Número 179/julio/2004

La farsa electoral en Baja California

En agosto se llevarán a cabo las elecciones estatales que renovarán el Congreso del Estado, así como las presidencias municipales y regidurías.

Las presentes campañas evidencian la incapacidad de los políticos y los burgueses locales Jorge Hank Rhon frente a las demandas de las masas: obreras, populares, estudiantiles y de la juventud de los barrios. Ninguna propuesta seria y real frente a las demandas de los explotados, pura demagogia. Muestra que dentro de esos partidos no se encuentra una alternativa de cambio, ni siquiera de manera mínima, sino puras promesas superficiales y sin importancia. Todo se reduce a sustituir el conservadurismo panista, por el priísta: toque de queda y xenofobia contra los homosexuales en Tecate. Sustituir la política de privatizaciones del Partido Acción Nacional (PAN), por la del Partido Revolucionario Institucional (PRI) o la del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Cambiar la explotación de la clase obrera y de la juventud, solapada por el partido en el Gobierno por una opción nada distinta.

Los candidatos de los principales partidos de la clase en el poder enarbolan sus demandas, a coro con la marcha nacional del 27 de junio “contra el crimen organizado” y por la “seguridad”: sí a la pena de muerte de la candidata perredista en Tijuana; mayor “seguridad”: PAN y PRI. Pero ellos no están en contra de la inseguridad promovida por el capitalismo y la oligarquía financiera, es decir el hambre, la miseria y la opresión; ellos no hablan por las cientos de mujeres obreras asesinadas o desaparecidas en Ciudad Juárez; tampoco hablan de la vida que lleva a los emigrantes a tener una vida totalmente insegura en las ciudades de Estados Unidos. No, a ellos les preocupa la inseguridad de sus propiedades, de la gran industria, de los monopolios, pero nunca la seguridad de los más explotados y oprimidos.

La bandera levantada por los tres principales candidatos a la presidencia municipal de Tijuana, Jorge Hank Rhon por la Alianza para vivir seguros, integrada por el PRI, Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Partido del Trabajo (PT) y Partido de Baja California (PBC); Jorge Ramos, por el PAN; y Marta Patricia Ramírez, por el PRD: la demanda de “seguridad”. Seguramente esa seguridad no es ir contra las bandas del narcotráfico, de prostitución, de traficantes de seres humanos, de las bandas de lumpenes que están en los barrios obreros, de la corrupción en la policía. “Más seguridad, menos crimen” se traducirá en el lenguaje de todos esos candidatos en orden a toda costa, restricciones, violaciones a los derechos individuales, derechos humanos, mayor represión y, de ser posible, legalizar todo esto. Si la burguesía pide a gritos seguridad para sus negocios y para la sociedad de la cual se benefician, sus candidatos poco a poco, buscan hacer uso de los métodos del terrorismo de estado, del fascismo. Y tratan de imponerlos a partir de la demanda de ¡seguridad pública! En comparación con esa demanda de clase que unifica a todos, los candidatos poco hablan del desempleo, de la explotación asalariada, de la violación constante de las garantías laborales, de la falta de tierra y vivienda. Para Hank, Ramos, Appel Chacón, Mancillas y los restantes candidatos, eso es totalmente secundario.

Las campañas han sido fundamentalmente huecas, pero eso sí llenas de mercadotecnia, haciendo ver a los candidatos como mercancías, limpiando su corrupción, sus políticas anti-populares, su pasado.
En Tijuana:

* Jorge Hank Rhon: Símbolo de la decadencia de toda la clase burguesa, beneficiario de la corrupción que llevó a su familia a enriquecerse gracias al poder del Estado y a costillas de las masas explotadas. Autor intelectual del asesinato de Héctor Félix Miranda, periodista crítico de Tijuana. Principal promotor de la destrucción del Sindicato Alba Roja, el cual no era un sindicato clasista, sino priísta; se le ha vinculado con el narcotráfico y es contrabandista de animales en peligro de extinción.

* Jorge Ramos: Hijo de familia panista, su padre se vio envuelto en escándalos de corrupción. Parte del núcleo dirigente del Gobierno de Jesús González Reyes que ha tratado de imponer la privatización del servicio de limpia, del transporte y de las políticas del garrote en contra de las colonias populares y por el “reordenamiento urbano”: demolición de la colonia Puerta al Futuro, para favorecer a las fraccionadoras, en agosto del 2002.

* Patricia Mercado: Candidata del PRD a la Presidencia municipal de Tijuana. Política pequeño burguesa. Ha defendido la idea de la pena de muerte. La misma pena de muerte que sería aplicada por un Estado dirigido por los grandes millonarios y bajo los criterios que ellos fijaran.

En Ensenada:

* Rogelio Appel Chacón: Candidato a presidente municipal por el PRI-PVEM-PT. Dirigente burgués de la Confederación Nacional Campesina.

* Cesar Mancillas: Del sector más reaccionario del PAN en Ensenada, promotor y defensor de los negocios de los grandes fraccionadores y terratenientes de dicha ciudad. Ese papel jugó como Secretario General de Gobierno frente al MIULI-FPR en su lucha por la regularización de la tenencia de la tierra.

Estos, y otros más, son las blancas palomas que nos llevarán a un cambio. Un sector de la pequeña burguesía desesperada ante la crisis, ante la inseguridad que realmente la daña, el desempleo, entre otras cuestiones se reafirma como sin principios, como una clase apéndice de la burguesía y se revuelca en el pragmatismo, anteponiendo a la lucha por una sociedad sin explotados ni oprimidos, por un Gobierno Provisional Revolucionario, una República Democrática Popular y el Socialismo, la lucha convenenciera “contra el PAN”, pero no contra la burguesía, enarbolando las campañas de asesinos como Hank o de traidores y charros como Chacón. Por otro lado, este fenómeno también se presenta en las capas más atrasadas de la clase obrera y de los trabajadores.
Pensando en que en ellos podrán encontrar un “guía” que aligerará su pobreza, su marginación, se han inclinado por Hank y demás fauna. Esta situación se presenta como un proceso en donde las masas aprenderán en carne propia que ellos siempre representan a los de arriba. La lucha de clases viene, a nivel nacional, incrementándose en forma y contenido, el sistema muestra graves síntomas de descomposición, y los políticos burgueses junto con toda la burguesía fortalecen sus miras a los métodos de terrorismo de estado y represión para mantener su sociedad capitalista.

En este 179
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