Número 222 semana del 26 de Mzo. al 01 de Abril de 2007

Contra las llamadas reformas estructurales,
la organización y movilización popular


El viernes 16 de marzo del 2007, en punto de las 12:00 hrs., vencía el término del emplazamiento a huelga que el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fijó a la empresa paraestatal Luz y Fuerza del Centro (LyFC) ante los tribunales laborables y de acuerdo con la legislación del trabajo vigente.

El jueves 15, unas horas antes del vencimiento del emplazamiento a huelga, por distintos puntos de la Ciudad de México, se empezó a ver la circulación, en camiones, tanto de tropas del Ejército Federal Mexicano como de la Policía Federal Preventiva (PFP), en las inmediaciones de las estaciones y de los centros de distribución de luz que operan los electricistas del SME. Concluida, sin acuerdos, la negociación de ese día entre LyFC y el SME y rotas las pláticas para lograrlo, pues la empresa en su ofrecimiento no rebasaba el impuesto tope salarial a los trabajadores del país, la huelga era inminente.

Así el 16 de marzo, el Ejército y la PFP empezaron a tomar algunas estaciones estratégicas y la empresa empezó a introducir personal de confianza (esquiroles) y a preparar la requisa. Los obreros electricistas resistieron, defendieron sus centros de trabajo, llamaron a mantener la unidad, llamaron a la solidaridad proletaria, convocaron reunirse a la Comisión Coordinadora Nacional del Diálogo Nacional, a todas las organizaciones proletarias y populares y convocaron a una Conferencia de Prensa.

Interviene el Secretario del Trabajo y Previsión Social y en la Secretaría de Estado del Ramo, convoca a las partes y minutos antes del vencimiento del emplazamiento a huelga, finalmente, el Gobierno Federal hace un nuevo ofrecimiento al SME y en Asamblea General el SME, resuelve aceptarlo por considerarlo favorable para sus agremiados y para el conjunto del mundo del trabajo puesto que en el terreno salarial, se rompía con el tope impuesto y era un aliciente para las demás revisiones y en el terreno de las prestaciones de igual manera renovaba viejas conquistas, en concreto: 4.25 por ciento directo al salario, más 2 por ciento a transporte y 3 por ciento a despensa. Esta propuesta se ubica por encima del tope salarial del 3.9 por ciento otorgado a los salarios mínimos a partir del primero de enero de este año, Además se logró un presupuesto de 200 millones de pesos para la revisión de convenios departamentales, 300 millones de pesos para programa habitacional y 30 millones para gastos de contratación.

Por otra parte, el lunes 19 de marzo del 2007, de manera furtiva, el gobierno perredista de Marcelo Ebrard, llevó a cabo el desalojo del Campamento Permanente de denuncia de los pueblos de Oaxaca “14 de junio no se olvida” que permaneció por meses en la Plaza Tolsá en las inmediaciones del Senado de la República. Ya el 3 y 4 de marzo de este 2007, Ebrard había cedido la plancha del Zócalo capitalino al tirano Ulises Ruiz para traer a la Ciudad de México, un evento a favor a URO, en el que se mostró a Oaxaca como un estado en el que no hay conflictos, que contó con todo el apoyo logístico del aparato del Gobierno del Distrito Federal.

En la madrugada del martes 20 de marzo del 2007 y con apenas una semana de haberse propuesto como iniciativa, fue aprobada, en comisiones unidas de Hacienda y Seguridad Social de la Cámara de Diputados Federal “La iniciativa que expide la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, y abroga la Ley del ISSSTE”.

La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y otros contingentes de trabajadores que cotizan al ISSSTE así como el SME que cotiza al IMSS, el mismo martes 20, lograron movilizar contingentes de trabajadores y sectores solidarios, combatientes contra las llamadas reformas estructurales, incluso sectores que antes poco se habían movilizado como del Instituto Politécnico Nacional, del Instituto Nacional de Antropología e Historia, del Sindicato de Trabajadores del Gobierno del D.F. o de jubilados y pensionados dependientes del ISSSTE, cercaron el Palacio Legislativo de San Lázaro, en el que por cierto a la “socialista” Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, se le hizo una recepción de estado.

Bachelet, pronta y expedita aseguró que en su país la reforma a la seguridad social ya se había hecho y que había sido muy benéfica para los trabajadores chilenos desde luego, los trabajadores chilenos no tienen la misma opinión que la Presidenta de su país.

En San Lázaro, a Santiago Creel le llovió de todo, mientras la PFP con piedras lesionó a los manifestantes. En el interior del país, como en Cuernavaca, Morelos, se tomó el Congreso local, en Acapulco se tomaron las oficinas del ISSTE, por sólo poner dos ejemplos.

No a la reforma de la Ley del ISSSTE, es la consigna de los trabajadores, para ello, se han trazado líneas de frente único, donde convergen SME, CNTE, Foro del ISSTE, Trabajadores Universitarios, Diálogo Nacional, Convención Nacional Democrática, jubilados y pensionados, etc. La respuesta con movilización y la organización van cuesta arriba, el 22 de marzo se realizó una concentración en la Cámara de Diputados y para el 27 de marzo se prepara una gran movilización y paro indefinido.

Así están las cosas por estos días.

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