El golpe más fuerte contra los “megaproyectos” del gobierno de Fox, sin duda, fue la victoria de los ejidatarios en Atenco en 2001-2002 contra la construcción de un nuevo aeropuerto para la capital. Tras nueve meses de lucha, con el saldo de un muerto y varios heridos en confrontaciones con fuerzas policíacas de distinta calaña, la tenacidad de la resistencia en Atenco doblegó al gobierno foxista obligándolo a recular y rescindir la orden de expropiación de 5,300 hectáreas de tierras productivas.
Hoy queda claro que la oligarquía financiera utilizó a los tres niveles de gobierno y a los partidos burgueses más grandes (PRD, PRI, PAN) para asestar duros golpes al movimiento político y social, los días 3, 4 y 5 de mayo del año pasado.
El 3 de mayo fue la provocación, el pueblo atenquense replegó a las fuerzas reaccionarias con palos y piedras en la Carretera Texcoco-Lechería, ese día, el pueblo propinó una lección a la Policía Federal Preventiva (PFP), apenas unos días antes los mineros de Lázaro Cárdenas se levantaban victoriosos contra las policías municipal y estatal de Michoacán.
Durante la noche se organizaron las barricadas, las brigadas y la manufactura de bombas molotov. Fue al amanecer que cerca de 250 efectivos de la PFP, apoyados por policías municipales y estatales, tomaron por asalto el pueblo de Atenco, la resistencia fue desesperada, duró una hora el combate y las fuerzas reaccionarias barrieron el poblado.
Como resultado de la brutal represión varios compañeros del movimiento fueron arrestados, algunos de ellos siguen en proceso, en el penal de Santiaguito, ubicado en Almoloya, Estado de México; se encuentran actualmente 27 presos de Atenco, en el penal de máxima seguridad de La Palma; están detenidos los dirigentes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT): Ignacio Del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez.
Hace apenas unos días salió libre María Luisa López Morán, quien salió pagando una fianza de 14 mil 122 pesos, sin embargo, seguirá su proceso, teniendo que presentarse cada 15 días al Juzgado Cuarto de lo Penal, como lo vienen haciendo los casi doscientos procesados por el caso Atenco.
Como era de esperar, todos los procesos penales sobre los compañeros de Atenco son una farsa, son procesos fabricados e ilegales, demostrativos de que nuestros compañeros son presos políticos del régimen. En el caso de los compañeros acusados de ataque a las vías de comunicación y secuestro equiparado y detenidos el 3 y 4 de mayo de 2006, sólo existe una prueba: el testimonio de policías del Estado de México, testimonio que es general, que no especifica, ni explica qué conducta desarrollaron nuestros compañeros para incurrir en los supuestos delitos que se les imputan; dicho testimonio, sólo hace una mala narración de lo ocurridos el día 4 de mayo, sin especificar la forma, modo y lugar del supuesto delito, ni el señalamiento directo de nuestros compañeros como probables responsables del mismo.
En el caso de los compañeros Ignacio Del Valle, Héctor Galindo y Felipe Álvarez, es tanta la saña del régimen que aparte de los delitos (por los hechos del 3 y 4 de mayo) que se les imputan a los compañeros, también se les atribuyeron todos los delitos preparados para el movimiento del 2001 contra el despojo de sus tierras. Al igual que con los demás compañeros, las “pruebas” más importantes son testimonios de policías y funcionarios de gobierno.
Para no quedar en la total indefensión, se le ha dado seguimiento a los procesos ante los jueces penales correspondientes y se han antepuesto amparos para todos los casos, ganándose algunos de ellos, aunque esto no es una cuestión de legalidad en el fondo, sino de una venganza política del régimen.
Por otro lado, la lucha del FPDT dio como resultado que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) atrajera el caso Atenco, ante las evidentes y graves violaciones a los derechos humanos, aunque no para que la SCJN investigara, sino sólo algunos magistrados de un Tribunal Colegiado de la Federación.
A un año de esta fuerte represión quedan compañeros presos políticos, los pueblos de Atenco, Acuescomac, Cuatlichan, Chiconcuac, Pueblo Quieto han caminado en la recomposición del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra.
Ente otras cosas con una política unitaria en el marco del movimiento campesino, anti neoliberal y anticapitalista.
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