En estos días se anunció en Estados Unidos la organización de manifestaciones con presencia importante de migrantes. Esta medida reactiva la presencia en las calles de los trabajadores migrantes y las clases solidarias abre una buena posibilidad de que se registre la nueva edición del movimiento de marzo-mayo pasado.
A mediados de agosto se reunieron en Chicago cientos de delegados de organizaciones en defensa de los derechos de los inmigrantes, sindicales y comunitarias de 20 estados para “la creación de una Coordinación Nacional y de un plan de acción para los próximos meses, que incluye la demanda de una legalización para todos, el cese a las redadas y las deportaciones, así como movilizaciones a lo largo del país.” (La Opinión, 15-08-06).
Las acciones iniciarán en septiembre, retomando la conmemoración del Labor Day (Día del trabajo en EU, el 1º de mayo no esta reconocido legalmente). Se acordó hacer movilizaciones, marchas y conferencias de prensa. Con el consenso de que la legalización debe incluir a todos, rechazando las propuestas HR4437 y SB2611 que se discuten en el Congreso y de empujar por una moratoria para cancelar las redadas y deportaciones.
El Plan de Acción: movilización el 1 de septiembre hacia la casa del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Dennis Hastert, en Chicago. Para el 4 una marcha en Phoenix (Arizona); el 7 una megamarcha con el punto de encuentro el “National Mall” en Washington; y en los Ángeles una movilización el 9 de septiembre.
A pesar del ánimo para las futuras movilizaciones, existe una fuerte tendencia en confiar en la política burguesa parlamentaria que esperan contar “con la participación del senador demócrata por Massachussets Edward Kennedy y de su colega republicano por Arizona John McCain, principales impulsores de la propuesta de ley 2611 que pretende legalizar a más de ocho millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.” (www.eldiariony.com, 14-08-06). En los organizadores existe la tendencia dominante de dejar en manos de los legisladores burgueses la suerte de los obreros inmigrantes.
Esto es grave porque se acerca el periodo electoral en Estados Unidos, y es un hecho que los candidatos evadirán el tema hasta el año que viene. Si domina la visión burguesa en el movimiento, se convertirá en una simulación en la lucha por legalizar a los aproximadamente 12 millones de migrantes ilegales en Norteamérica. Recordemos que El Senado de EU aprobó el 25 de mayo, con 62 votos a favor y 36 en contra, un proyecto de ley que, entre otros elementos, autoriza un programa de trabajadores huéspedes y una supuesta vía para la legalización del resto de los obreros indocumentados. (www.monitorhispano.com 11-08-06) Es decir, la conclusión jurídica de las históricas movilizaciones de mayo no fue sino sólo una irrisoria migaja. Todo como resultado de entregar la tutela del movimiento a los parlamentarios burgueses del Partido Demócrata que negociaron prebendas con el dominante Partido Republicano en el Congreso.
El gobierno de Bush mantiene su táctica represiva, como los vuelos de “reconocimiento” del Pentágono en la frontera (La Jornada, 13-07-06). En los sobrevuelos utilizan helicópteros militares y aviones. El despliegue de 6 mil militares en la frontera será una medida de militarización; muchos de los soldados de la Guardia Nacional estuvieron en Afganistán o Irak, portarán pistolas, escopetas y rifles. Como es de esperarse, esta medida goza de la complicidad del gobierno mexicano. Veamos las declaraciones de Vicente Fox: "Este tema de la Guardia Nacional no tiene que ver sólo con migrantes", aclaró el mandatario mexicano, al sostener que se trata de un concepto "integral" de seguridad en la franja fronteriza que consiste en "atacar a fondo a los polleros, a los violadores, a los narcotraficantes, el tráfico de drogas y el crimen organizado". Hizo hincapié en que con acciones como el desplazamiento de militares norteamericanos a la línea limítrofe se pretende "ordenar" este problema bilateral. Inclusive anticipó que así como su gobierno "también quiere seguridad en la frontera", junto con Estados Unidos, del mismo modo "queremos seguridad en la frontera sur con nuestros hermanos centroamericanos". (http://www.larazonusa.com/mundo.htm).
Para la burguesía financiera en Estados Unidos y México, las remesas enviadas a las familias de migrantes son fuente de especulación y ganancias sin límite, según “estimaciones oficiales del Banco de México, en las que se confirma que las remesas de trabajadores mexicanos en el exterior fueron, en este periodo (primer semestre del 2006), la más importante fuente de divisas para la economía, por encima de la balanza comercial petrolera y la automotriz.” (La Jornada, 15-08-06).
Por lo que las organizaciones pro defensa de los derechos de los migrantes si no se asumen como representaciones del proletariado -ilegal o no- distinguiendo sus intereses de clase como antagónicos de la burguesía dominante, estarán condenados a no ir más allá de escasas victorias como la de El Paso, Texas, donde se logró que las policías locales y estatales no puedan pedir documentos a los migrantes, que se les detengan por faltas administrativas. Es decir, no se irá más allá de escasas migajas y se abandonará la raíz del problema; que bajo el sistema burgués de explotación no hay alternativa para la clase obrera, independientemente de su origen nacional.
Veremos si se aprendió de las jornadas de marzo-mayo, si los trabajadores en Estados Unidos y sus aliados pueden aprovechar esta nueva coyuntura y sentar bases firmes para avanzar en la lucha contra su enemigo de clase. Por nuestra parte, los comunistas estaremos atentos en la acción para actuar y solidarizarnos en su lucha y en la contribución para la construcción del partido de la clase obrera en Estados Unidos.