El desarrollo de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) .contextualizado en las luchas frente a la versión neoliberal de la política monopolista en México contra la educación, la democracia sindical y las condiciones de vida del trabajador, da importantes aportes al movimiento de masas, contribuye en las primeras líneas del combate contra el imperialismo y la oligarquía financiera.
Sus banderas lejos de agotarse, reciben nuevas consignas, se recubren con una variada y espesa gama de tareas y objetivos democráticos, progresistas y revolucionarios, incluso sus formas organizativas se expanden y contribuyen a la organización general de los sectores más cercanos a éste gremio.
Hemos visto como la CNTE, partiendo de la lucha por mejoras salariales y democracia sindical, fue llevada por la agresión del aparato estatal y la burguesía a abrir sus perspectivas y demandas, en sus momentos gremiales, pero que hoy resaltan la unidad de los trabajadores y del pueblo en general. Especialmente en el frente educativo, la CNTE, destacó nuevas y trascendentales tareas en pugna contra la privatización y la municipalización, al igual que en pro de que la enseñanza secundaria fuese aceptada como básica; hechos que le han ganado la estima del proletariado tanto como del campesinado, el reconocimiento de los frentes y organizaciones populares.
Sus batallas no han sido sencillas, enfrenta siempre las persecuciones del régimen; las muertes de sus agremiados (182 muertos); cientos de represiones locales, regionales y nacionales; la propaganda amarillista contra sus acciones; la difamación contra su organización sindical democrática, y; la acusación de ser responsable de la crisis educativa, aspectos con los que la burguesía y sus partidos políticos sustituyen la falta de argumentos para reconocer los aportes del magisterio en las luchas de los últimos años. Recordemos que cuando la CNTE aparece, momentos de “bonanza petrolera” y endeudamiento externo, el régimen pretendió aislar a éste referente de lucha respecto de sus bases sociales, bajo el argumento de ser completamente innecesario el aumento de salarios; cuando la CNTE lo que se planteaba puramente, era el que la escalada inflacionaria no afectase al extremo su condición; batalla que finalmente la burguesía ganó al precio de pauperizar las condiciones de vida del magisterio obligándolo a doblar las horas de trabajo con las dobles plazas y las actividades remunerativas extras, que nuevamente sufren del agotamiento y agobio de las cargas laborales junto a las administrativas.
A su vez la burguesía ha pretendido, a lo largo de estos 28 años, separar al magisterio del pueblo, dividir a la CNTE de las mismas bases que todavía padecen el control charril en la mayor parte del país, acrecentar las presiones legales y plantear siempre la “negociación por separado”; pese a ello, las mismas condiciones de vida del magisterio le vuelven a aproximar al pueblo una y otra vez, le vuelven a plantear la necesidad de consolidar una alianza mayor con aquellos que no tienen nada que perder más que sus cadenas, hasta asumir las banderas proletarias.
En estos tiempos de privatizaciones, reformas estructurales y hegemonía monopólica, la CNTE no deja de ser una amenaza para los capitalistas y su régimen, máxime en los marcos de las alianzas de trabajadores que van configurándose en los escenarios estatales y nacional, por ello en los marcos de la protesta magisterial se esfuerzan por demeritar su papel, por agredir a sus bases y representaciones, por doblegar la voluntad de lucha a golpe de declaraciones reaccionarias con medidas disciplinarias.
Hace un par de años la CNTE frenó la reforma del ISSSTE, hoy esta reforma como es sabido se aprobó en el búnquer de San Lázaro, sin considerar en lo mínimo los intereses de los afectados, sólo siguiendo los impulsos del gran capital y el demagogo fascista Felipe Calderón, que no deja de prometer las mieles del capitalismo, aunque diariamente deja las peores amarguras para el pueblo con la aplicación de la política económica made in USA.
La CNTE, en medio de dificultades organizativas y materiales, se traza la tarea de asumir sus responsabilidades en el frente popular de la educación, reagrupa sus fuerzas, comparte banderas con los nuevos bastiones del magisterio universitario, se alía a los sectores estudiantiles, y de manera significativa se aboca a la construcción del Consejo Nacional de Huelga; son pasos que apuntan a una defensa en toda la línea frente a los monopolios que siguen en la idea de hacer de la educación un negocio, y de los intereses populares objeto desechable.
La CNTE no se acaba de formar, tiene una amplia experiencia que ahora debe poner en juego, ha aprendido a desconfiar del enemigo, sabe que sus tareas están al lado del pueblo, sabe que requiere construir con el ejemplo, pero también con el acuerdo de los proletarios, los campesinos y todos los sectores populares, para pelear combativamente con un programa democrático y revolucionario para destruir este régimen opresor.
En el seno de su propio gremio -en aquellas bases aún maniatadas por el charrismo-, sus tareas son enormes, ahí tendrá que marchar por la conquista del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, esta cuestión hoy asume muchas formas, presenta sus complejidades, el tendido de estructuras de la propia CNTE para avanzar en sus incontables brigadeos, mas señala que ello no es suficiente; la red de organización nacional reclama un trabajo continuo, unos horizontes amplios, un reconocimiento del terreno, es decir, del hecho de que las mayorías magisteriales son constantemente reprimidas y coartadas de su libertad de expresión, son permanentemente amedrentadas y orientadas a la lucha individual por la existencia. Esto conlleva a diseñar un amplio trabajo por que estas bases perciban su condición y la necesidad de establecer una organización con cinco características principales: 1.- democrática y asambleísta que acabe con el negocio de los charros, el Estado y la burguesía, pues no solo doblegan la organización de las masas trabajadoras de la educación, sino que les saquean sin consideración con altas cuotas sindicales, al tiempo que impiden todo aumento tangible al salario; 2.- con demandas trascendentes sobre el trabajo, el salario, la educación y la condición social, por fuera de las políticas oficiales del capital; 3.- la asunción del rol de aliados de la clase trabajadora, los campesinos y sectores populares, tomando en consideración la importancia de hacer frente único y luchar por una asamblea constituyente; 4.- la necesidad de destacar una política y una perspectiva opuesta a la de los monopolios y el régimen, sustentada en los intereses del proletariado y los trabajadores en general, y; 5.- la necesidad de un régimen de los trabajadores, que expropie a los capitalistas y transforme este país desde sus cimientos.
Los maestros revolucionarios que hacen filas en la CNTE, trabajan para sacar adelante estas cuestiones, su situación los lleva a centralizar adecuadamente su organización, a asumir una actitud de ofensiva frente al régimen, a orientarse por construir siempre organización, a retomar las tareas menudas que implican difundir, esclarecer, concientizar, integrar, debatir, conjugar voluntades, etc., a fin de contribuir a que los mismos educadores sean educados sobre la base de la lucha en el arte de defender los principios e intereses de los explotados y oprimidos.
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