La pasada jornada de lucha del Consejo Nacional de Huelga (CNH), en contra, principalmente, de las reformas a la Ley del ISSSTE, donde han jugado un papel importante los trabajadores de la educación organizados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), constituyen un preámbulo de importantes luchas que se avecinan en contra de la política neoliberal del régimen.
El plan de acción contemplado por el Consejo Nacional de Huelga (CNH), que comenzó con la movilización del 1º de Mayo, el Paro Cívico del 2 de Mayo, el paro indefinido a partir del día 7 del mismo mes y que ha sido encabezado por el magisterio, el plantón indefinido a partir del día 15 y el segundo Paro Cívico del día 17 y 21 de parte del CNH y la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) respectivamente, se pueden considerar un éxito. Aún y con las posiciones derrotistas y desmovilizadoras, se puede decir que el mencionado plan de lucha acordado ha sido cumplido, tomando en cuenta que las organizaciones que confluimos en el CNH ya habíamos estimado las limitaciones toda vez que la gran mayoría de la clase obrera se encuentra controlada por el charrismo sindical. Además, ante la pretensión de algunas organizaciones sindicales de echar atrás la organización del CNH, y por tanto, el paro del día 2 de mayo, el plan había considerado que el movimiento tuviera una marcha ascendente.
En la lucha de clases actual, se juegan varios aspectos y por ende existen varios actores políticos que saltan a escena. El charrismo sindical corporativo más recalcitrante de filiación priista, se desenmascara de la forma más burda y descarada, desinteresados de guardar las mínimas apariencias ante sus “representados” y en la idea de conservar sus cotos de poder, o bien no manifiestan absolutamente nada respecto del descontento de los trabajadores, como si no pasara nada, como en el caso del Congreso del Trabajo o como en el caso de Joel Ayala y Elba Esther Gordillo, se alían de forma abierta a la burguesía y se ponen en contra de los trabajadores, bajo sus chillidos: “Nosotros si somos trabajadores responsables”. El llamado neocharrismo, aprovechando este vacío y en franca competencia, pretende encabezar el descontento, pero no para luchar contra esta nueva ofensiva capitalista, sino para ofrecer sus servicios como conciliadores de intereses y por consiguiente, demostrar que son los mas idóneos para controlar a los asalariados del país.
En un inicio, la organización del CNH corrió el peligro de quedar en manos del neo-charrismo. Ante las posiciones desmovilizadoras de algunos sindicatos que trataron de desgastar el movimiento, atinadamente, los maestros democráticos de la CNTE se pusieron a la cabeza de la lucha en contra de las reformas a la Ley del ISSSTE, convocando a la organización del CNH y como era de esperarse, el neo-charrismo hizo el vacío a esta convocatoria, desestimando la capacidad de las organizaciones sindicales, populares y sociales que confluyeron para organizar la resistencia y luchar por la derogación de dichas reformas. Para este entonces, lo que fue el Paro Cívico del día 2 de mayo se convirtió en un medio para agitar y propagandizar las posiciones democráticas ante las retrogradas y regresivas reformas, que pretenden eliminar las prestaciones a los trabajadores burócratas y en donde algunos líderes sindicales de la UNT, principalmente de la UNAM y los Colegios de Bachilleres, pretendiendo legitimarse ante sus bases, organizaron las consultas para determinar las acciones a seguir y en las cuales los trabajadores en su gran mayoría se manifestaron categóricamente a favor del plan de acción del CNH. Ante esto, el neo-charrismo en contra de su voluntad y de su propia naturaleza, se ha tenido que poner a la cabeza del descontento de sus bases, buscando por una parte controlarlo desde dentro, además de conservarse en las direcciones de la organización sindical y también para evitar que el movimiento se desborde, jugando así su papel mediatizador.
En estas jornadas, en contra de los planes de los capitalistas y sus aliados, que pretendían tener bajo control absoluto a los trabajadores, no sólo la CNTE y algunos sectores de la UNT se han movilizado, pues la jornada de lucha organizada por el CNH ha abarcado y contado con la participación de los trabajadores y estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, varias secciones de trabajadores del propio ISSSTE, un contingente nada despreciable que hizo su aparición en el bloqueo a las oficinas del ISSSTE, de jubilados de la Federación Sindical de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE); haciendo a un lado las siglas que se han hecho para dividir, los tres sectores de la UNAM se vienen organizando y preparando para su participación en la presente lucha, además de otros sectores populares y sociales más, que han hecho caso omiso a la propaganda burguesa que trata de demeritar esta jornada, poniendo un mayor énfasis a la jornada de violencia entre el narcotráfico y la policía en su disputa por el mercado. En esta presente jornada de lucha, se ha manifestado una querella entre el charrismo corporativo priista y el neocharrismo partidario de la socialdemocracia por el control político de los trabajadores, donde en el fondo no sólo se encuentra el temor a que se desborden las masas trabajadoras, sino una franca lucha por conservar o convertirse en el interlocutor ante el Estado, por ello los virajes ante la segunda etapa del plan de acción del CNH.
La preparación del segundo Paro Cívico para el día 17 de Mayo y ante el arraigo que ha tenido el CNH dentro de las filas de la UNT, significo para algunos líderes sindicales conciliadores cambiar la actitud de un principio, que manifestaban que no había condiciones para un paro nacional y hoy han tenido que reconsiderar dejar de oponerse a las medidas de fuerza y presión de parte de la clase trabajadora, en lugar de ello, se han propuesto intentar posponer el paro en sus agremiados para el día 21, con el fin de intentar ocupar el sitio que pretendían al inicio de la organización del CNH y ganarse nuevos aliados. El CNH debe retomar este cambio de actitud como una victoria, pues al final lo que esto significa es atraerse nuevos sectores a su plan de acción, independientemente que se realicen las jornadas en dos días distintos, pues lo más importante es que se realiza con los mismos objetivos, aún y cuando al último se desistieran de ello, tiene efectos propagandísticos favorables.
Las perspectivas del Consejo Nacional de Huelga, se vuelven entonces alentadoras, pues a pesar de los intentos de boicot, a pesar de las pretensiones pesimistas y derrotistas, del oportunismo, y de las posiciones de la ultraizquierda, el movimiento va hacia adelante. Nuevos sectores salen a la calle y las acciones las hacen suyas las masas trabajadoras, así en la práctica se va construyendo un Frente Único contra un mismo enemigo en común.
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