La reforma a la ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado que impulsaron a partir de la madrugada del 20 de marzo el bloque de partidos PRI, PAN, PVEM, PANAL y Nueva Alianza condensa en muchos sentidos la política del gobierno de Calderón.
En primer lugar sobresale la rapidez con que fue aprobada por la mayoría de los partidos apegados al régimen, evidencia la comunión de estos con los intereses financieros y las bandas de políticos corruptos como Elba Ester Gordillo y Joel Ayala, la primera dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) involucrada en el fraude electoral y el segundo miembro el Secretario General de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
En el fondo la reforma consiste en poner el dinero de los trabajadores en manos del los banqueros y conceder el uso de estos recursos durante tres años por medio de Pensionissste a las mafias del SNTE y de la FSTSE, así como aumentar gradualmente la edad de jubilación de 48 años para mujeres y 50 para los hombres, estos números se aumentarán cada dos años, para llegar a 60 años para los hombres, y 58 para las mujeres lo que quiere decir que se trabajará más años y en ese lapso tendrán que aportar sus recursos a las Afores bancarias, además en caso de quedarse por tres años en Pensionissste de su dinero se pagará las labores de dicho instituto, lo que les asigna una factura que ya no correrá a cargo del Estado.
De esta forma las Afores, es decir, los banqueros contarán con una nueva fuente de recursos con los cuales hacer negocios para su beneficio y el de los oligarcas de tal manera que los intereses bancarios otorgados a los trabajadores sean mínimos.
En la aprobación de esta reforma la línea a seguir por la oligarquía mexicana es la del Fondo Monetario Internacional y su peón en la Secretaría de Hacienda y Crédito Publico, Agustín Carstens, que busca convertir a nuestro país en un gran mercado para los banqueros y empresas que requieren mano de obra barata, ahora esperan la reforma a la Ley Federal del Trabajo.
El que se lograra esta reforma representa una victoria para el imperialismo y la oligarquía, deja en claro que en el congreso la correlación de fuerzas les favorece y que la oposición del Frente Amplio Progresista no pasará de berrinches y declaraciones, pues se encuentran en el entendido de respetar la reglas del juego del parlamentarismo y la legalidad burguesa, por tanto no representan de forma alguna los intereses de los trabajadores del país.
Con este avance en las reformas, el imperialismo encuentra terreno más firme y la seguridad para posesionarse de su siguiente objetivo que son los recursos energéticos petróleo, gas y electricidad, iniciando sus campañas en los medios de comunicación, en ellas intensifican el argumento de una inminente bancarrota de Pemex y la urgencia de aumentar la capacidad de generación eléctrica a manos de empresas privadas, pero omiten que es de estas empresas de donde de obtienen la mayor cantidad de recursos del estado y que si existen dificultades que afrontan estos sectores se debe principalmente a la corrupción de los políticos burgueses y a las políticas neoliberales aplicadas durante las pasadas décadas.
El imperialismo en su conjunto promociona la venta del país y se sucedieron la visita de George Bush, Bill Gates y la apologista del imperialismo, la presidenta de Chile Michelle Bachelett, quien se encuentra entre los gobernantes incondicionales de los Estados Unidos y en su visita promocionó el libre comercio y la administración privada de los recursos de los trabajadores.
La intromisión de los monopolios en el control carretero es parte del reparto, en la lista ya se encuentran los capitales españoles del banco Santander, Casa de Bolsa Ixe, Scotiabank Inverlat, Goldman Sachs, Merryll Lynch y Tribasa, a los cuales se les subastará a precios de barata para que puedan explotar las empresas en quiebra, como cuando Telmex fue vendida a Carlos Slim, para que éste en un par de décadas se convirtiera en el tercer hombre mas rico del mundo.
En tanto este proceso se desarrolla, en el marco de la democracia burguesa sólo se ventilan luchas por cotos de poder y discusiones secundarias que inflan con ayuda de los medios de comunicación, para pretender ocultar la complicidad que en el fondo todos los partidos políticos tienen en la presente situación que vive el país.
Las protestas generadas por la aprobación de la reforma del ISSSTE no se hicieron esperar y de inmediato en las afueras del palacio legislativo de San Lázaro se congregaron trabajadores encabezados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), estos últimos que la madrugada del viernes 16 habían sido amedrentados por el ejército que merodeó la instalaciones de Luz y Fuerza del Centro ante una posible huelga de no llegarse a acuerdos entre el SME y la paraestatal.
Hoy el descontento social se manifiesta en la participación de la Convención Nacional Democrática, en la ultima asamblea de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca que se repone de las secuelas de la represión, con el arranque de la segunda etapa de La Otra Campaña y con las próximas movilizaciones magisteriales de mayo, que nos dejan la posibilidad de pensar en la viabilidad de acrecentar la lucha de las masas trabajadoras y de avanzar en la construcción de un frente único para construir una mejor correlación de fuerzas en favor de los proletarios y oprimidos de nuestro país.
Por los elementos que muestra el gobierno calderonista como su apego a la fuerza, la creciente influencia de la ultraderecha yunquista en las decisiones del estado, la corrupción de la comisión de los derechos humanos en el caso de Oaxaca y el fraguado bloque de partidos bajo el consenso imperialista hacen notar que las intenciones del capitalismo para este sexenio, es la imposición de sus designios aunque para ello recurran a sofocar a sangre y fuego las protestas de los oprimidos.
|