Preparando las condiciones de las próximas movilizaciones populares
Más clara no puede ser la respuesta de la junta de administradores de intereses de los capitalistas e imperialistas a los trabajadores del campo y la ciudad, de manera, casi inocente y más bien en una actitud de conciliación de clases, buscan hacer realidad la propuesta de Pacto que desde el Zócalo lanzaron el 31 de enero.
¡No al aumento salarial de emergencia porque es inflacionario! ¡No al control de precios porque los comerciantes esconden las mercancías! ¡Sí a las contrarreformas estructurales! Así han hablado los secretarios de estado que dependen del gobierno espurio de Felipe Calderón.
Y sin embargo se mueve.
Así es.
Al contrario de quienes creen que hay un reflujo en la lucha de clases del proletariado y el pueblo y de que por lo tanto hay que replegarse hacia el uso “estricto” de la legalidad burguesa y desde ese repliegue “obtener” o “conservar” lo que se pueda; la verdad, es, que estamos en mejores posibilidades de cohesionar orgánica y programáticamente el descontento de las clases explotadas y oprimidas por el capital, movilizarlas concientemente y cambiar la correlación de fuerzas que nos permita dar un salto cualitativo en el camino de la revolución proletaria tanto a nivel local, sectorial y a nivel nacional.
Esta perspectiva, nos obliga a poner empeño a que las rutas programáticas y de contenidos de las movilizaciones que están en puerta, tomen filo de Frente Único. Con ese norte tenemos que construir el 8 de marzo, día internacional de la mujer proletaria; el 14 de marzo, contra la presencia de George W. Bush en México; el 1° de mayo, día internacional del trabajo; el 2 de mayo, realización del Paro Nacional y la preparación del referéndum revocatorio del mandato del espurio Felipe Calderón; y el conjunto de movilizaciones que continúan contra la carestía de la vida, por salario y por empleo; contra el fascismo, en defensa de las libertades democráticas y los derechos políticos de la clase obrera y el pueblo.
Es en esta perspectiva que tenemos que enrumbar las brigadas de agitación y propaganda que recorrerán los 31 estados del país, el Distrito Federal y algunos estado de la Unión Americana, difundiendo y buscando adhesiones al Pacto Nacional en defensa de la soberanía y la legalidad constitucional del 10 de marzo al 22 de abril, tal y como lo está dibujando la Comisión Coordinadora Nacional de este proceso; las reuniones rumbo a la II CND a realizarse del 21 al 25 de marzo; los procesos por construir la Asambleas Populares y de la Construcción de la Asamblea Popular de los Pueblos de México; los de la Otra Campaña; los de la APPO; y de todos y cada uno de los procesos locales y sectoriales de oposición proletaria y popular contra el régimen, como ya lo está realizando por ejemplo la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación que ya inició un brigadeo nacional con estos objetivos.
Si nos empeñamos a fondo y de manera conciente y militante, entre junio y julio de este año (aún con los procesos electorales locales en desarrollo), nuestra clase obrera y todo nuestro pueblo, tendremos avizorado, que la táctica del Frente Único, es la ruta correcta para obligar a la derecha a recular en sus pretensiones de imponerle mayores sacrificios a las masas y de forzarla a que reconozca que desde las calles y desde la movilización proletaria y popular emerge un nuevo proyecto alternativo de nación desde la óptica del mundo del trabajo.
Así están las cosas por estos días.
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