Número 179/julio/2004

La mujer trabajadora en el SME

En este reportaje son visibles una serie de elementos de importancia acerca de las condiciones de trabajo de las mujeres; el lugar que tienen en la lucha sindical del SME; los obstáculos provenientes del machismo, el control político de la empresa hacia la mujer trabajadora; las limitaciones aún presentes en la construcción de un sindicalismo combativo y de clase. El material es rico en sí para que la clase obrera registre y obtenga importantes elementos y conclusiones en la construcción del sindicalismo democrático y revolucionario, donde las mujeres trabajadoras del SME tienen un importante, indispensable e ineludible papel que jugar. ¡Viva la lucha de la mujer trabajadora del SME!

Vanguardia Proletaria

Toman la palabra cuatro mujeres sindicalistas
Cuatro sindicalistas hablaron de la situación de la mujer en el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME): Emilia Peña, María Patricia Juárez, Alejandra Leonel y Angélica Rojas. Ante la pregunta ¿por qué no hay mujeres en el Comité Central (CC) -órgano de dirección del sindicato- contestaron que a ellas también les gustaría saberlo. Las compañeras comentaron la participación de tres mujeres en el CC en diferentes épocas: las huelgas de 1916, 1924 y 1936.

Durante la última estuvo la compañera Ana María Cecilia, quien falleció hace 5 años. Pero ninguna de las entrevistadas la conoció.

En la página Web del SME, no se habla de alguna mujer que haya intervenido en el CC. Ramón Aceves, comisionado sindical, cree que hubo una mujer en este organismo, pero no está seguro y Sergio Sánchez, también comisionado, lo duda, pero sugiere ir a la biblioteca y consultar la revista Lux para cerciorarse.

Patricia Juárez enfatizó “algunos compañeros para justificar la falta de candidatas en las planillas dicen que 'las viejas siempre están peleando'; otro problema es que existe desconfianza entre los grupos de mujeres, no hay apoyo de género; y, a la existencia de un deterioro de la vida sindical. Somos tres grupos de mujeres, no nos podemos poner de acuerdo, diferimos de cómo hacer el trabajo. Nosotras no somos incondicionales del CC, sin embargo, ellos nunca nos han cerrado las puertas, me parece que nos apoyan, más por quitarnos de encima, que por entender la importancia del trabajo con la mujer”.
Sergio Sánchez opinó “no participan mujeres en el CC porque esta labor no tiene horario y provoca problemas en la familia, también porque en el sindicato no existen trabajadoras que pretendan estar en este organismo, aunque hay algunas con mucha capacidad y claro que afecta el machismo de la sociedad; por ejemplo, en el sindicato de telefonistas existe una gran cantidad de mujeres, pero creo, no hay mujeres en su comité. En el sindicato no existe una política de discriminación contra ellas. En nuestros Estatutos y en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT) no se les prohíbe participar en ninguna área, el problema es la costumbre”. Para Ramón Aceves “el que no esté una mujer en este organismo dirigente se debe a que los hombres no han hecho el trabajo suficiente para que ingresen, pero también, las sindicalistas deben preguntarse ¿qué hacen para abrir este camino? El que no haya mujeres en el CC es una responsabilidad compartida”.

Un sindicato de hombres

Emilia Peña comentó “es difícil entrar a trabajar a la Compañía de Luz y Fuerza, la demanda es mucha y son pocos las vacantes, sobre todo para mujeres. Nos concentramos principalmente en dos áreas: las secretarias, que son 320 y el departamento de tabuladoras, otras 500. Existen 98 escalafones, 72 de hombres, 18 mixtos y 2 de mujeres. Los hombres abrieron los espacios para que sus hijas entraran en áreas exclusivas para varones, el ingreso de mujeres a otros departamentos fue por la presión de los mismos hombres y no por el trabajo que hubiésemos hecho. No hay una política de género, sino la influencia social sobre la importancia de la participación de la mujer, también influyen las políticas públicas contra la discriminación”. Patricia Juárez interrumpió y explicó “por eso las electricistas estamos en los departamentos de telecomunicaciones (que utiliza tecnología de punta), de dibujantes, de administración, de computadoras y de ingenieros”. “No sabemos el porcentaje de casadas, solteras o viudas, o si tienen hijos o no. Y eso demuestra que nos hace falta una mayor preocupación sobre la situación de las electricistas, que incluso la empresa también desconoce”.

“Es un sindicato de hombres”, dijo Judith Calderón ex-trabajadora del SME. Las mujeres representan un poco más del 10%. De 37 mil trabajadores en activo, 4 mil son mujeres. Esto influye en su participación.

El sindicato cumple 90 años, surgió el 14 de diciembre de 1914. La representación de mujeres en la estructura sindical es: de los 26 cargos en el CC 0%; en la Asamblea Legislativa, menos del 3%; de los 500 comisionados sindicales, el 30%; de las 28 sucursales el 1%; de los 66 representantes de subcomités de división el 3%.

Patricia Juárez destacó “durante 1990, algunos grupos de mujeres electricistas trabajaron por la creación de la Brigada Femenina, la reforma de estatutos, la creación de la Secretaría de la Mujer, sobre el fomento a la salud, la capacitación y el adiestramiento, pero no se avanzó, debido a la constante amenaza de desaparición de la fuente de trabajo”, recordó el trabajo de las hermanas Perla y Paloma Villavicencio, “que algunos dirigentes no apreciaron”.
Ramón Aceves explicó que “durante cuatro meses, cada dos años, la Asamblea Legislativa del SME propone las modificaciones al Contrato Colectivo de Trabajo”. Este año se nombraron 1,070 legisladores en asambleas departamentales, 30 fueron mujeres, menos del 3%; una aplastante mayoría de varones.
Patricia Juárez destacó “en la Asamblea General y en la Legislativa es difícil participar. Cuando alguien sube al “tubo” (cuando pasan a hablar por el micrófono) y dice algo polémico, es recibido con rechiflas o mentadas de madre, si se discuten propuestas sobre la mujer es más difícil”.

Rosendo Flores, Secretario General del SME, en entrevista para La Jornada dijo: “El CCT del SME expresa los derechos laborales y las prestaciones sociales de los electricistas que se encuentran por encima de la Ley Federal del Trabajo y resume muchas conquistas de los trabajadores mexicanos. Por esta razón, el contrato es el blanco favorito de la ofensiva patronal”.

Alejandra Leonel, observó que “los hombres viejos dicen que el contrato colectivo no es de genero, pero los jóvenes están de acuerdo en abordar y discutir este tipo de problemáticas”, también explicó que ingresó a trabajar al SME al quedar viuda, haciendo válido el derecho de los familiares a ingresar a trabajar cuando fallece el trabajador.

Patricia Juárez explicó “para la mujer en estado de ingravidez tiene un descanso de 115 días, 28 días más que por ley se dan. El periodo de lactancia es de una hora durante los primeros 11 meses del bebé, por lo que las mamás salen una hora antes. La guardería, en caso de no haber cupo en el IMSS o estén lejos, las electricistas pueden meter a sus hijos a una particular y la empresa paga el costo. Las trabajadoras se jubilan a los 25 años de servicio, los hombres a los 30, y los que están en contacto con la energía eléctrica a los 28.

El 16 de marzo de este año, las electricistas avanzaron

Una, la cláusula que sanciona a los administradores que acosen sexualmente a las electricistas; y, dos, la creación de la Comisión de Auxiliar de la Mujer, que para Ramón Aceves “no significa que sea un cargo en el C.C., ya que dependerá de la Secretaría de Fomento a la Salud y Previsión Social y de la Pro Secretaría de Seguridad e Higiene, porque verá los problemas relacionados con la salud de las electricistas”.

Emilia Peña advirtió “es un gran paso la comisión, pero ¿quién la va aplicar? hace falta difundirla, darle cuerpo, es necesario discutir como la vamos a echar adelante”. Patricia Juárez puntualizó “hemos convocado a otras compañeras, pero no encontramos eco, hace falta trabajar la unidad entre nosotras”.

“El acoso sexual no es un problema que se ventile en el sindicato. No existe una discusión seria y entre las mujeres no se tiene identificada esta demanda ni la diferenciación entre acoso sexual y flirteo”.

Angélica Rojas, que trabaja en el departamento de secretarias expresó “a pesar de que somos un sindicato combativo es difícil el trabajo entre nosotras.

Algo que nos preocupó fue en el festival del 10 de mayo, cuando el director, Luis de Pablo Serna, nos dijo ´a las mujeres no se les iba aplicar el reglamento, ni en contrato, las vamos a tratar con amor'. El director avanzó, si antes algunas lo querían, ahora muchas lo adoran. La empresa tiene claro cómo hacernos sus incondicionales. Ahora hay un tratamiento del apapacho, de no conflictos con el sindicato, aunque no siempre ha sido así”.

La mujer sindicalista y las tareas en el SME

“Actualmente trabajamos en un diagnóstico de la situación de la mujer y su salud, como prioridad en nuestro trabajo, por ejemplo: los problemas por el uso de la computadora, como el síndrome del túnel del carpo, que es un problema de la muñeca y de la mano que causa mucho dolor, por usar las manos y las muñecas siempre de la misma manera. Es muy común, por lo que se debe reglamentar el uso de las computadoras, que se realicen exámenes de la vista de manera periódica, expedientes de salud para las mujeres”.

Alejandra Leonel agregó “durante los periodos de discusión de la Legislativa no se tocaron estos problemas, pretendemos que se reconozcan nuestros derechos, acceder a puestos de responsabilidad y de representación sindical, que los salarios de las mujeres dejen de rezagarse en relación a la de los hombres”. Luego, con unas hojas que “fueron presentadas al Secretario General, Rosendo Flores Flores y al Secretario de Trabajo José Antonio Almazán”, demostraron el rezago salarial que tienen las secretarias respecto a otros oficinistas.

Para Ramón Aceves, la lucha contra la privatización provocó que se pospusieran muchas cosas, por ejemplo: “en 1994 en la reforma estatutaria se discutió la creación de una cartera específica de la mujer, como no se dio la revisión estatutaria y quedo pendiente. Hace falta que se trabaje en una escuela de preparación ideológica para hombres y mujeres. Por ahora el hecho de que se integre una mujer al CC, no es una cuestión prioritaria, ya que se resolverá a mediano o largo plazo”.

Patricia Juárez y Alejandra Leonel concluyeron: “hay muchos prejuicios relacionados con el trabajo sindical, sobre la mujer sindicalista; cuando algunos señalan de feministas a las sindicalistas, no falta algún compañero que lo interprete como insulto, incluso similar al de puta. Necesitamos que las mujeres participen en los procesos de elección; porque, no hacerlo, es también una posición política; mejorar la situación laboral de ellas; aprender a trabajar en equipo; trabajos que requieren de una labor a mediano y largo plazo. Otros puntos a trabajar son elevar la conciencia laboral y política de los trabajadores, utilizando la estructura sindical para realizar capacitación; en esto, las mujeres podemos hacer mucho”.

En este 179
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vp@pcmml.com