Número 226 semana del 7 al 13 de Mayo de 2007

Consejo Nacional de Huelga:
avances y perspectivas

Hoy, el Consejo Nacional de Huelga (CNH) no es sólo una consigna de agitación; se ha convertido en un instrumento del proletariado y pueblo mexicanos para combatir las políticas agresivas, antiobreras, del régimen calderonista; y para organizar la ofensiva de los trabajadores del campo y la ciudad.

En este momento se han conformado ya varios consejos de huelga en diferentes centros de trabajo. En las diversas asambleas se ha tomado la decisión de ser parte del CNH; en varios casos, rebasando las direcciones charras de sus sindicatos.

Las jornadas de lucha de los días recientes han dotado de confianza, en sus fuerzas, a grandes contingentes, que sentían la necesidad de pasar a acciones de mayor contundencia para hacerle frente a las reformas neoliberales; también les ha dotado de valiosas enseñanzas para actuar como un frente unificado de combate. Estas jornadas muestran que los golpes del movimiento obrero y popular deben ser dirigidos a donde más duele a los intereses de la burguesía: la producción y la esfera de la realización de la plusvalía: transporte, comunicaciones y comercio.

La asamblea es nuestro instrumento de toma de decisiones, de dirección política y de participación; se ha venido dando un proceso de emulación de ésta forma de organización democrática, proletaria y popular en todo el país. Estos bastiones de asambleas populares y los procesos unitarios ya existentes, se han sumado a la conformación del CNH, lo cual lo dota, de la experiencia acumulada y de la madurez política que ha alcanzado el movimiento obrero y popular en los últimos años.

El movimiento da pasos importantes, que no debemos olvidar, en la cuestión programática, un ejemplo tal es el Programa Mínimo No Negociable y el Nuevo Proyecto de Nación Alternativo al Neoliberalismo con justicia, paz y democracia, del Diálogo Nacional. Estos avances nos sirven de plataforma para seguir cimentando la lucha de clases en nuestro país. Hoy todos los contingentes organizados podemos avanzar a la unidad más amplia.

Nos seguimos enfrentando con el problema de atraer al proceso de lucha a la gran mayoría del pueblo trabajador que no está organizado, y levantar el gran descontento existente por las condiciones materiales de vida paupérrimas. Impulsemos las consignas adecuadas que permitan la organización y la movilización; generalicemos la confianza de que a partir de nuestra propia organización podremos avanzar, en conjunto, para alcanzar las condiciones de vida necesarias y a los objetivos históricos del proletariado: de suprimir este régimen de explotación y opresión, e implantar la dictadura del proletariado.

La tarea es hoy la conformación de las asambleas y consejos de huelga en los barrios, colonias, escuelas, centros de trabajo, ejidos, comunidades, municipios, etc., que le de estructura orgánica a la lucha de clases en este periodo. Sumemos al programa de lucha todas las demandas estratégicas de movilización, de todos los sectores populares.

¿Cómo dar al traste con la política fascista del régimen actual?, por donde hay que empezar, es hacer que nuestro CNH actúe según la idea del frente único, para esto es necesario establecer la unidad de acción de los trabajadores en cada empresa, en cada sector; la unidad de acción es una poderosa arma del proletariado, no sólo para la defensa eficaz de sus conquistas históricas, sino también para avanzar contra el fascismo, contra el enemigo de clase.

Las acciones unificadas de los diferentes frentes en lucha no se limitarían a ejercer influencia sobre las masas organizadas, sino también sobre las masas no organizadas; y más aún, en aquellos sectores donde se ha generalizado el descontento, pero que la demagogia y la influencia burguesa los han vuelto a la apatía, a la indiferencia.

Para que el CNH pueda cumplir con sus tareas de organizar y orientar todos los contingentes a nivel nacional, para el impulso y desarrollo exitoso de la Huelga General, es necesario consolidar la unidad de acción de los trabajadores, acercar a la gran mayoría de masas no organizadas, fortalecer y acercar a los diferentes frentes unitarios existentes, crear y consolidar las asambleas y consejos de huelga.

Esto aunado a seguir impulsando la movilización en las calles y las acciones necesarias de masas, para que los mismos combates nos aleccionen y nos den confianza en nuestra capacidad de ofensiva contra el régimen, y así, continuar con la acumulación revolucionaria de fuerzas para conquistar un gobierno de obreros y campesinos.

En este
226
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vanguardiaproeltaria@gmail.com