Número 177/mayo/2004

El reacomodo de la
burguesía nacional

La diferenciación entre las dos clases antagónicas existentes en la sociedad crece día a día. Por un lado la clase burguesa continúa acumulando ganancias en gran escala, mientras por el otro lado la clase de los proletarios, asalariados, desempleados y trabajadores en general ven mermados en gran medida el poder de compra de sus salarios o en el peor de los casos son arrojados a las filas del ejército industrial de reserva (desempleados).

El capitalismo continúa dejando cada vez la riqueza en menor cantidad de manos, riqueza que es producida por millones de trabajadores. Así tenemos que en el año de 2001 eran 13 los ricos que acumulaban una fortuna de 34 mil millones de dólares (mmd); para el año 2002, son doce los ricos que acumulaban 31 mmd y para el año 2003 son 11 los ricos que acumulan más de 35 mil millones de dólares.
Estos once millonarios ganaron por día durante el año 2003:

NOMBRE GANANCIA POR DÍA
(millones de dólares, 2003)
1 Carlos Slim Helú 38.08
2 Jerónimo Arango 10.96
3 Lorenzo Zambrano 8.49
4 Eugenio Garza Laguera 6.85
5 Alberto Bailleres 6.30
6 Roberto Hernández 5.48
7 Alfredo Harp Helú 4.93
8 Carlos Peralta 4.11
9 María Asunción Aramburuzavala 4.11
10 Isaac Saba Raffoul 3.01
11 Ricardo Salinas Pliego 4.93

Esto antes mencionado sólo nos da las cifras de los más acaudalados de México pero falta aún por mencionar miles de burgueses con menor cantidad de dinero.
Según las cifras de la encuesta nacional de empleo, en el año de 2002, de en una población de 101.3 millones de mexicanos, la población económicamente activa (PEA) es de 41 millones 85 mil 736, de los cuales sólo un millón 727 mil 764 son patrones.

Pero como la naturaleza del capitalismo es la de concentrar la riqueza en cada vez menor cantidad de manos, tenemos que de un millón 738 mil 661 empresas en 2001 se redujo la cifra a un millón 727 mil 764 en 2002 (una reducción de 10 mil 897 empresas), lo que refleja las quiebras de micros, pequeñas y medianas empresas en solo un año. Esto nos deja pensando lo injusto del capitalismo, cuando vemos que sólo un millón 727 mil 764 patrones se adueñan de la ganancia que produce casi 40 millones de trabajadores en el país.

Vemos cómo la pobreza se acentúa en los barrios y colonias, muy cerca de donde las industrias producen mercancías, cerca de los bancos, casas de bolsa, oficinas y corporaciones, que suman y suman ganancias a sus cuentas mientras los trabajadores alcanzan el día de pago con dificultades; y no se diga del campo, en donde los obreros agrícolas se han visto obligados a vender su tierra a los terratenientes, siendo obligados a emigrar al vecino país dejando desolados los pueblos y sus familias al incierto. En el campo donde difícilmente llega el agua potable o para regar sus sembradíos, la electricidad, carreteras y los más elementales cosas para la subsistencia de los campesinos.
Pero tal situación seguirá empeorando las condiciones de vida y trabajo si no ponemos un ¡hasta aquí! al sistema capitalista, sistema que da el derecho al patrón de adueñarse de las ganancias que los trabajadores producimos con nuestro esfuerzo día con día y que condena a la clase trabajadora a una vida miserable y a perecer en la pobreza.

Por ello es que nuestro Partido, el Partido de la clase obrera organiza a los trabajadores industriales, campesinos y asalariados para modificar este estado de cosas y terminar con la explotación de millones de trabajadores y que sólo puede ser por medio de una revolución socialista que despoje al pequeño grupo de ricos de la riqueza que se han apropiado y lo entregue a todos los pobres del país. Esta situación puede y debe ser cambiada por un estado socialista que planee y organice la producción en beneficio siempre de la mayoría de la población.

 

En este 177
¿Quiéres recibir el periódico
Vanguardia Proletaria vía
e-mail?

¡ INSCRÍBETE!
vp@pcmml.com