1º y 2 de mayo: una confrontación inevitable
La oligarquía financiera y sus partidos políticos continúan en ofensiva contra los trabajadores y el pueblo, ante el descontento que la población ha mostrado, el gobierno federal ha hecho caso omiso a las demandas de mayor salario y mejores condiciones de vida.
Frente a esta situación la clase trabajadora y demás sectores populares decidieron hacer frente a las agresiones del capital, confrontándolas mediante la organización y la lucha en las calles; los procesos unitarios siguen avanzando en la más amplia unidad, retomando los ejemplos de otras luchas, superando errores y sacando las mejores lecciones de sus triunfos.
El proceso de acumulación revolucionario de fuerzas avanza, el camino hacia el Frente Único sigue su paso y estos 1º y 2 de mayo, los proletarios, los revolucionarios, los progresistas, tenemos una gran tarea que cumplir, se requiere que todos aquellos que estén en contra del régimen, luchen por una sociedad nueva, unan sus esfuerzos y trabajen, por la construcción del Consejo Nacional de Huelga, por una gran movilización del 1º de mayo que demuestre a la burguesía la fuerza y la presencia de la clase obrera y el pueblo, así como su disposición a la lucha al garantizar una exitosa Huelga Nacional el 2 de mayo.
Del polo de la contrarrevolución: sintiéndose acorralados, el imperialismo, la oligarquía financiera, y sus partidos, apresuran sus consensos para convertirlos en políticas de estado que sólo favorecen los intereses de los explotadores y se disponen a enfrentar el descontento popular poniendo a funcionar toda la maquinaria estatal burguesa de sometimiento.
Esta es la ruta de la lucha de clases que caminamos estos 1º y 2 de mayo levantando las banderas de los comuneros de París; de los Mártires de Chicago; de la Revolución Bolchevique; de Cananea y Río Blanco; de la Comuna de Morelos; del levantamiento del EZLN, el 1º de enero del 94; de la historia de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación; de la Huelga Universitaria del Consejo General de Huelga; de la resistencia del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra; del triunfo de la Ciudad Proletaria de Lázaro Cárdenas, Michoacán; de las batallas del Coordinadora Estatal de Campesinos Opositores a La Parota y de la Policía Comunitaria, en Guerrero; de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca.
Esta es la ruta que da vida y legitimidad a La Otra Campaña, al Diálogo Nacional, a la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, a la Asamblea Popular de los Pueblos de México, a las Asambleas Populares y unitarias en los estados, a cada proceso donde nuestro pueblo busca encontrar un lugar para combatir contra el sistema capitalista y el imperialismo.
Así están las cosas por estos días.