Número 224 semana del 23 al 29 de Abril de 2007

Cumbre Energética de Sudamérica
La oligarquia financiera
sudamericana ante la competencia
imperialista

A una semana de realizada la cumbre del Plan Puebla Panamá (PPP), los días 16 y 17 de abril, se llevó a cabo en Venezuela, la primer reunión energética de Sudamérica, el objetivo declarado de ésta es integrar económica y regionalmente a los países que componen esta región del continente.

Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela, son los países que participaron en la Cumbre Energética, estos países mantienen compromisos económicos con el imperialismo yanqui y se han encontrado supeditados bajo sus intereses políticos o económicos, pero los discursos de integración económica, sobre todo por parte de Chávez en el último periodo, suenan atractivos para las burguesías nacionales.

Energéticos y biocombustibles

Al igual que en numerosos eventos internacionales, el de los energéticos, es uno de los principales temas a tratar, por el momento lo que está sujeto a debate es la importancia que cobra durante los últimos meses sobre la viabilidad de la utilización de los biocombustibles, así como la protección del gas y el petróleo, aprovechando el alza de precios por los conflictos en Medio Oriente y la demanda por parte del imperialismo yanqui y europeo.

Dentro de los grandes proyectos para Suramérica, se encuentra el de la realización de un gasoducto que asegure la protección del producto y las ganancias para las compañías que inviertan en él, por el momento se ha firmado un acuerdo por parte de Venezuela, Bolivia y Argentina para integrar la Organización de Países Productores y Exportadores de Gas de Sudamérica (Oppegasur) e invitan a otros países de la región a sumarse a este proyecto.

El gasoducto tendría una extensión de 8,000 km y cuya inversión requiere de al menos 23 mil millones de dólares, de los cuales una parte provendrá de los países por los cuales cruzará, y el resto de compañías privadas, ya que como dicen en sus discursos los mandatarios de estos países, están contra el imperialismo yanqui, pero no contra el capital privado, por lo que las burguesías nacionales y el imperialismo europeo tienen las puertas abiertas en Sudamérica; ejemplo de esto es, la construcción de un complejo petroquímico con inversión de Petróleos de Venezuela y la empresa privada Braskem, lo cual deja en claro que no se está cerrado al capital privado, máxime cuando la empresa estatal venezolana tiene esparcidos sus negocios en los Estados Unidos.

El gasoducto en una primera etapa abarcará territorio venezolano y brasileño; el segundo tramo pretende unir Venezuela, Argentina y Uruguay, lo cual deja ver que Venezuela pretende asumir el liderazgo de la región en cuanto a los energéticos se refiere.

Otro de los temas fue el de los biocombustibles, este se centro en el etanol, por parte del gobierno venezolano hay críticas hacia Brasil por el acuerdo firmado de este último con Estados Unidos, sin embargo, lo de fondo es que a Chávez no le conviene tener fuera de control este rubro, ya que representa una fuente de ingresos segura, debido a que en el último periodo se ha dado una sustitución del uso de derivados del petróleo por etanol.

Brasil es el mayor productor de etanol a nivel mundial, seguido de Estados Unidos y en tercer lugar los países europeos: España, Francia y Suecia, cabe mencionar que el etanol es competitivo en el mercado de los energéticos, siempre y cuando el petróleo mantenga un precio alto.

El etanol, producto derivado de la caña de azúcar y el maíz es un biocombustible en la mira para ser alternativo al uso del petróleo, por el momento los más interesados en la producción de etanol son los monopolios yanquis y europeos. Uno de los argumentos para dar énfasis en el uso de biocombustibles, es el hecho de que contaminan menos que la gasolina y otros productos derivados del petróleo, aunque el argumento de mayor peso es el económico, ya que resulta más barato producir etanol que extraer petróleo.

Disminuir la dependencia de la volatilidad de los precios del petróleo, aumentar la seguridad energética, bajar los costos de las importaciones de los combustibles, disminuir la dependencia de los clasificados países políticamente inestables, es decir, aquellos que presentan conflictos constantes, sobre todo de Medio Oriente, son los objetivos principales de la sustitución del petróleo por etanol.

Debido a su clima, América Latina es una zona que puede convertirse en una gran productora de biocombustibles, por ello se disputan el control de la región y las enormes ganancias que se pueden generar, en la mira también se encuentran algunos países de África para albergar grandes extensiones de cultivo de caña de azúcar.

Banco del Sur

Uno de los acuerdos de la cumbre energética es la creación del Banco del Sur, que pretende hacerle competencia al Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), supuestamente esto traería beneficios para la región y ayudaría a combatir la pobreza en la región.

Lo que se pretende en realidad, es la creación de un bloque económico regional que le haga contrapeso al imperialismo yanqui, de primera impresión, se oye bien, una integración económica regional y la creación de un Banco que de crédito a los países latinoamericanos, sin embargo, la realidad es otra, la oligarquía financiera de la región sería la principal beneficiada, ya que ella es la que aportaría la inversión inicial para la creación del Banco, además de los monopolios europeos que mantienen inversiones en los países del extremo sur del continente, asegurando que los Estados movieran los capitales a donde se aseguraran mayores ganancias, con la garantía de que entretanto estaría recibiendo ganancias de los mismos recursos estatales.

Se habla de que el Banco del Sur no seguirá los pasos del FMI y el BM al imponer sus condiciones a los países a los cuales ha otorgado créditos, sin embargo, sí se habla de algunos compromisos políticos que tendrán que adquirir los países a los cuales el Banco del Sur otorgue prestamos.

En cuanto a proyecto político, se conformo la Unión de Naciones Suramericanas, que integran los 12 países participantes en la cumbre energética, de esta forma, se pretende garantizar que los acuerdos de la cumbre se lleven a cabo, es decir, aunque no lo diga abiertamente Chávez al mostrarse como líder de la región, ha puesto sus condiciones, al igual que lo ha hecho Bush y el imperialismo yanqui en América Latina

Por ser Venezuela, quien guarda inmensas reservas económicas y de hidrocarburos, ha lanzado la convocatoria y la sede de la cumbre energética, esta es aplaudida por diversos sectores que consideran que Venezuela es un país progresista, sin embargo, el beneficio de las ganancias del gas y el petróleo, no es para los pueblos latinoamericanos, sino para los grandes monopolios y el gobierno.

Lo que buscan los gobiernos de estos países al integrarse económicamente es no perder del todo beneficios económicos y mercados ante el avance del dominio imperialista yanqui.
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