreso a clases, la patronal tenía preparados los despidos, y los aplicó con el pretexto de llegadas tarde. La tolerancia de costumbre de 10 minutos desapareció y despidieron a profesores en todo el estado por llegar hasta 2 o 3 minutos tarde. En total sumaron 37 despedidos en todo el estado. Mientras, el Director General chantajeaba diciendo que no nos darían ni el 3.8% de aumento.
Pero la estrategia se les revirtió. En los planteles donde hubo despidos los profesores apoyaron, y se movilizaron contra los directores. La patronal llamó a la policía pero los estudiantes se volcaron a apoyar a los profesores, la policía se retiró y en varios casos reinstalaron por la vía de los hechos a los profesores, acompañándolos a firmar la asistencia y dando clases. Para el Día del Maestro, el martes 15 de mayo, el sindicato de profesores de COBACH, junto con el Sindicato Estatal de Trabajadores de la Educación (escisión contra Elba Esther) y sindicatos del Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (CONALEP) y las disidencias de la Sección 2 del SNTE se manifestaron en Mexicali. Los medios llegaron a manejar hasta 18 mil profesores, y si bien hay todavía problemas que superar en torno a la unidad sindical, con esta concentración se avanzó, se logró arrancar el 3.8% que habían cancelado y se reinstalaron en total hasta ese día a 20 profesores.
Al cierre de esta edición, sólo faltan 12 profesores por reinstalar, pero la escaramuza ha fortalecido, se ha aprendido de lucha sindical lo que no en 25 años.
El contingente del Sindicato de Profesores del Colegio de Bachilleres (SPCOBACH) es un referente de combate, por lo que la campaña de calumnias y desprestigio se encuentra a todo lo que da, más aún porque viene el relevo del Comité Ejecutivo, y la patronal ya tiene listos a sus cuadros para regresar al sindicalismo charro patronal. Si a este movimiento le sumamos las tomas del ISSSTE, ISSSTECALI, edificios sindicales de la Sección 2 contra: Elba Esther Gordillo y la nueva Ley del ISSSTE; tenemos que se van dando condiciones para que a partir de la lucha magisterial se irradie energía de combate a otros sectores de trabajadores.
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