Número 178/junio/2004

El conflicto de la Universidad Indígena

Con la destitución del Rector Jesús Ángel Ochoa Zazueta y de otros funcionarios de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM), en Mochicahi, Sinaloa, aún continúa el conflicto entre las autoridades y los estudiantes y trabajadores, pues no se resuelven las demandas porque se mantiene la estructura de compadrazgo que dejó el rector.

Los acuerdos con la Junta Ejecutiva de la Universidad para levantar el plantón y que aún no se cumplen, son: que el Secretario General quedó como rector sustituto por un mes y se iría acabando el plazo, reinstalación inmediata de los 11 asesores despedidos injustificadamente, el pago completo de las becas PRONABE, castigo a los directivos implicados en el desalojo del plantón, donde resultaron 34 heridos, que el nuevo presidente de la Junta Ejecutiva gestione con el gobernador Juan S. Millán, el presupuesto estatal y federal, revisión del perfil académico de los asesores, eliminación de aviadores y del modelo educativo en la institución, auditoria a la administración de la UAIM y a las becas PRONABE.

Hasta ahora hemos sostenido tres reuniones con la Junta Ejecutiva, y el último acuerdo al que llegamos el 25 abril, fue que se presentaría al nuevo rector y se aceleraran las pláticas para tratar de solucionar todos los problemas.

La Universidad Indígena fundada el 5 diciembre del 2001 por decreto del Congreso del estado y no como un proyecto de Ochoa Zazueta. De todo el país llegaron numerosos grupos de jóvenes indígenas, principalmente de Sonora, Chihuahua, Chiapas y Oaxaca.

La universidad ofrece hospedaje, comida y todos los servicios educativos gratuitos, el proyecto es importante pero el rector hizo uso indebido de su investidura al contratar a amigos e incondicionales, muchos de ellos de dudosa capacidad académica. En el 2002 alrededor de 500 estudiantes recibieron la beca PRONABE y el rector los obligó a donar el 50 por ciento de dicha beca, argumentando que la universidad no cuenta con recursos y que el recurso se utilizaría para mejorar el servicio del comedor. Los estudiantes no estuvieron de acuerdo con esta medida y denunciaron esta irregularidad a la prensa, algunos fueron reprimidos y otros se les acomodo en puestos administrativos de la universidad. La autoridad universitaria siempre actuó con actitud prepotente, soberbia y represiva y fue cuestionada muchas veces por los estudiantes.

Jesús Ángel Ochoa Zazueta no solo quitaba a los estudiantes el 50% de sus becas, a los trabajadores no les pago los aguinaldos del 2002 y 2003 y les dejaba de pagar hasta 6 meses. En estas circunstancias un grupo 11 maestros cansados de que no les pagaran sus prestaciones decidieron demandar por la vía legal. La respuesta del rector fue el despido inmediato.

Estas fueron algunas de las causas que hicieron estallar el conflicto el 16 marzo.

Los alumnos cansados de tanta impunidad de las autoridades, solicitaron la reinstalación de los profesores, informe del manejo de las becas PRONABE, auditoria externa a la administración. Las autoridades universitarias ignoraron reclamos de estudiantes y maestros, por lo que empezaron a visitar a diferentes autoridades estatales sin encontrar respuesta, fueron al Distrito Federal a dialogar con la Comisión de Educación y de Asuntos Indígenas del Congreso de la Unión, el 16 de abril esta comisión visitó al gobernador del estado y por primera vez aparece el entonces Presidente de la Junta Ejecutiva de la Universidad, Joaquín Vega Acuña y también presidente estatal del Partido Revolucionario Institucional. Los estudiantes y maestros no estuvimos de acuerdo con la solución parcial que este personaje prometía y exigimos la presencia del señor gobernador cabe aclarar que desde el inicio del conflicto el Rector, el Secretario General y todos los allegados se dedicaron a hostigar a los estudiantes que apoyaban la reinstalación de los asesores despedidos y la destitución de las autoridades universitarias.

El 20 de abril de este año un grupo de incondicionales al rector y encabezado por los coordinares de los Mochis y Mochichui, desalojaron a golpes a los estudiantes inconformes, dejando como saldo mas de 21 lesionados, hasta este hecho reprobable es que el gobierno del estado manda Luis Pérez Hernández, Subsecretario de Gobierno, quien prometió solucionar el conflicto y ahora se deslinda del problema y solo se ha sostenido 3 platicas con Ronaldo González, el nuevo Presidente de la Junta Ejecutiva, quien también se comprometió a solucionar los problemas de fondo, pero tampoco, ante esta situación la incertidumbre dentro de la universidad es cada vez más grande, esperemos que el gobierno estatal y federal asuman su responsabilidad en este problema y de una vez por todas solucionen todos los problemas de la universidad.

En este 178
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