Número 219 semana del 05 al 11 de Marzo de 2007

Nuevas manifestaciones de la conciencia de clase

La lucha de clases en nuestro país vive sin duda un momento de ascenso. El grave deterioro de las condiciones materiales de vida de la clase obrera y el pueblo han puesto al orden del día la movilización en las calles.

Diversos elementos políticos de la vida nacional, tales como las contradicciones que se pusieron a flor de piel en Oaxaca y el fraude electoral, hicieron que el carácter de las manifestaciones contra el régimen no fueran exclusivamente por la defensa de derechos y por la pérdida de beneficios otrora arrancados al Estado burgués; sino que adquirieron las formas de lucha de solidaridad y acción coordinada. Así, por ejemplo en la defensa de Atenco se levantaron movilizaciones de carácter nacional e internacional, lo mismo por Oaxaca, demostraron que la lucha de los explotados y oprimidos no es un asunto ni nacional ni moral, sino de clase, de la lucha de los explotados contra los explotadores.

En este contexto, al calor de esta lucha se van perfilando cada vez con mayor nitidez circunstancias de la práctica que facilitan el desarrollo de la conciencia de clase. Las condiciones materiales de vida, producto de la superexplotación de los monopolios han tenido consecuencias en la conciencia de los oprimidos, como señaló Marx:

“Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo.”

Y así se observa en la incidencia de la clase obrera a la lucha política, que si bien es aún espontánea, ésta en la calle, falta que se organice y manifieste en los centros de trabajo, y más allá de los parámetros puramente burgueses de reivindicaciones legales reformistas. Pero sin duda, “en el fondo, el elemento espontáneo no es sino la forma embrionaria de lo consciente.” (Lenin. ¿Qué hacer?, Cap. II.)

Por supuesto que el desarrollo de esta conciencia viva, en el sentido de que es parte misma de la lucha de clases, tiene elementos cualitativos superiores con respecto a otras épocas de la historia de nuestro pueblo. Este elemento nuevo y fundamental para el desarrollo de la conciencia lo da el papel del Partido Comunista como forma de organización superior por la lucha de clase del proletariado.

La historia de nuestro país demuestra que la clase obrera está en condiciones de elaborar exclusivamente con sus propias fuerzas una conciencia sindical, es decir, la convicción de que es necesario agruparse en sindicatos, luchar contra los patronos, reclamar al gobierno la promulgación de tales o cuales leyes necesarias para los obreros.

Pero esta tarea necesaria no es ni puede ser la última meta de la conciencia obrera. En el capitalismo, decía Lenin, "El problema se plantea solamente así: ideología burguesa o ideología socialista. No hay término medio (pues la humanidad no ha elaborado ninguna ´tercera´ ideología; además, en general, en la sociedad desgarrada por las contradicciones de clase no puede existir ideología alguna al margen de las clases ni por encima de las cla­ses). Por eso, todo lo que sea rebajar la ideología socialis­ta, todo lo que sea alejarse de ella equivale a fortalecer la ideología burguesa o ideología burguesa o proletaria.” Y en el marco general de la lucha de clases, es el Partido Comunista el instrumento que aporta la introducción de la conciencia comunista en la lucha revolucionaria.

Así se avanza en la lucha de clases, los explotados desarrollan el cúmulo de pertrechos de ofensiva del proletariado, y en el ascenso de esta lucha se observan las formas en que se desarrolla la creatividad y la iniciativa, creando carteles y canciones, inventando consignas, aprendiendo tácticas de combate callejero y defendiendo posiciones en barricadas. Se construye así la cultura proletaria al calor de la lucha de clases.

 
En este
219
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vanguardiaproeltaria@gmail.com