La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), escribió una página más dentro de la lucha que por décadas ha sostenido contra el charrismo y por la defensa de la educación pública, la seguridad social y los derechos históricos del pueblo trabajador. La pasada jornada de lucha estuvo precedida del VII Congreso Nacional Ordinario, cuyos trabajos fueron clausurados el 3 de mayo con la participación de 390 delegados representativos de 28 secciones sindicales del SNTE, además de dotarse de un pliego petitorio y un plan de acción, un rasgo sobresaliente de dicho congreso es que orgánica y políticamente la CNTE sale fortalecida, siendo la creación de la dirección política nacional un acierto político que permitirá elevar el nivel organizativo y articular las tareas nacionales de manera centralizada.
Con el panorama anterior y una lucha de clases que se agudiza en el país, la unidad de la CNTE ha sido cuidadosamente mantenida por todos los militantes y contingentes, siendo el congreso mismo una manifestación de esta unidad, y el plan de acción diseñado para mayo y junio del presente año. En el mes de mayo se entregó el pliego petitorio nacional que, en resumen, contiene demandas educativas, sociales y políticas sindicales. Para los días 14 y 15 de mayo se realizaron movilizaciones al Zócalo y a Los Pinos, entregando la CNTE una agenda de trabajo y obteniéndose el compromiso del gobierno Federal de instalar una mesa nacional de negociación. Entre el 16 y 19 de mayo la dirección política nacional sesiona permanentemente y realiza actividades de difusión, cobrando importancia la edición del periódico de la CNTE, en su número de prueba, con un tiraje de 10 mil ejemplares, viene a llenar un vacío político importante en la Coordinadora.
Para la jornada nacional de lucha del 20 de mayo, impulsada por la Promotora por la Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo (PUNCN), la movilización a Los Pinos en la Ciudad de México, cuenta con la participación aproximada del 50% de los contingentes de la CNTE, destacándose en ese día el compromiso reiterado del gobierno federal de instalar mesas de negociación, tanto con las organizaciones sindicales y populares de la PUNCN como con la CNTE y las diversas dependencias. El 21 de mayo se realizó el Foro contra el Charrismo sindical y Elba Esther Gordillo; y el 22 de mayo, en su Asamblea Nacional Representativa (ANR), la CNTE acuerda potenciar el plantón y la movilización nacional para el 27 de mayo, en la posibilidad de dar cobertura a la negociación anunciada y comprometida por el gobierno foxista. La movilización del 27 de mayo no igualó la del 20 de mayo, lo que fue perfectamente leído por el gobierno y en consecuencia diseño un tratamiento específico para la CNTE.
A pesar del acuerdo de fortalecimiento del plantón tomado el 27 de mayo y materializado hasta el 31 del mismo mes, solo la sección XXII aportó un número importante, pero insuficiente, para derrotar a la política de desgaste y cerrazón instrumentada por el régimen foxista. El resto de las secciones solo mantuvieron una participación simbólica lo que, aunado a la imposibilidad real de potenciar las acciones, permitió que el gobierno foxista incumpliera su compromiso y la ANR del 4 de junio resolvió levantar el plantón para dar paso a la definición de un nuevo plan de acción a mediano y largo plazo, que en líneas generales vienen desde el VII congreso nacional de la CNTE. De este episodio de la lucha deben destacarse las siguientes reflexiones:
En el diseño de una acción, un planteamiento táctico o una jornada de lucha, el análisis concreto de la situación concreta es un principio inalterable y vigente; y en el caso de la CNTE faltó ser más objetivos en las posibilidades de movilización de cada contingente, faltando valorar a fondo las condiciones reales de los contingentes donde recientemente hubo relevo, como el caso de las secciones VII, XIV y XXII; la Sección VII ni siquiera estuvo presente en la firma de los pliegos petitorios, a pesar de los llamados que se realizaron a esta dirección seccional. A lo anterior habría que señalar que los contingentes mantuvieron movilizaciones contundentes en los estados, sin embargo, y a pesar de esa fuerza, fue imposible avanzar y derrotar la política de cerrazón a nivel central, por las razones ya señaladas en cuanto a las acciones en la capital del país.
Lo recuperable en la pasada jornada de lucha es importante destacar el esfuerzo de la CNTE por dotarse de un órgano informativo como parte de las tareas emanadas del pasado congreso; de igual forma, es de resaltar que la CNTE va rompiendo los márgenes estrechos de la unidad en la acción al esbozarse en la pasada jornada no nada más movilizaciones sino negociaciones conjuntas frente al Estado, rebasando el solidarismo y retomando como propias las demandas de todos los sectores, en un proceso de ir dejando atrás el gremialismo, rompiendo el viejo esquema de luchas o jornadas anuales de la CNTE, para insertarnos en la lucha permanente contra el charrismo, que no de cuartel al enemigo aún en vacaciones. Es por ello que resulta imprescindible que todas las tareas que emanaron del pasado congreso se vayan cumpliendo con puntualidad, en especial la integración final de la Dirección Política Nacional (DPN), participar en el Congreso de la Promotora, impulsando la Huelga Política Nacional y nutriendo con muchos delegados este evento tan importante para la lucha de clases en el país; de igual forma, deben ya constituirse los Comités de Defensa Proletaria al interior de la CNTE, y prepararse el segundo juicio político contra Elba Esther Gordillo.
En la medida de que la CNTE no pierda de vista el escenario de la lucha de clases en el país, ubicando correctamente a los emisarios de la burguesía al interior y agitando las banderas de los trabajadores hacia la constitución de una Convergencia Nacional de Oposición al Régimen, en esa medida la CNTE se estará ubicando en la perspectiva histórica de cambiar el destino de nuestra patria, vamos pues a derrotar la política del gobierno fascista de Vicente Fox, rechazando las reformas estructurales y planteando alternativas con visión de un futuro diferente para los trabajadores del campo y la ciudad de este país.
De cumplirse este papel histórico de la CNTE se estará ubicando a la cola de los acontecimientos y se perderá en el actuar inmediatista y gremial sin perspectiva de potenciar la lucha de clases a favor de los explotados.