Poca trascendencia tuvo la III Cumbre América Latina, el Caribe y la Unión Europea (ALCUE) que se realizó el 27 y 28 de mayo en Guadalajara, Jalisco. Lo que se evidenció fue la actitud fascista del gobierno de Francisco Ramírez Acuña.
No bastaron las mañas del gobierno jalisciense para disfrazar la realidad, fue inevitable ocultar el descontento y repudio de la población que cansada de pagar el costo de las políticas económicas y sociales de la burguesía, se desbordó por el centro de la ciudad.
La manifestación fue reprimida de manera brutal. Al gobernador panista no le bastó la violación de los derechos elementales fruto de históricas luchas de nuestro pueblo como el derecho al libre tránsito, el derecho a la libertad de expresión, de manifestación de ideas…, esto le pareció poco y recurrió a la golpiza contra los manifestantes, encima estableció redadas por la capital jalisciense para detener al pueblo.
El saldo fue de 111 detenidos, torturados vejados y privados de todo derecho, de los cuales aún permanecen 44 en prisión, consignados por el supuesto de motín, lesiones y daño en propiedad ajena, seis transferidos al penal de máxima seguridad de Puente Grande.
El gobierno fascista no lo pensó dos veces, reprimió brutalmente a quienes se oponen a la política económica que lleva a los pueblos del mundo a la miseria.
Los 58 gobiernos presentes en esta cumbre. ¿Habrán venido a ponerse de acuerdo sobre cómo resolver los problemas que aquejan a los pueblos del mundo?, ¿Habrán venido para abatir la hambruna en los países pobres? ¿A remediar las grandes enfermedades? Es claro que no. Dicen defender el derecho internacional de todos los ciudadanos, peno no dijeron ni una palabra sobre la represión desatada.
Los gobernantes asistentes vinieron a ponerse de acuerdo para alternar el dominio de los monopolios internacionales, pero ni eso les fue posible, aunque sí asientan las mismas bases de siempre en torno a las relaciones entre los países sujetos al neocolonialismo y las grandes potencias.
En Colombia se encarcela y asesina a los revolucionarios, en Bolivia se reprime a los cocaleros, en Argentina el pueblo se muere de hambre, después de haber sido saqueada, en Brasil se busca “equilibrar” el dominio imperialista con las nuevas relaciones asiáticas, en Venezuela se pretende impulsar un bloque gran burgués, y así todos muy diferentes, pero finalmente iguales, explotar y oprimir a las masas. Por todas partes del mundo se reprime, condena y mata al pueblo trabajador. Sus discursos sobre los derechos humanos no pasan de ser solo eso, peroratas.
Fox se jacta de que no existen presos políticos la realidad es otra, en México se tortura, desaparece y encarcela a quien lucha por un mundo mejor.
Sus policías y militares son sus instrumentos para mantenerse en el poder, pues la burguesía representa solo al 1.7 % de la población. Por ello debemos organizarnos para luchar por un gobierno socialista que ponga al centro la emancipación de los trabajadores. |