En la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) la calidad de vida de la población se deteriora gradualmente, los estragos del crecimiento anárquico y la falta de servicios son sufridos principalmente por las masas proletarias que careciendo de recursos económicos no tienen alternativas ante la falta de agua potable, la insuficiencia de los servicios de salud y la creciente saturación vial que provoca una contaminación alarmante del aire de la ciudad.
La ZMVM, está concentrada en una superficie de más de 742 mil hectáreas, lo que la hace una de las metrópolis más grandes del mundo, cuenta con 22 millones de habitantes, circulan más de 5 millones de vehículos diariamente, sus pobladores realizan 35 millones de viajes-persona al día invirtiendo hasta 3 horas en su traslado origen-destino, y que en promedio, usan hasta 3 tipos de transporte público diferente.
El pasado 11 de mayo el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI) informó que realizara una encuesta origen destino del 12 de mayo al 16 de junio con la finalidad de aportar datos para la orientación de obras de transporte y vialidad de la zona. El problema que las autoridades centran como principal es la inadecuada estructura del transporte público, por lo que las grandes propuestas van desde la construcción de segundos pisos, constreñir avenidas principales con el metro-bus, proyectos que crearán nuevos problemas como la ciclopistas y el último proyecto de tren sub-urbano que correrá de Buenavista a Cuautitlán, en el Estado de México.
Entre los distintos problemas que genera el uso de 5 millones de vehículos está el constante incremento de muertes y accidentes por atropellamiento, el aumento del estrés causado por el ruido y la tensión de llegar a tiempo entre los constantes embotellamientos de la ciudad.
Diversas causas se conectan con la crisis urbana que vive la zona metropolitana, una de ellas es que a consecuencia de la extracción de agua de los mantos acuíferos se generan minas en el subsuelo, es conocido por todos que la ciudad se encuentra construida en el lecho de un antiguo lago, lo que le da la consistencia fangosa que provoca el hundimiento en un amplio territorio de la zona.
El peso de los automóviles y la vibración que producen, actúa como un compresor del terreno originando innumerables baches y vados que dificultan la circulación, y las inundaciones dado que muchas veces las tuberías del drenaje se rompen, como ocurrió recientemente en la colonia Santa María la Ribera, donde las aguas negras inundaron por días a los pobladores de ese lugar.
Uno de los mas grandes problemas es la contaminación ambiental, causada por el uso de combustibles fósiles tanto por los automóviles como por las fábricas, que alcanzan la cifra de 31 mil empresas que generan gases de combustión, la propuesta del gobierno fue la creación de programa hoy no circula, lo que disparó la adquisición de más vehículos, un negocio redondo para la industria automotriz.
El problema de fondo, es la concentración de los medios de producción en la ciudad, así como la centralización política que realizan las instituciones del Estado, otro problema es que las principales escuelas públicas de educación media superior y superior, se encuentran en la misma zona.
Este fenómeno obedece al propio funcionamiento del sistema capitalista y su tendencia a concentrar a la mano de obra, los medios de transporte, y los mercados de manera anárquica, lo que produjo el crecimiento desmedido de la ciudad y el desarrollo de los cordones de miseria y las zonas dormitorio de la clase obrera como ciudad Netzahualcóyotl, Ecatepec, Tultitlan y Chalco, sólo por mencionara algunos. Parece mentira, pero los gobiernos, tanto de la ciudad, como del Estado de México se empeñan en atraer a más industrias a asentarse en la zona metropolitana con la idea de traer inversión, lo que en realidad se traduce en que la concentración de fuentes de empleo origina que millones de proletarios del ejército industrial de reserva busquen llegar a la zona metropolitana, manteniéndose el esquema de desplazamiento del campo pero disminuyendo constantemente los salarios ante la oferta de mano de obra.
Los resultado de estas obras de transporte los podemos ver con claridad tanto en la línea B, como en el metro férreo de Pantitlán a la Paz, el resultado de estas fue una saturación de la terminal en Pantitlán y Buenavista y el desarrollo de nuevos paraderos de microbuses y combis a las orillas de las terminales de estaciones de metro. La pobreza de las zonas conurbadas obliga a los trabajadores a acercarse a las fuentes de empleo como se puede observar en la terminal de autobuses del Norte, Taxqueña y del Oriente.
Lo que en realidad se persigue es de proveer en mayor abundancia de mano de obra a las empresas, que se traduce en el abaratamiento de la misma y en grandes negocios de monopolios nacionales de servicios y construcción, y empresas extranjeras como la constructora de los carros de ferrocarril Bombardier y Alstom.
Si el problema realmente fuera la saturación de automóviles el razonamiento correcto seria cambiar el destino a donde estos se dirigen, es decir, a los centros de trabajo y lo mejor seria la planificación de nuevas ciudades productivas y zonas industriales alejadas de la zona metropolitana.
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