Número 205/1ra quincena de Agosto/2006

Oaxaca
En el periodo de acumulación de fuerzas en el país

Es claro que el movimiento popular de Oaxaca representa un avance cuantitativo y cualitativo en el proceso general de acumulación revolucionaria de fuerzas en el estado y en el país a favor del proletariado y masas populares. En lo político-organizativo representa un avance cualitativo y cuantitativo al haber pasado de la etapa de frentes unitarios amplios en el estado, Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, Frente de Sindicatos y Organizaciones Democráticas de Oaxaca, compuestos por clases y sectores de clase del pueblo oaxaqueño organizado, a sentar las bases de un referente de unidad más amplio que ha involucrado a una gran parte del pueblo aún no organizado, pero dispuesto a luchar, nos referimos a la Asamblea Popular del Pueblo Oaxaqueño (APPO), decimos que sólo ha sentado las bases, pues podrá hablarse de un referente más amplio de unidad en la medida que la APPO se consolide, mediante una estructura de ésta en todo el estado, mediante Asambleas Populares regionales, distritales, municipales, por población, barrio, y colonia.

El movimiento popular Oaxaqueño también representa un avance en el nivel de lucha y movilización, en el nivel de confrontación con el régimen, reflejado en las jornadas de movilización de mayo, las cuatro mega marchas con cientos de miles, las acciones regionales conjuntas, en las cuales ha quedado clara la participación de grandes contingentes del pueblo que antes no luchaban en las calles contra el régimen, la asistencia decidida a las acciones que ha convocado el movimiento, el apoyo permanente con víveres para el plantón en el zócalo oaxaqueño, las llamadas constantes a Radio Plantón y Radio Universidad mostrando el apoyo y disposición a la lucha por la caída de Ulises Ruiz.

En cuanto a los objetivos táctico estratégicos del movimiento, el avance cualitativo se ve reflejado en el paso de la lucha por objetivos económicos, demandas inmediatas y gremiales a la lucha por objetivos políticos, hoy el principal objetivo es la caída de Ulises Ruiz, sin embargo, se han sentado las bases, fundamentalmente en la APPO, para abrir y desarrollar la discusión respecto a la necesidad de mantener el actual nivel de organización del pueblo oaxaqueño, para anteponerlo a la ofensiva de la oligarquía financiera y sus gobiernos, a la necesidad de un gobierno proletario y popular, a la necesidad de un nuevo constituyente y de una nueva constitución.

La etapa actual del movimiento popular en Oaxaca se vio, en gran parte, condicionada por la decisión de la Asamblea Estatal del Magisterio, de que los maestros frente a grupo regresaran a concluir el ciclo escolar a sus centros de trabajo y que sólo se mantuvieran en el plantón los trabajadores de la educación que no tenían responsabilidad frente a grupo, ésta claro que esa decisión no represento el repliegue total o la traición del movimiento magisterial al movimiento popular, se trató de una medida táctica tomada por el magisterio, sin embargo, influye en el conjunto del movimiento, ahora la preocupación del resto del movimiento, de sus sindicatos, de sus organizaciones debe centrarse en cómo fortalecer el movimiento popular, independientemente de que hayan sido sinceras o no las preocupaciones del sector del magisterio que triunfó en su Asamblea Estatal, esa decisión es una realidad, así como los efectos materiales: levantamiento del plantón de la mayor aparte del magisterio y disminución en el nivel de movilización del mismo.

Lo que nos queda ahora es fortalecer la unidad del movimiento, cerrar filas alrededor de la APPO y sus acuerdos, mantener en alto la bandera por la caída de Ulises Ruiz, fortalecer el plantón central en el zócalo de la ciudad, con fuerzas de los sindicatos, organizaciones y pueblo en general, mantener las acciones de movilización que hagan evidente la ingobernabilidad, evitar caer en falsos debates de critica a radicales o de traiciones, urge en la presente etapa involucrar a esa inmensa masa de clases y sectores de clase populares convencidos de la necesidad de la caída de Ulises Ruiz Ortiz a la lucha, y una medida necesaria e inmediata es sumarlos de manera organizada a través de la constitución de Asambleas populares, donde ellos tengan voz y voto, donde contraigan también responsabilidades directas en las tareas urgentes del movimiento. Por otro lado, el movimiento magisterial tendrá que resolver a su interior su política táctica, poniendo por encima de sus intereses y valoraciones gremiales los intereses del movimiento en su conjunto.

En cuanto a las perspectivas del movimiento oaxaqueño, estas están necesariamente ligadas a la lucha de clases en el país, al proceso de acumulación revolucionaria de fuerzas que se da a nivel nacional, por tanto el movimiento popular oaxaqueño, su Asamblea Popular del Pueblo Oaxaqueño, sus sindicatos y organizaciones, no pueden obviar la necesaria unidad que requiere el pueblo trabajador a nivel nacional, su vinculación al movimiento por la libertad de los presos políticos de Atenco, su unidad a la Huelga de los mineros de Sicartsa, a la lucha contra la ultraderecha y por la defensa de la voluntad popular, su participación en los esfuerzos unitarios que hoy en día representan lo mas avanzado del proceso de unidad y acumulación revolucionaria de fuerzas en el país: La Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, el Frente Sindical Campesino Indígena Social y Popular, el Dialogo Nacional y La otra campaña, lo que a su vez le exige trazarse objetivos políticos de más largo alcance que solo la caída del gobernador.


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