El 31 de marzo y 1ero de abril se desarrollarán los trabajos del Pre Congreso Constitutivo de la Organización Nacional Estudiantil, en el auditorio Álvaro Carrillo de la Universidad Autónoma de Chapingo. A diferencia de otros encuentros estudiantiles, la importancia de este evento radica en el momento histórico que se vive actualmente, cuando el fascismo ha arribado al poder en México y una nueva ola de lucha obrera-campesina y popular se levanta en unidad.
La situación del movimiento estudiantil será el primer punto de discusión, pero más que rememorar de forma repetitiva las demandas que como sector se vienen arrastrando de años, es pertinente una caracterización concreta del estado en que se encuentra el movimiento, es decir, ubicar la disposición y grado de organización de todas sus fuerzas, los errores superados y los que aún no superamos, en qué consisten los golpes del régimen hacia la educación y la estrategia que está usando, la forma en que tenemos que organizarnos para dar combate y avanzar en la lucha, etc.
Si bien las últimas movilizaciones estudiantiles han sido preponderantemente políticas, uno de los objetivos se encamina hacer cada vez más amplio el radio de influencia del sector organizado del movimiento, es decir, llegar a los compañeros no organizados, lograr en su conjunto un accionar tanto de los sectores organizados como de los no organizados. Para ello es necesario fortalecer la organización que ya existe y que uno de los resolutivos del Precongreso, tal como fue en los 2 encuentros nacionales estudiantiles anteriores, afirme la necesidad de construir una Organización Nacional Estudiantil.
Pero esta vez tienen que salir resolutivos más concretos sobre los ejes de lucha, la plataforma, el plan para construirla, en el sentido no simplemente de crear una estructura, sino de dotar de esta a un movimiento que tenemos que construir desde las bases, un movimiento que debe aprender lo más rápido posible a vincular la lucha gremial a la lucha por la desaparición de la explotación y la opresión.
En el caso de las privatizaciónes por ejemplo, decir que hay que evitarla ya no basta, debemos partir de que ya existe y está comprobado, desde la gradual conversión de las universidad en escuelas-empresas hasta la composición de clase actual de las mismas, y partiendo de eso construir una táctica que la contrarreste, es nuestra tarea construir un movimiento con capacidad de defender en los hechos la educación pública y gratuita con un carácter popular, de seguir sosteniendo la lucha junto al pueblo trabajador.
Un punto importante está en mantener este esfuerzo organizativo por encima de los altibajos de la lucha, es muy probable que en el balance se plantee cómo una parte del movimiento ha superado los rasgos de sectarismo ó de radicalismo, pero lo cierto es que no ha logrado superar la dinámica espontaneísta y coyuntural de movilización, las propuestas para conjuntar fuerzas desaparecen tan rápido como aparecen, y una buena parte de los esfuerzos supuestamente unitarios han terminado cediendo a la imposición de alguno de sus componentes, en pocas palabras, el movimiento estudiantil ha madurado en sus consignas, en sus planteamientos, incluso en sus movilizaciones, pero su reto ahora es mantener, construir y desarrollar los esfuerzos unitarios.
Construir instrumentos de lucha menos perecederos, más fuertes en razones de política y de cantidad, que ayuden a rearticular el movimiento estudiantil. Aquí debe jugar su papel el poner en forma a la coordinación nacional estudiantil, órgano directamente responsable de articular el proceso que estamos levantando, de vigilarlo, tiene que ser también responsable de arribar a un futuro Congreso Constitutivo de la Organización Nacional Estudiantil, un congreso realmente del movimiento estudiantil.
Finalmente, el darle forma al movimiento tiene que ver con los ejes de lucha que el pre congreso va a enarbolar, de ninguna forma puede escapar la unidad obrero-campesina y popular como un eje de lucha, en consecuencia tiene que plantear no sólo la integración moral o en abstracto a los procesos unitarios de lucha, sino plantearse la tarea de construir una política de frente único en todos los sectores, empezando por el propio y en esa idea, participar en los procesos unitarios que próximamente tendrán su primer encuentro.
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