lSon días de indignación y protesta
¡Abajo el fraude electoral!
¡A defender la voluntad popular!
El Partido Comunista de México (marxista-leninista) y el Frente Popular Revolucionario insistieron de manera reiterada y con pruebas, que ni el PAN, ni el PRI, ni el PRD, ni sus candidatos a la presidencia de la República, representaban los intereses de la clase obrera y el pueblo. Que todos ellos, son partidos y candidatos de los ricos, de los monopolios, del imperialismo y neoliberales.
Nuestras organizaciones señalaron que la ultraderecha iba con todo a imponerse este 2 de julio como la fracción más terrorista y más sanguinaria favorable al capital y a los imperialistas; que para ello echó mano de todo el aparato del Estado; que para conseguir sus objetivos también dependía de la movilización popular, a la cual la socialdemocracia y su candidato AMLO han mediatizado, canalizándola sólo en la vía legaloide, electorera y pacífica. Esto fue así desde los momentos más álgidos del intento del desafuero, durante toda la campaña, durante el PREP, durante el conteo distrital y así se percibe será durante todo el proceso postelectoral.
Millones de mexicanos y mexicanas, muchos trabajadores asalariados, están encabronados, sienten que su voluntad de elegir a su gobernante y de cambiar el rumbo económico del país se ha burlado. Que Fox, el PAN, el Yunque, los patrones, el alto clero, el IFE y el conjunto del sistema electoral, sólo han servido para darles gato por liebre, que en lugar de democracia se ha hecho evidente la dictadura de los poderosos y ricos del país. Muchos no saben bien a bien que la democracia burguesa para eso sirve, para legitimar la dominación, la opresión y la explotación, aunque esa democracia burguesa le hubiera reconocido a AMLO.
Y este descontento que se expresa de manera dispersa por todas partes del país, en defensa de la voluntad popular, puede y debe ser canalizado para empujar a las masas a la comprensión de la democracia y el sistema electoral burgués y a la necesidad de su subversión por la revolución proletaria. Pues en la democracia burguesa es un cretinismo pensar que un obrero, un campesino pobre, un estudiante o un hombre sencillo del pueblo, sea igual a un rico capitalista y que pueden competir en igualdad de condiciones.
Este descontento debe servirnos para seguir fortaleciendo el proceso de acumulación de fuerzas para la revolución proletaria, para seguir potenciando la convergencia nacional de oposición proletaria y popular contra el régimen en su proceso de frente único antifascista, antiimperialista y anticapitalista.
Más allá de lo que el PRD, la socialdemocracia y AMLO hagan o dejen de hacer, nuestra obligación es que nuestras banderas rojas se fundan con los trabajadores y el pueblo en la pelea contra la ultraderecha potenciando la organización de las masas, proyectando tareas, consignas y planteamientos programáticos de clase. La tarea urgente y ahora se puede hacer mejor, es ganar a las masas para la lucha por la revolución y el socialismo.
Los esfuerzos que hemos hecho en los procesos de convergencia y unidad en la PUNCN, el FSCISP, el DN, La Otra Campaña, en la CNTE, en la APPO y otros, deben servirnos para hacer mejor las cosas en esta campaña política partiendo de la defensa a la voluntad popular, para echar abajo el fraude electoral, y dar sentido al programa democrático-revolucionario como única salida a la grave situación.
Así están las cosas por estos días.