Número 178/junio/2004

Avance de la derecha en la UNAM

En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) el movimiento estudiantil está en una grave situación al no poder reagrupar sus fuerzas debido al sectarismo que se traduce en dispersión y en la falta de acción de los trabajadores y estudiantes universitarios. Todo esto favorece a la derecha universitaria en el avance de la privatización y en la desmoralización estudiantil.
En los últimos meses la línea de rectoría es una campaña de desprestigio a los grupos de activistas y al movimiento incipiente que provoca apática e incredulidad hacia las propuestas de movilización en la comunidad universitaria.

Este fenómeno requiere que las fuerzas del movimiento estudiantil reflexionemos sobre el trabajo que estamos haciendo y lucha que debemos dar en contra de la derechización de la UNAM, porque si bien las acciones del movimiento son legitimas y justas es una realidad que el grueso de la comunidad está al margen de los acontecimientos.

Rectoría encontró el escenario propicio para fortalecer a sus grupos estudiantiles de derecha, al tiempo que entran los porros nuevamente a reprimir y a participar políticamente en las asambleas estudiantiles, sembrando la confusión y el linchamiento de activistas, como se ve en las acciones de Facultad de Economía, donde las autoridades prepararon una provocación: los porros irrumpieron en Economía intimidando y golpeando estudiantes, las autoridades estuvieron presentes en los hechos y no movieron un dedo, puesto que eran parte del teatro; situaciones similares se vivieron en el paro del CCH Azcapotzalco y en Ciencias Políticas donde los candidatos a consejeros (todos porros) instigaron a la comunidad para arrebatar los cubículos estudiantiles.

La rectoria prepara en estos momentos una ofensiva en contra de la universidad, permitiendo la entrada a fascistas, que comienzan a salir de su clandestinidad y nos muestra la forma en que la burguesía impondrá las reformas y compromisos con los imperialistas.

Los acontecimientos en la elección de consejeros universitarios dan elementos y son un referente del nivel de movilización que existe. La toma de urnas por un sector de los estudiantes organizados no tuvo la repercusión que se esperaba, ya que operó alejado de la masa estudiantil. A pesar de esto, dicho boicot era justo por tratarse de unas elecciones ilegitimas que corresponden a decisiones unilaterales de una estructura elitista comprometida con la privatización. La rectoría trabaja en varios sentidos; uno de ellos es imponer como delegados estudiantiles a gente de los grupos de la derecha y porriles para que represente a la comunidad. En este amañado proceso de elecciones las desacreditadas autoridades universitarias pretenden prestigiarse, como vigilantes de supuestos procesos democráticos y la otra forma en que utiliza estos procesos para desatar la cacería contra los activistas que intentan desenmascarar las farsas electorales, pero al estar aislados son sentenciados de inmediato por el tribunal universitario o en el peor de los casos se les levantan actas en los tribunales del estado. Esta practica, las autoridades, la tienen bien ensayada pues de esta forma expulsan activistas y van purgando la universidad de la resistencia estudiantil.

La derechización continúa no sólo en la UNAM sino en todo el país, ya que con la entrada el PAN a la presidencia y a la gobernatura en algunos estados los grupos ultrarreaccionarios han vuelto a salir como el Opus Dei, Pro Vida, Yunque, etc. Con lo que se tiende a fortalecer la salida fascista a la crisis económica y política del régimen.

En la UNAM las tareas son grandes y la correlación de fuerzas no nos favorece, pero debemos explicar a la comunidad universitaria el peligro de la situación actual, de que regresen a la vida universitaria grupos fascistas como el Muro. Hay que esclarecer la importancia de la movilización por una educación científica y popular. Estas tareas la tendremos que emprender con esmero, es imprescindible que el movimiento se prestigie nuevamente entre la comunidad como garante y consecuente defensor de los derechos y aspiraciones de los estudiantes, para ello habría que hacernos una crítica fuerte sobre cómo se desarrolla el movimiento.

La atomización y dispersión de la lucha es responsabilidad de los grupos activistas pues no hemos podido sostener una mínima unidad, se sigue cayendo en actitudes sectarias, atacando a diestra y siniestra a todos los que no sean compatibles con algunas ideas, lo que provoca que se aborten los intentos de unidad, repercutiendo en que la comunidad no confíe en los grupos políticos.

Tenemos que hacer un esfuerzo por unificar las banderas de lucha con la comunidad, definir un plan de trabajo, porque las acciones aisladas vulneran al movimiento, esto se percibe en la actitud de responder las provocaciones de la autoridades, por muy digna y valiente que sea la respuesta de 50 o 100 activistas esto no impide el avance de la privatización, vemos fríamente los hechos, el movimiento está aislado y con mas actas levantadas contra los activistas, sin que por ello se golpee la política burguesa en la universidad ni cedan a las demandas del movimiento. Con las respuestas aisladas y contestatarias el movimiento pierde. Nuestra fuerza es que la comunidad respalde y se movilice, retomemos las demandas fundamentales del estudiantado democrático, progresista y revolucionario, preparemos la agitación y propaganda en las bases para elevar de la conciencia política y organizativa, denunciemos los planes de rectoría; hay que centrarnos en la acumulación de fuerzas.

La Unión de la Juventud Revolucionaria de México (UJRM) hace un llamado a las fuerzas políticas en la UNAM para que unamos sobre la base de una política unitaria de izquierda indispensable para el movimiento.

Las asambleas son un instrumento de organización, que no deben convertirse en la santa inquisición de los estudiantes y los grupos, sino en el espacio en donde encuentren eco las demandas de la comunidad y se organice el movimiento en vías de centralizar las luchas y doten al movimiento de una dirección política, el ejemplo de lucha del CGH durante la huelga es fundamental y nos da la guía de organización amplia democrática y unitaria.

Proponemos tres puntos que nos pueden unir en estos momentos:

1) En contra de la represión de todo tipo académica, legal o física, por la desaparición de los grupos porriles y fascistas.

2) No al desmantelamiento de la UNAM por la vía de la descentralización y las reformas a los planes y programas de estudio.

3) Por una política unitaria democrática anti-imperialista y anti-fascista que luche no solo por los intereses gremiales sino por una nueva perspectiva de las masas hacia nuevos estadios de lucha y por la concreción de un programa social que resuelva las demandas mas sentidas de la población y la clase obrera, basado en la organización, movilización y control de la producción de las masas.

Es necesario que ganemos fuerzas y aislemos a la burguesía por el camino de la movilización unitaria del pueblo, capaz de fracturar al régimen y dotar al movimiento de nuevas perspectivas en la lucha de clases.

 

En este 178
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