Número 205/1ra quincena de Agosto/2006

Otra guerra imperialista

El ex presidente de la cámara de representantes de EEUU, Newt Gingrich dijo el 19 de julio, que la demolición de la infraestructura del Líbano, el bombardeo de civiles y el bloqueo a esa nación son un acto de defensa propia del estado israelí. Siempre a partir de hacer creer al mundo que ese gobierno es una víctima y no el agresor; ocultando los intereses imperialistas del gobierno de Israel y de Estados Unidos en el Medio Oriente. Difunde la infamia de que la alianza de Siria, Hezbollah y Hamas (quién preside la Autoridad Nacional Palestina) tratan de destruir el estado de Israel y que eso justifica el ataque frontal contra la población civil y de la infraestructura de Libano.

Los medios de comunicación, obedeciendo a intereses imperialistas, han tratado de ocultar las imágenes y los testimonios de la masacre en el Líbano y sólo hacen referencia al daño ocasionado por las armas de Hezbollah. Por su parte Hillary Clinton afirma que “apoyaremos a Israel porque Israel apoya los valores estadounidenses tanto como los israelíes".

Hasta el día 21 de julio, el saldo de la guerra entre el gobierno de Israel y Hezbollah era, 327 libaneses, algunos de ellos miembros de Hezbollah, la mayor parte civiles, y 34 israelíes muertos, entre ellos 19 soldados y marinos.

El principal objetivo de esta guerra es desarticular a Hezbollah como una fuerza militar que pudiera hacer contrapeso al poder militar de Israel en el Medio Oriente, ya que eso pondría en peligro los intereses estadounidenses sobre los recursos naturales que se encuentran en la zona. Ya en 1996, el Líbano fue bombardeado por Israel, de tal forma que sólo es un pretexto el secuestro de dos soldados israelíes, cuando por otro lado Israel, es capaz incluso de asaltar prisiones para castigar por sus propias manos a miembros de organizaciones que consideran peligrosos, de atacar campos de refugiados palestinos, o puestos de seguridad e instalaciones identificadas claramente como de la ONU. No se diga de la larga lista de secuestros y capturas injustificadas, violaciones a las resoluciones internacionales, la ocupación de cada vez más territorios en Palestina, etc.

El Libano es una pequeña nación heredera de Fenicia, es una república parlamentaria, compuesta por comunidades cristianas y musulmanas, ocupada primero por el imperio otomano, protectorado de Francia después de la primera Guerra Mundial hasta 1944. En guerra contra Israel desde 1974, invadida por este país en 1982 y en 1987, fue protegida por las tropas de Siria hasta el año 2005.

Hoy la ciudad de Beirut esta destruida, mientras Estados Unidos continué defendiendo sus intereses y los del sionismo israelí, parece que nada detendrá su avance. Ahora avanzan por tierra. Los gobiernos de otros países son cómplices mudos o hacen ligeros llamados a la paz, la ONU es totalmente incapaz de hacer nada frente a la barbarie de la guerra.

Ya ha habido muestras de apoyo y solidaridad con Líbano, por parte de sus vecinos, sin embargo, esto no basta, sabemos que estas guerras imperialistas sólo se acabaran cuando los trabajadores tomen el poder en Líbano y en el mundo para instaurar una nueva sociedad sin explotados ni explotadores.


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